Conoce a Dewey leemáslibros, el gato que inspiró el título de mi blog


19 de mayo de 2026

Reseña Exprés: “CORAZÓN DE PERRO” de Álvaro García Hernández

Portada del libro de Álvaro García Hernández, editorial NdeNovela
"Una comandancia de la Guardia Civil a medianoche: ruido, murmullos, periodistas en la calle con sus cámaras y flashes, voces saliendo del ascensor, teléfonos sonando, barullo. Son tres guardias civiles sentados de frente, hablan los agentes gemelos mientras su sargento observa con detenimiento la pantalla del ordenador.
—Si la chiquilla subió a ese coche, no la van a encontrar viva, jefe —afirma uno.
—Ni muerta —confirma el otro.
—Tenían ustedes razón. Nos la han asignado a nosotros.

Un Pardo se golpea los muslos y se contiene: —¡Lo ves!
El otro Pardo señala con el dedo, indignado: —Nos la quitaron hace trece años y ahora nos la vuelven a dar.
—Nos quitaron el caso. —Y se lo llevaron a Madrid. —Sin escucharnos.
—Y no encontraron más pistas ni de Oriol ni de la niña. —Ni de quién le pegó el tiro por la espalda a Verdugo.
—¿No encontraron o no quisieron buscar?"


17 de abril de 2026

“LA ESCRITORA” de James Patterson y J.D. Barker


   Pasaje destacado
Portada de la novela La escritora de Barker y Patterson, Editorial RBA"Hernández tiene razón, aquí hay algo que no encaja. Si un criminal que pretende llevar a cabo un allanamiento de morada sabe cómo abrir la cerradura, no intenta abrir la puerta haciendo palanca, y si el criminal hace palanca, no necesita forzar la cerradura. La cuestión es que no haces ambas cosas. Y tampoco utilizas un destornillador para hacer palanca. Necesitas algo mucho más grande, como una pata de cabra. Y cuando utilizas una pata de cabra la lías, pero bien: rompes la jamba y, a veces, también la puerta, porque tienes que empujar lo suficiente como para que el pestillo supere la placa de refuerzo. Ahora bien, eso no es lo que ha pasado en este caso.

Ni siquiera lo de la sangre tiene sentido. ¿Qué criminal que se precie la habría dejado sin limpiar? Todo resulta superficial. Una representación. Alguien ha cogido un destornillador, ha estropeado la jamba, y luego ha rallado el embellecedor de la cerradura. Nada. No hay cajones abiertos...; las joyas, que están como expuestas en la cómoda, siguen en su sitio...; los ordenadores y el estéreo siguen aquí... O quien ha intentado cometer el robo era un incompetente, o este es el allanamiento de morada más limpio que he visto jamás."

6 de abril de 2026

Reseña Exprés 2x1: “PSICOPOMPO” y “VIAJE DE INVIERNO” de Amélie Nothomb

Portada del libro dePilar Adón publicada en 2015, autora madrileña
“Por profunda que fuera mi ausencia, no abandoné el griego antiguo. A través de una versión, aprendí que a Hermes, el dios mensajero de pies alados, se lo podía denominar psicopompo. El psicopompo era el que acompañaba a las almas muertas en su viaje. Aquel nombre fantástico también podía convertirse en adjetivo: así, en la iconografía cristiana, existía el pájaro psicopompo, que permitía ilustrar al Espíritu Santo (la famosa paloma que dejaba a la Virgen embarazada de Jesús). «¿Y si fuera yo?», pensé.”

"A los trece años, comprendí que solo aquel impulso podría sacarme del estancamiento del dolor. Pero ¿qué hacer? Examiné la mitología en busca de una solución. Entre los psicopompos famosos estaba Orfeo. Sentía devoción por él. Yo quería ser Orfeo. Para eso necesitaba una Eurídice."

"Convertirse en psicopompo en Japón no era moco de pavo. El sol nipón vibra con una fuerza alucinante. Era el país donde yo había descubierto a los pájaros bajo la forma de la grulla. Volar inspira tal éxtasis que la alegría de cantar se impone. Mi canto sería la escritura. Al igual que la alondra, cantaría en pleno vuelo. Para ser más exactos, mi vuelo sería mi música. Tenue melodía, puede que solo audible para mí, y sin embargo música de supervivencia."



Portada del libro de Pilar Adón publicada en 2022
“Cuando paso por el control de seguridad de los aeropuertos, me pongo nervioso, como todo el mundo. Nunca me ha ocurrido que el dichoso bip no se dispare. Por eso siempre me toca el premio completo, unas manos masculinas sobándome de pies a cabeza. Un día no pude evitar decirles: «¿De verdad creen que quiero hacer estallar el avión?». Mala idea: me obligaron a desnudarme. Esta gente no tiene sentido del humor."

"Hoy paso por el control de seguridad y me pongo nervioso. Sé que el dichoso bip va a dispararse y que las manos masculinas van a sobarme de pies a cabeza. Pero esta vez sí voy a hacer estallar el avión de las 13.30.

Y hoy es probable que tenga que utilizar los servicios muchas veces. Es la primera vez que me dispongo a hacer estallar un avión. También será la última, ya que formaré parte del pasaje. Por más que haya reflexionado sobre las soluciones más ventajosas para mí, no se me ha ocurrido ninguna. Cuando eres un simple ciudadano de a pie, un acto de estas características implica necesariamente el suicidio. A no ser que pertenezcas a una trama organizada, pero eso no va conmigo."

21 de marzo de 2026

Reseña Exprés: “NAZARENA” de Karina Sainz Borgo

Portada del libro de Karin Sainz Borgo, editorial Alfaguara
"Me llamo Nazarena, barro los patios durante la noche y maté a mi madre a dentelladas. Comí de su cuerpo sin mesura. Ella no opuso resistencia. Me ofreció sus huesos para sorberlos hasta dejarla seca. La muerte la traspasó como una mancha sobre la piel. Desde ese día, mamá gobierna la casa sentada en la mecedora del corredor. Es una mujer estropeada a mordiscos, un pájaro mudo, una muerta en vida. Hoy es Miércoles de Ceniza. Aparecida degüella dos gallinas y corta el perejil para el caldo. Lo hace todo con la cruz de polvo y saliva pintada sobre la frente.

Yo llevo el rostro limpio, porque a mí la Cuaresma ya me tizna el nombre. Mis siete hermanas revolotean por toda la casa. Fuman, murmuran, maldicen e imparten órdenes. «Aparecida, sirve la sopa con las cucharas grandes». «Aparecida, plancha las servilletas». Aparecida, esto. Aparecida, lo otro. Las escucho hablar en letanías. Sus palabras rozan mi mente como cortinas prendidas en fuego. «Nazarena, ¿dónde estás?». «¡Nazarena, ven aquí!». Yo no contesto. Que cada una se ocupe de sus cosas y me deje atender las mías."