Conoce a Dewey leemáslibros, el gato que inspiró el título de mi blog


21 de marzo de 2026

Reseña Exprés: “NAZARENA” de Karina Sainz Borgo

Portada del libro de Karin Sainz Borgo, editorial Alfaguara
"Me llamo Nazarena, barro los patios durante la noche y maté a mi madre a dentelladas. Comí de su cuerpo sin mesura. Ella no opuso resistencia. Me ofreció sus huesos para sorberlos hasta dejarla seca. La muerte la traspasó como una mancha sobre la piel. Desde ese día, mamá gobierna la casa sentada en la mecedora del corredor. Es una mujer estropeada a mordiscos, un pájaro mudo, una muerta en vida. Hoy es Miércoles de Ceniza. Aparecida degüella dos gallinas y corta el perejil para el caldo. Lo hace todo con la cruz de polvo y saliva pintada sobre la frente.

Yo llevo el rostro limpio, porque a mí la Cuaresma ya me tizna el nombre. Mis siete hermanas revolotean por toda la casa. Fuman, murmuran, maldicen e imparten órdenes. «Aparecida, sirve la sopa con las cucharas grandes». «Aparecida, plancha las servilletas». Aparecida, esto. Aparecida, lo otro. Las escucho hablar en letanías. Sus palabras rozan mi mente como cortinas prendidas en fuego. «Nazarena, ¿dónde estás?». «¡Nazarena, ven aquí!». Yo no contesto. Que cada una se ocupe de sus cosas y me deje atender las mías."


14 de marzo de 2026

“COMERÁS FLORES” de Lucía Solla Sobral


   Pasaje destacado
Portada de la novela "Comerás flores" de Lucía Solla Sobral, de Libros del Asteroide"Mis veinticuatro y sus cuarenta y cinco no parecían un impedimento para acariciarme la mano sobre la mesa de un bar cualquiera o para arroparme con su brazo por mis hombros mientras paseábamos por el centro de la ciudad.  Yo, en lugar de morirme de vergüenza cada vez que alguno me confundía con su hija, me quedaba más atrapada en un universo de palabras que siempre lo halagaban a él, a su trabajo, a su hija y, ahora, a su novia también. Jaime me acariciaba y me acariciaban el puñado de arañas, Jaime me besaba y se me llenaba la boca de ramas de canela, y yo me sentía más segura que nunca. Ahora era interesante. La más atractiva.

Yo quería que me quisieran tanto como para que no hubiese un ojalá sino un ya, nada de cuentas atrás, solo un ahora mismo. Que un quiero verte significase en quince minutos estoy ahí. Que un quiero dormir todas las noches contigo resultase una llave para entrar en la casa más bonita del mundo. Y Jaime era todo eso, era prisa era afán era un descontrol tan grande de las ganas que a veces rozaba lo irresponsable. Teníamos urgencia, como si llevásemos el contador de una bomba pegado al pecho, tic tac tic tac tic tac."

27 de febrero de 2026

“NUBOSIDAD VARIABLE” de Carmen Martín Gaite

Portada del libro Nubosidad variable de Carmen Martín Gaite, editorial Anagrama
"No quiero acabar como esa señora ni como mamá, la pobre, más sola que la una, resentida, que antes la mataban que pedir auxilio o un mimo, hay que saber mantenerse una en su sitio —decía—, siempre esperando que la vinieran a buscar a ella, sin tener de quién echar mano cuando le entraran ganas de hacer confidencias o de pasarlo bien, pues no sé, con una amiga de la propia edad y gustos parecidos, porque los chicos en cuanto crecen ya radian en otra onda y hablan raro y no sabes lo que piensan de ti, y en cambio con las amigas puedes desahogarte y decir que la vida es un asco, pero también reírte y quitarle importancia a los disgustos de juventud, y recordar cosas de los veraneos y letras de canciones y películas, en fin, un intercambio, porque, si no, acabas loca, pierdes hasta el sentido del humor. .

Y enseguida, como es natural, se me viene a las mientes Mariana, su figura se abre paso entre la niebla de lo falaz, se dibuja contundente como el sol a mediodía, y quiero su calor, lo echo de menos con urgencia, con una saudade ya irresistible, portuguesa, claro, porque en otra lengua no se explica."


17 de febrero de 2026

“POR QUÉ LLORAN LAS CIUDADES” de Elisa Levi


   Pasaje destacado
Portada de la novela Por qué lloran las ciudades de Elisa Levi, de Ediciones Temas de Hoy"Pienso en lo que he vivido estos días en Tokio. «La muerte del amigo», podría titularse este capítulo de mi vida. Me acuerdo de que Denis ha muerto y en mi cabeza aparece la temporada que vivió en Francia, con la lejanía de un recuerdo enterrado entre malezas. Su casa, sus compañeras de piso. Su malísimo francés. Seguramente habría corrido también por este aeropuerto porque llegaba tarde. Recuerdo a Denis y que está muerto. Paso todas las yemas de mis dedos por la yema de mi pulgar derecho. Como si contara algo.

Denis vivió en París y tenía un perro. Se llamaba Zoco y, la verdad, no recuerdo por qué ese nombre. Me encantaría escribirle, que lo leyera y que en menos de un minuto me hubiera mandado una nota de voz explicándome el motivo de ese nombre tan feo para un perro. Pero está muerto. Además, por decisión propia. Así que, como tú siempre me decías a mí: Lo que tú decidas estará bien."