Conoce a Dewey leemáslibros, el gato que inspiró el título de mi blog


27 de octubre de 2021

“UN PAÍS CON TU NOMBRE” de Alejandro Palomas


Somos países sin nombre. El nombre está, siempre estuvo ahí, pero lo olvidamos demasiado pronto y nos pasamos la vida intentando recordar. Y eso cansa, cansa mucho. A veces nos parece haberlo soñado. Luego, durante la vida hay instantes de lucidez que nos desarman y en los que de nuevo recordamos.

Son los momentos de las grandes muertes, esos impactos que marcan un gran antes y un después aún mayor y que nos dejan desnudos y nos obligan a mirarnos sin el filtro de lo aprendido, momentos en que, si cerramos los ojos, nos atrevemos a ver lo que somos: un país pequeño y asustado que busca su nombre, su contraseña, su entraña

Esta novela la he descubierto y disfrutado con Irene, es nuestra segunda lectura juntas, la segunda lectura de nuestro particular y privado “club de lectura Irema”. Ninguna de las dos habíamos leído a Alejandro Palomas (nacionalidad chilena y española, y os adelanto que a ambas nos ha fascinado, la hemos comentado con mucho entusiasmo y lo hemos pasado en grande compartiendo nuestras impresiones, que han sido además muy similares.

La trama sin spoiler
Dos voces se van alternando por capítulos para contarnos su historia desde sus distintos puntos de vista, que al final no son tan distintos. Son las voces de Jon y Edith narrando sus caminos por separado en dos líneas temporales, pasado y presente, caminos que al final confluyen, se tocan, se juntan. 

Edith (76 años) nos empieza a contar el día del aniversario de la muerte de su amor. Hace cinco años que se fue y como cada 21 de junio, se despierta con la ausencia renovada de ella, de Andrea. Tiene 71 años y se ve a sí misma como una mujer “mal casada, mal divorciada, madre de Violeta, que da para una categoría aparte, lesbiana conversa y viuda. Deberías donarte a la ciencia. O a la NASA.” Ha vivido más de media existencia en una aldea aislada en medio del campo junto a Andrea, media vida ha pasado allí con ella, hasta su fallecimiento. Ahora está sola, bueno, sola del todo no, tiene a sus once gatos, a su amigo y vecino Jon y un gran sueño por cumplir en la cabeza. 

Luego está la voz de Jon (59 años), motero, veterinario de un zoo cercano, cuidador de tres elefantas, obsesionado con una de ellas, con Susi, a la que está unido de forma muy especial desde que llegó al zoo. Susi ha dejado de comer, porque está deprimida, porque tiene una pena, porque Jon la ha decepcionado. Nos cuenta cómo ha sido su vida desde que Mer y él arribaron en esa aldea perdida, con Edith y Andrea como únicas vecinas que al principio no estaban por la labor de hacer migas ni de tener ningún tipo de relación con ellos. Nos relata también cómo es su día a día cuidando de las elefantas, en el zoo y las visitas de Suzume, una niña que algunas mañanas se cuela para ver a Susi y comprobar si come. Jon queda prendado de la chiquilla, que es también muy especial y parece tener a sus espaldas una gran pena de la que casi no habla, de la que solo le va dejando pequeñas pistas, pequeñas piezas que son como un rompecabezas para él.

Los puntos fuertes de la novela

Un mago de las emociones y los sentimientos
Ya intuía que Alejandro Palomas (Barcelona, 1967, y Premio Nadal 2018 con “Un amor”) es un autor de esos que sabe tocarte el alma, que sabe manejar las emociones como nadie, de esos pocos privilegiados que son capaces de transmitirnos hasta el alma de los personajes. Por eso he ido posponiendo al autor, porque en el fondo me daba miedo leerle, me daba y me sigue dando miedo leer “Una madre” “Un perro”, porque esos dos temas, el de las madres y el de las mascotas, son muy espinosos para mí, me duelen de forma especial. Y cuando supe de esta nueva novela publicada pensé que era mi oportunidad de comprobar por mí misma todo lo bueno que se dice de sus obras y de su estilo, sin sufrir demasiado. Os cuento que ha sido un verdadero placer descubrirle y leer “Un país con tu nombre”, una historia que, aunque no es triste, sí que exuda cierta tristeza. Pero en su conjunto, es una novela que sobre todo consigue emocionarte profundamente. Tengo la certeza de que voy a seguir leyendo todo lo nuevo que saque este autor, e incluso es muy probable que al final me decida por alguna de las ya publicadas.

