Conoce a Dewey leemáslibros, el gato que inspiró el título de mi blog


7 de agosto de 2022

"BAJAR ES LO PEOR" de Mariana Enríquez


"Entonces vio a Facundo bailando en un rincón oscuro, solo, con un vaso en la mano, ese rostro de increíble blancura, esos ojos brillantes.

Siempre que Narval trataba de imaginarse cómo sería la persona más hermosa de la Tierra, siempre que había tratado de pensar cómo se vería la auténtica belleza, si existiera, se la había imaginado así, con el color de piel de Facundo, su perfil, su boca, su cuerpo; aunque hasta entonces estaba seguro de que, si alguna vez encontraba a alguien así, sería una mujer. Pero el chico que bailaba bajo las luces amarillentas y mortecinas parecía estar más allá de todo sexo".

28 de julio de 2022

"PLEAMAR" de Antonio Mercero


"No se ve bien. La habitación es oscura, el plano fijo está pobremente iluminado y las hermanas Müller se mueven a base de espasmos para intentar liberarse de las cuerdas. Están atadas a sendas sillas de tijera. Trozos de cinta americana hacen de mordaza y ahogan los gritos. El vídeo solo dura cinco segundos y está dirigido a dieciocho millones de personas, la cifra de suscriptores del canal que las dos jóvenes, bajo el nombre de Pleamar, tienen abierto en YouTube..

Desde hace tres años, cuando empezaron a grabar vídeos caseros sin demasiadas pretensiones, simplemente para divertirse, no han faltado ni un solo jueves a la promesa de subir un vídeo nuevo. Pero nunca han urdido un reclamo como este: las dos atadas a una silla y tratando de liberarse. ¿Qué contenido están anticipando en este caso? Como broma resulta un tanto macabra, por mucho que hayan demostrado varias veces que son capaces de cualquier payasada. En los comentarios de la gente surgen dudas".

19 de julio de 2022

“EMPEZAMOS POR EL FINAL” de Chris Whitaker


"Cuando me señalas la belleza de todo esto piensas que estoy viendo lo mismo que tú, pero no es así para nada. Este tono de morado, por ejemplo... —Señaló la mata de arándanos
— ... a mí me recuerda los moratones en las costillas de mi madre, y las aguas verdeazules me recuerdan sus ojos, tan claros que dejaban ver que ya no tenía alma.

Tú respiras el aire y piensas que es fresco y limpio, pero yo soy incapaz de respirar sin sentir una puñalada aquí. —Se golpeó el pecho
—Estoy sola en la vida. Voy a cuidar de mi hermano y tú vas a dejarnos en paz, porque en realidad no te importamos".

9 de julio de 2022

“MALDAD” de Leticia Sierra


"Elsa se lo ha buscado. Ya no sonríe. Se permite unos segundos para mirarla antes de quitarle la vida. Solo siente necesidad. Necesidad por verla morir. Nota un ronroneo en el vientre, justo debajo del ombligo, un cosquilleo que sabe que se convertirá en algo más cuando acabe con ella. Le ocurrió con la primera. El cosquilleo se convirtió en una descarga que le recorrió el cuerpo por dentro hasta el pecho, calentándole la sangre y provocando que se le erizara la piel. Levanta la piedra con la que la ha dejado inconsciente y la golpea con rabia una, dos, tres veces, aplastándole la cara hasta convertirla en una amalgama de tejido, esquirlas óseas y un líquido gelatinoso que se escapa por las cuencas oculares.

Le separa las piernas y emboca el palo en el orificio de la vagina. Lo empuja despacio y nota resistencia. El palo entra con dificultad, rompiendo la carne. Tira de él hacia afuera —está manchado de sangre y de algo más viscoso, algo parecido a la gelatina, probablemente parte de su aniñado y tierno sexo— y con un impulso fuerte vuelve a desgarrar las entrañas de Elsa. Esta vez el palo desaparece dentro del cuerpo. Nota la piel de gallina. El sonido de la carne al rasgarse le produce placer. .

5 de julio de 2022

“VERITY, LA SOMBRA DE UN ENGAÑO” de Colleen Hoover


"Oigo el crujido del cráneo antes de que me salpique la sangre. Sofoco un grito y retrocedo hacia la acera. Uno de mis tacones tropieza con el bordillo y tengo que agarrarme al poste de una señal de «Prohibido aparcar» para no caerme. El hombre estaba justo delante de mí hace cuestión de segundos.

Estábamos entre un grupo de gente que esperaba a que cambiara el semáforo, cuando él bajó a la calzada antes de tiempo y fue arrollado por un camión. Hice un gesto para detenerlo, pero me quedé solamente con aire entre las manos mientras él caía. Cerré los ojos antes de que la cabeza desapareciera bajo la rueda, pero oí el ruido que hizo al reventar, como de descorchar una botella de champán.