Conoce a Dewey leemáslibros, el gato que inspiró el título de mi blog


24 de junio de 2026

“MARCELINO” de Bibiana Collado Cabrera

Portada del libro de Bibiana Collado Cabrera, editorial Pepitas de Calabaza
"Con la preñez, los ojos se le habían vuelto de agua como si fueran la superficie de un estanque que le crecía dentro. Eso pensé la primera vez que mi Encarna se quedó en estado. Me pregunté a mí mismo si no la habría inundado, pero cómo la iba a anegar con la de hueco que debía de tener una mujer por dentro. No sé cómo se me ocurrían esas cosas.

Durante mucho tiempo me había atormentado justo lo contrario: que nada de mí se le quedara en el interior. Al principio, tenía tanta hambre y tanto miedo de ella que no me daba cuenta. Quería llenarle el cuerpo y la vida. Ser suficiente. Compensarle ese silencio seco en el que me encallaba tantas veces. Deseaba que estuviera orgullosa de su marido, que le valiera la pena, que aquel mozo con el que estaba ennoviada cuando pasó lo que pasó no se le prendiera en las entrañas al recordarlo. Ansiaba acabar tan dentro como la carne me permitiese. Darme a ella. Ser hombre en ella."


6 de junio de 2026

“LA VÍSPERA” de Manuel Jabois


   Pasaje destacado
Portada de la novela La escritora de Barker y Patterson, Editorial RBA"Cuando creció, se preguntó si el hecho de no haber sentido nunca una poca lástima tenía que ver con que solo era una niña y desconocía, aún, las instrucciones básicas de la vida y la muerte, dónde acababa una y empezaba otra, ni siquiera si había algo en la frontera de las dos. Creía recordar que aquellos dos niños salieron de la casa en dos camillas. Le pareció entonces oír el ruido de las ambulancias y los gritos y urgencias que rodean a un grave accidente, no el silencio helado que cubre todo cuando se produce una muerte.

Pero en realidad ella no vio nada, porque en cuanto sonaron las detonaciones su padre apareció corriendo en la cocina y se la llevó en volandas para encerrarla en la salita de estar, donde sus tías estaban gritando «¡qué pasó, qué pasó!», y esa imagen de ellas descompuestas sí la tuvo siempre presente; gente alarmada porque no sabe lo que pasa, ese infierno que tiene que ver con las desgracias: uno en el que aún hay que parar la ruleta y saber cuál toca."

19 de mayo de 2026

Reseña Exprés: “CORAZÓN DE PERRO” de Álvaro García Hernández

Portada del libro de Álvaro García Hernández, editorial NdeNovela
"Una comandancia de la Guardia Civil a medianoche: ruido, murmullos, periodistas en la calle con sus cámaras y flashes, voces saliendo del ascensor, teléfonos sonando, barullo. Son tres guardias civiles sentados de frente, hablan los agentes gemelos mientras su sargento observa con detenimiento la pantalla del ordenador.
—Si la chiquilla subió a ese coche, no la van a encontrar viva, jefe —afirma uno.
—Ni muerta —confirma el otro.
—Tenían ustedes razón. Nos la han asignado a nosotros.

Un Pardo se golpea los muslos y se contiene: —¡Lo ves!
El otro Pardo señala con el dedo, indignado: —Nos la quitaron hace trece años y ahora nos la vuelven a dar.
—Nos quitaron el caso. —Y se lo llevaron a Madrid. —Sin escucharnos.
—Y no encontraron más pistas ni de Oriol ni de la niña. —Ni de quién le pegó el tiro por la espalda a Verdugo.
—¿No encontraron o no quisieron buscar?"


17 de abril de 2026

“LA ESCRITORA” de James Patterson y J.D. Barker


   Pasaje destacado
Portada de la novela La escritora de Barker y Patterson, Editorial RBA"Hernández tiene razón, aquí hay algo que no encaja. Si un criminal que pretende llevar a cabo un allanamiento de morada sabe cómo abrir la cerradura, no intenta abrir la puerta haciendo palanca, y si el criminal hace palanca, no necesita forzar la cerradura. La cuestión es que no haces ambas cosas. Y tampoco utilizas un destornillador para hacer palanca. Necesitas algo mucho más grande, como una pata de cabra. Y cuando utilizas una pata de cabra la lías, pero bien: rompes la jamba y, a veces, también la puerta, porque tienes que empujar lo suficiente como para que el pestillo supere la placa de refuerzo. Ahora bien, eso no es lo que ha pasado en este caso.

Ni siquiera lo de la sangre tiene sentido. ¿Qué criminal que se precie la habría dejado sin limpiar? Todo resulta superficial. Una representación. Alguien ha cogido un destornillador, ha estropeado la jamba, y luego ha rallado el embellecedor de la cerradura. Nada. No hay cajones abiertos...; las joyas, que están como expuestas en la cómoda, siguen en su sitio...; los ordenadores y el estéreo siguen aquí... O quien ha intentado cometer el robo era un incompetente, o este es el allanamiento de morada más limpio que he visto jamás."