Amor, más bien pasión por los animales
Lo que más me ha embelesado del argumento, es esa pasión que Palomas transmite por los animales en todo el texto. Su relación con las elefantas, con Susi especialmente, es magnética, fascinante ver como entre ellos se entienden, cómo se comunican con la mirada. 
Cuando un ser como Susi —esto es, un gran animal salvaje con una larga y penosa trayectoria de cautiverio y maltrato a la espalda— te rechaza, el dolor que te envuelve es doble. Por un lado está el propio, que es el que golpea primero. Su rechazo te castiga y el castigo te hiere, pero enseguida se cuela también el de ella, y es esa suma, esa mezcla de todas las combinaciones posibles entre las dos formas de doler —la del humano y la del no humano— la que construye un mundo de dolor propio y nuevo, y por tanto no explicable.

Y Edith, otra amante de los animales, una loca de los gatos, nada más y nada menos que once tiene viviendo con ella. 
Estas son Lula, Lola, Lila y Lala —fue nombrándolas cuando cuatro gatas atigradas aparecieron perezosamente en fila por la rendija de la puerta—. Son hermanas y unas demonias —aclaró—. Las dejaron en una bolsa de basura junto a la señal del cruce y me las traje. Menos mal que solo eran cuatro, porque a la quinta le habría tocado llamarse Lela. 

Antes de bibliotecaria, ejercí de veterinaria y Jon es veterinario, ese aspecto también lo he disfrutado mucho, sobre todo porque he empatizado tanto con él. . ., me he visto tan reflejada en él. Mientras estudiaba la carrera recuerdo que el sueño de cualquiera de nosotros era terminar trabajando algún día en un zoo, difícil de conseguir por cierto y menos mal. Ahora lo agradezco, porque yo, igual que Jon, hubiera sido infeliz, porque yo, igual que Jon, odio los zoos (aunque por aquel entonces no era consciente de ello). No soporto esos “museos de animales salvajes”, esas “repúblicas independientes de la tristeza”, (así es como Edith los describe, me parecen frases tremendas), no soporto ver a los animales salvajes encerrados en jaulas mirándote con esa carita de pena, con esos ojos llorosos que parecen implorar la libertad que les ha sido robada. Si fuera por mí, los prohibía, sí, así de tajante soy en este tema. 
Fueron las miradas. La de Freddy, la de los dos hipopótamos y la de Josh, el oso pardo que da vueltas durante horas sin fin en su foso, buscando algo que en su día debía de estar pero que ahora ya no recuerda; las de los primates tras su cristal, ojos fijos en lo invisible, que han perdido el norte, sin nada que hacer porque no hay donde ir. Fueron sus miradas, pero no fue de golpe. Con el paso de los días, empecé a sentir sobre los hombros el peso ciego de unos ojos sumándose a otros sin sumar nada porque ni siquiera te siguen al pasar. No reconocen ni entienden el encierro. Miran al cielo y ven que ese azul no termina y que sobre sus cabezas hay aves que cruzan desde algún lugar que no está a la vista hacia otro que tampoco. Fueron los huecos de esos ojos los que tocaron hueso.

Se nota que el autor adora a los animales. Qué razón tienen estas palabras suyas: “El más puro es el amor a un animal, el amor a tu animal. Yo no lo llamaría de compañía, porque para mí no es de compañía. En mi caso, mi perro es mi alter ego, y ese tipo de amor y ese tipo de relación es el que más me interesa. Es el menos demandante y es el más generoso”. Junto a Palomas he recordado porqué me hice veterinaria, aunque yo nunca pensé ser médico o pediatra: 
Supongo que por eso decidí ser veterinario: los animales y los niños tienen una verdad que enseguida adivino. La gran diferencia entre ellos es que los animales expresan su verdad con la mirada y los niños tienen el don de la voz. Cuando llegó el momento de elegir me decanté por los que sentía más vulnerables, aunque estuve a nada de apuntarme a Medicina y dedicarme a la pediatría. Siempre he pensado que ni en los niños ni en los animales hay ningún pliegue que esconda un plan B. El peligro es peligro y la confianza, cuando está, es plena. Solo barajan colores primarios y yo ahí me muevo bien: el azul, azul; el rojo, rojo; la pena, honda; la alegría, infinita. Curar a un animal es como curar a un niño que todavía no ha aprendido a hablar: cuando le curo la vida, le construyo un futuro desde mí, con mis propias manos, creando un vínculo de salud entre nosotros.

Todos deberíamos tener sueños
Y todos los sueños deberían hacerse realidad, o al menos deberían perseguirse con esmero. Ese es, creo, el mensaje principal que nos deja esta magnífica novela, aunque no es el único.

Una relación madre-hija difícil y entrañable
Edith y Violeta tienen una relación muy complicada, se adoran, pero no se comprenden, les cuesta entenderse, a veces parece que hablan distinto idioma. El amor entre ellas es incondicional, puro, pero no son capaces de transmitírselo la una a la otra, ambas callan mucho, no expresan, se lo dejan dentro.
Intentar complacer a una hija-reproche es una de las cosas que más cansan del mundo, sobre todo cuando utiliza contigo un doble lenguaje que no facilita el contacto. Con Violeta siempre tengo la sensación de que cuando habla es más lo que no dice que lo que comparte. Hay un lecho subterráneo de rabia contra mí que ella cree que ha conseguido domesticar, pero que vibra entre líneas a todas horas. Ella, que no es tonta, se da cuenta y se enfada consigo misma por no haber sabido enterrarlo, y quien lo paga soy yo, porque a fin de cuentas su inconsciente me culpa a mí de su incapacidad.

 Y no sabéis lo identificada que yo me he sentido con Violeta, como la he comprendido, en ese sentir que no es la prioridad para su madre, que es siempre como un segundo plato para ella, algunos de sus pensamientos podría haberlos escrito yo misma. Cuant@s hij@s se habrán sentido así respecto a alguno de sus progenitores en algún momento de su vida ¿verdad?
Violeta con su doble registro: el de la hija que me quiere cuando está lejos porque la distancia la ayuda a echar de menos a la madre que imagina y el de la hija que sigue culpándome por no ser la madre que le habría gustado tener. Ahí navegamos Violeta y yo, en ese mar tan muerto, intentando sacar cabeza desde hace años: la madre que no se perdona por no haber sabido hacerlo mejor y la hija que no se perdona por no saber perdonar.

Se nota que esta es otra de las inquietudes del autor, la familia. Son palabras suyas: “A mí me interesa el amor como energía y como forma de vehicularnos. Me interesa mucho el amor familiar, el amor entre los miembros de una familia. El mundo es una familia enorme de miembros que en muchos casos no se conocen o no se entienden”

La vida en el campo
Todos los personajes de la historia han elegido dejar la ciudad y vivir en el campo, en un lugar aislado del mundo, de la gente, en estrecho contacto con el mundo natural y son felices en esa aldea perdida, Edith con sus once gatos y sus recuerdos y Jon con sus elefantas (no con su zoo), su pequeña amiga Suzume y sus secretos. En la vida real, Alejandro Palomas también eligió vivir en un pueblo con ocho casas.

Una prosa preciosa y poética
Por todos es sabido que Palomas es ya un autor consagrado en nuestro panorama editorial, pero sinceramente desconocía que también es poeta, que ha escrito poesía y no me ha extrañado, es más, ello explica esa prosa tan cuidada, tan bonita y especial, de esas que da gusto leer y disfrutas de principio a fin.

Susi una elefanta real como la vida misma
Alejandro Palomas, junto a diferentes grupos animalistas, llevan tiempo pidiendo el traslado de una elefanta del zoo de Barcelona a la que han llamado Susi, a un santuario para animales en el sur de Francia. Todavía no lo han conseguido, pero estoy segura de que seguirán intentándolo y más teniendo en cuenta que se lo prometió a su madre antes de su fallecimiento. Por ello, Alejandro Palomas habla siempre que puede de la elefanta, buscando la difusión del caso y buscando que pueda ser cumplido este sueño.

Resumiendo: "Un país con tu nombre" es la historia de varios amores, del amor perdido, del amor de una hija por su madre y el de una madre por su hija, el amor a la naturaleza y a los animales, el amor incondicional entre dos amigos del alma que se cuidan, que se protegen, que comparten e intentan cumplir sus sueños. Una historia muy emotiva que además toca el tema del duelo ante la pérdida del ser amado, un canto a la amistad verdadera, y un final a la altura que no te esperas y que te deja un poso de ternura, de dulzura, de nostalgia. 


Un elefante recuerda el dolor y la traición porque los siente como los sentimos nosotros y su inteligencia exige, antes o después, una explicación y también reparo. Quienes estamos en contacto directo con los elefantes sabemos que su memoria es prodigiosa, una especie de caverna inmensa y misteriosa donde cabe todo, ordenado en una miríada de archivos y subarchivos a los que la imaginación humana no ha sido hasta ahora capaz de acceder. Los elefantes recuerdan y el recuerdo se traduce en reacciones que mejoran lo humano, multiplicándolo por mil.

Un libro que merece mucho la pena leer, y que los amantes de los animales disfrutarán de forma especial. Muy recomendable. Mi nota por supuesto la máxima:



40 comentarios:

  1. ¡Hola, Marian! Me encantaría disfrutar de la obra del autor, ya que no lo conocía. Lo que me ha gustado mucho, es su gran amor por los animales, la vida en el campo y que los sueños pueden volverse realidad. Me llevo apuntada esta lectura y espero disfrutarla mucho. Que tengas un lindo día. ¡Besitos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola Marita!
      seguro que la disfrutas mucho. Un lindo día para ti también.
      Un besito!

      Eliminar
  2. Hola. Menuda conexión con el autor, por eso es como mágico. A mí también me gusta mucho su sensibilidad y la forma que tiene de captarla y de exponerla, en ese sentido me recuerda a Zweig. Yo con los animales me llevo regulín, básicamente porque excepto los gatos, los demás me dan miedo. Es el principal escollo con esta novela pero ya me ha quedado claro que merece la pena que ceda. Del autor sólo leí los dos de Un hijo y Un secreto que aunque están calificados como juveniles él dice que nunca pensó en ellos así. Sobre todo el Secreto me encantó. Y de los de Amelia leí Un amor que es donde menos presencia tiene ella y por tanto sus fans más entendidos lo consideran el más "flojo". Tengo Una madre en la lista para cuando quiera que me estrujen un poco el corazón y este también lo pongo.
    Besines

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola!
      sí, ha sido conexión a primera vista, cómo tú dices, mágico. Esta es una novela que, aunqeu los amantes de los animales la disfrutarán mucho, también es perfectamente disfrutable por cualquier lector, incluso si no son amantes de los animales. Y tu ya tienes el plus de que los gatos. Fíjate que yo con el de la madre no me atrevo de momento.
      Besines

      Eliminar
  3. ¡Holaa! Excelente reseña. He visto pocos libros con esta temática, pero sigo disfrutando los que he leído. Los puntos fuertes que mencionas son los que más me convencen así que lo tendré en cuenta.
    Besoss ♥

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola Valeria!
      Pues si te atraen los puntos fuertes, a por ella, es un libro muy especial
      Besos

      Eliminar
  4. Me alegra mucho que hayas disfrutado de tu estreno con Alejandro Palomas, Marian. Y ya me imagino que con todo el amor por los animales que parece desprender esta novela la habrás disfrutado el doble. En mi caso tengo que reconocer que le tengo un poco de manía al autor. Leí hace varios años El tiempo que nos une y me gustó mucho. Es una novela que sabe tocar, con pasajes hermosos y con unas microhistorias maravillosas dentro de la trama principal. También detecté en ella, sobre todo respecto a su personaje principal, cierto exceso y situaciones y comportamientos llevados al límite que para mi gusto caricutarizaban mucho el personaje. Aun así, me pesó más lo bueno de la lectura que lo malo. Después leí Una madre, que me habían recomendado muchísimo, y lo que me chirrió en la anterior novela adquirió en este caso dimensiones que no pudieron ser compensadas por lo bueno de esta lectura. Me quedé un poco con la sensación de que Palomas sabe lo que gusta a sus lectores y lo explota en exceso, aunque esto igual es solo una percepción mía. Desde entonces no he vuelto a repetir con el autor ni tengo intención de hacerlo. Sé que mi opinión no es muy popular pero es lo que hay. Pero lo dicho, me alegra de que a ti te haya convencido plenamente.
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola Lorena!
      agradezco mucho tu sinceridad, en este blog solo se dicen verdades, al menos por mi parte y yo también soy muy sincera en mis opiniones y en mis comentarios en otros blogs, así que de verdad que te agradezco tu punto de vista distinto, lo valoro mucho. Si a ti no te convence el autor, pues es lo que hay, y yo quiero saberlo, los lectores somos un mundo y menos mal..., porque si todos opináramos igual sobre las lecturas, seria un rollo.
      Yo también tengo algún autor al que le tengo cierta manía (aunque más bien tiene que ver con algo que no me gusta de su forma de ser o su vida personal), entiendo que te pase y puedo entender que pienses que el autor sabe lo que nos gusta y lo intente explotar. Aún así, haciéndolo como él solo lo hace, con esa forma de escribir que tiene y dominando todo lo que tiene que ver con los sentimientos (no es fácil y no todos saben hacerlo tan bien) a mí, es algo que no me importa, no lo considero algo malo.
      El lado de Susi por ejemplo, comprobar que es real, que la elefanta existe y que él está luchando por ella, me ha llegado al alma, hace que me guste más él como persona.
      En fin, puede que me anime a leer Una madre, pero sé que leeré lo que vaya sacando de ahora en adelante, eso sí lo tengo claro
      Besos

      Eliminar
  5. Querida pareja de club de lectura, he amado leer tu reseña, casi tanto como disfruté del libro. Maravilloso cóctel de amor por los animales, relaciones humanas especiales, relaciones gatunas y moteras. Me permito añadir aquí en mi comentario, una cita que me encantó del motero Jon: "Sí, tengo pena, pero también tengo mi moto. Salir a rodar es como flotar. Está todo: la vibración del motor, el aire en contra, la potencia en la mano, lluvia, sol, viento, [...] y el corazón que va calmándole el pulso al cerebro".
    Esta novela tiene de todo lo que nos gusta, un gran acierto leerla juntas, además, es curiosisimo como creo que a ti te han llenado más las partes que habla de Violeta y de Susi, y a mi la parte de la vida aislada, los gatos, la moto... Un abrazo Marian

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Mi querida Irene!
      que bien que te haya gustado la reseña, tenía curiosidad por saber si pensabas que ha quedado a la altura de la novela que hemos leído y que nos ha hecho vibrar a las dos con esa forma de contar las cosas, de escribir, de transmitir emociones.
      Es normal que a cada una nos llene más una parte que otra, evidentemente el lado motero de Jon te ha gustado más a ti, motera hasta la médula y a mi me ha impactado más el tema de la relación Edith-Violeta y el tema de los animales en general (aquí meto también a los gatos, ya sabes que yo soy también gatuna, aunque no tanto como Edith o como tú, jeje), pero la relación con la elefanta me ha emocionado mucho, porque siempre he sabido que son animales muy listos, muy inteligentes.
      ¡Un beso, preciosa!

      Eliminar
  6. Cómo se nota que has disfrutado con esta lectura. Ya lo tenía pendiente pero ahora me dejas con muchas más ganas.
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegra que se note, porque cuando algo te gusta tanto, se disfruta, hay que conseguir transmitirlo y pongo empeño en ello
      Genial que ya lo tengas en mente
      Besos

      Eliminar
  7. ¡Hola! Leí al autor en una ocasión y me impactó mucho cómo escribe así que no me importaría repetir con él aunque sé que, lea lo que lea, me va a doler. Un besote :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola Marya!
      a mi también me ha impactado, ha sido toda una sorpresa, aunque sabía que escribe bien, no me esperaba que me gustara tanto. Esta novela no duele, solo emociona mucho pero en el buen sentido. No lo he pasado mal con la lectura, por si te quieres animar
      Besos

      Eliminar
  8. Parece un gran libro, gracias por la reseña. Te mando un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo es..., gracias a ti por pasarte
      Un beso para ti también

      Eliminar
  9. Si tiene un mensaje ecológico me lo apunto sin dudarlo. Leí una entrevista con el autor y la verdad es que me llamaron la atención sus libros.
    Un beso y feliz jueves, Marian.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola Rocío!
      sí, mensaje ecológico como tal, creo que no, o igual solo en parte, por el lado de la vida en el campo, el disfrute de la naturaleza y el amor hacia los animales sí.
      Me encantaría conocer tu opinión sobre alguno de sus libros, me encantaría saber qué piensas sobre su forma de narrar
      Un beso y feliz jueves para ti también

      Eliminar
  10. ¡Hola, Marian!

    Lo cierto es que cualquier obra artística debería nacer con la intención de remover, morder o incitar, en este caso, al lector y hacerlo suyo a través de las historias narradas. El amor a los animales y los personajes que nos presentas en la reseña desde luego hacen muy atractiva esta novela de un autor que desconocía.

    Besos y feliz día.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cierto Miguel, lo suyo es remover, tocar la fibra al lector, esta obra lo ha conseguido conmigo y si eres amante de los animales mayor razón aún para que lo consiga contigo
      Besos

      Eliminar
  11. Te confesaré ahora que nadie nos oye, que desde que leí Una madre, me niego a volver sobre el autor. No me gustó nada. Me pareció oportunista, previsible, engañoso, ñoño... Me recordó a Paulo Coelho, otro por el que no paso.
    A ver. Con solo una novela leída, tampoco es que mi rechazo vaya tanto al autor, como a esa novela, pero viendo que lo que escribió después iba por los mismos derroteros (al menos eso parece por los títulos: Un hijo, Un perro, Un amor...) pues se me quitaron las ganas del todo. Igual debería darle otra oportunidad. No sé.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola Rosa!
      pues veo que más o menos coincides en tus apreciaciones con Lorena, a ella tampoco le convenció el autor, está bien saberlo, tiene que haber gustos para todo.
      Yo solo he leído este libro, con lo cual no puedo opinar sobre Una madre. Lo de que te pareciera ñoño no me cuesta de entender, porque igual es tan intenso respecto a las emociones que se puede apreciar como ñoño, pero lo de oportunista y engañoso no lo tengo claro, me encantaría saber porqué lo sentiste así. Igual te refieres a lo que decía Lorena, que le pareció como que el autor sabe lo que quiere leer el lector, lo que le gusta y se excede, con personajes histriónicos.
      En fin, que me ha encantado conocer tu opinión sobre lo que has leído del autor, me gusta conocer otras opiniones diferentes a las mías.
      Respecto a darle otra oportunidad, no sé, solo puedo decirte que a mi, Un país con tu nombre no me ha parecido en absoluto engañoso, oportunista, previsible o ñoño, pero igual a ti si te lo parecería. No sé...
      Un beso

      Eliminar
    2. Lo de engañoso y oportunista es, en parte, por lo que dices. Ese poner lo que está de moda, lo que le gusta a la gente. Para que entiendas mejor lo que quiero decir, te pongo un extracto de la sin reseña que hice en su día:
      « "Una madre" me ha parecido un libro muy efectista, continuamente prometiendo misterios y secretos, algunos, si no todos, sumamente previsibles. Todos los personajes tienen lo suyo en esta novela, todos ocultan algo que pretende tenernos enganchados y pendientes de su resolución, pero por momentos todo se vuelve increíble. Los personajes son planos de puro estereotipados; las situaciones, no voy a decir que increíbles (siempre he abogado por lo increíble en vista de lo increíble que suele resultar la realidad), pero sí narradas de una forma que hace que nos apabullen y que resulten excesivas; la historia en general, me ha resultado ñoña y con muy escaso, por no decir nulo, interés. El personaje de Amalis, la madre, tan pronto se nos muestra como las maracas de Machín, como destila sabiduría y sensatez como para dar sesudos consejos (es un decir)». Te dejo el enlace por si quieres leer lo que falta que no es mucho tampoco.

      https://elblogdelafabula.blogspot.com/2018/04/sin-resena-viii.html

      Pero, dicho esto, tampoco creo que sea justo juzgar por un solo libro por lo que le daré otra oportunidad. No sé si con este o con el que dice Lorena que le gustó. Igual me gusta a mí también y me leo los dos.
      Otro beso.

      Eliminar
    3. Ok, Rosa, gracias por aclararme, ya lo entendí. No recordaba tu reseña, pero es porque cuando la escribiste yo no te conocía, no la había leído
      Aquí también hay algún secreto, pero no me pareció que lo metiera en plan engañoso, aunque ahora que lo pienso sí que aunque inesperado, no le encontraba demasiado significado.

      Entiendo que no te apetezca darle otra oportunidad al autor, yo puede que también me decida por el de Lorena
      Beso

      Eliminar
  12. Todavía no he leído nada del autor pero esta historia veo que merece mucho la pena. Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola Rocío!
      pues no puedo más que recomendarte que leas al autor, que lo descubras
      Gracias por pasarte
      Besos

      Eliminar
  13. ¡Hola!
    Este libro aún no lo he leído, pero me gustaría hacerlo más adelante. Sí he leído otros libros del autor y me han gustado mucho algunos de sus personajes.
    Si te animas a leer algo más de Alejandro Palomas espero que lo disfrutes tanto como esta novela.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola Lorena!
      sí tengo en mente seguir descubriendo lecturas del autor y espero también disfrutarlas igualmente. Anímate con esta, que si las otras te han gustado, te gustará también
      Un abrazo

      Eliminar
  14. ¡Hola, Marian!

    Ay, Alejandro Palomas es uno de mis escritores de cabecera. He leído casi todos sus libros y tiene una sensibilidad magnífica que logra traspasar las páginas. He visto que te da miedo leer Una madre y Un perro, pero no tengas miedo, de verdad. El cuento que te recomendé de Las dos orillas está relacionado con las historias de Una madre y Un perro porque son los mismos personajes, pero igualmente se puede leer de manera individual. He tenido la suerte de verlo en un par de ocasiones, durante dos Sant Jordi, y es una hombre fantástico. Y lo que dices es cierto: Alejandro es un gran amante de los animales.

    Por cierto, tiene una novela corta preciosa que se llama Un hijo y que me leí del tirón. Alejandro es la sensibilidad y la sutileza en estado puro. Otra maravilla de libro.

    Me ha gustado mucho tu reseña y tengo muchas ganas de leer esta nueva novela. Por cierto, si quieres saber un poco más, tengo las novelas de Una madre, Un perro, Un hijo (esta es independiente de las dos primeras) y Las dos orillas en el blog ;)

    ¡Un beso!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola Laura!!
      coincidimos entonces en nuestra opinión sobre este autor y lo que transmite. Esta nueva novela te va a encantar, seguro. Me alegra que me digas que no hay que tener miedo a sus dos novelas que yo más temía, igual me animo y por supuesto que en cuanto tenga tiempo me paso por tu blog a leer tus reseñas, que me interesan mucho
      Besos

      Eliminar
  15. ¡¡Qué bien suena, Marian!! Otro que me llevo a la mochila de los futuros libros...me encantará encontrarme con estos personajes tan especiales, con Edith, con Jon, con Susi,...y ese amor a las criaturas...y a la naturaleza. Me encanta lo que cuentas sobre esa conexión con tu pasado ejerciendo de veterinaria...qué bonito. Gracias por la recomendación. Un beso grande y feliz Otoño.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. María..., sí, me he sentido muy identificada tanto con Jon como veterinario que ama su trabajo pero que odia los zoológicos y con Violeta, como hija que siente que no es lo más importante para su madre (a mi me pasa con mi padre, mi madre sí me hacía sentirme su prioridad)
      Esta novela es para ti, seguro, te encantará y creo que te sentirás también muy identificada con la historia en general. SI lo lees, me encantará conocer tu opinión
      Besos enormes!!

      Eliminar
  16. Hola, Marian. Tengo el libro ya que he leído casi todas las obras de este escritor y todas han sido para mi buenas lecturas. Mil gracias por tus impresiones.

    Besos y felices lecturas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola!
      pues si lo tienes supongo que no tardarás en leerlo, así que ya me contarás..., yo creo que si ya te gustaron otras obras del autor, esta te gustará también mucho
      Besos

      Eliminar
  17. ¡Hola, Marian!
    👏🏻 Me quito el sombrero, ¡qué reseña tan hermosa y tan sentida!
    Un verdadero gustazo leerte.
    Conozco la pluma de Alejandro Palomas, años atrás leí "Una madre" y me encantó tanto su prosa como la novela, cercana, amena, divertida, real, emotiva... con unos personajes entrañables, en pocas palabras una historia de la vida misma.
    Sin duda el autor es una MARAVILLA escribiendo, así que nada de lo que nos cuentas acerca de este nuevo libro me sorprende.
    Un título que ya me gustaba y que después de semejante reseña, pues me gusta muchísimos más.
    Un fuerte abrazo y gracias ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias a ti Mariana!, por pasarte y por tus comentarios siempre tan amables.
      Ya conoces la pluma de este hombre, así que tienes que leer Un país con tu nombre, porque es una novela hermosa y muy sentida
      Un abrazo fuerte!!!

      Eliminar
  18. Me alegro de que tu estreno con el autor haya sido tan especial. Esta ha sido una de las últimas lecturas de Moniki y, como suele ocurrirle con este autor, le ha encantado. Desde que, hace unos años, le regalé "Una madre", ya se ha leído casi todos sus libros.
    Hace un mes fuimos a la presentación de este libro y lo conocimos en persona, y se ve un tío majísimo y cercano. Me identifico mucho con él en ese punto concreto, esa sensibilidad con los animales.

    Un beso ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Que suerte haber conocido a Palomas!!
      me das envidia de la sana, jeje. Me alegra coincidir con Moniki, estoy deseando leer su reseña, es un libro muy especial
      Besos

      Eliminar
  19. Mira que le había hecho la cruz al autor tras "Una madre" (no porque fuera un mal libro, sino porque no era de mi estilo) y sol o quería releer "Un hijo", que me gustó mucho, pero logras tentarme. Me gustan mucho los fragmentos que nos dejas y me siento identificada. Lo pensaré.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo quiero leer más de este autor, igual me animo con Un hijo. Si te gustan los animales, seguro que disfrutas de esta novela

      Eliminar