Pasaje destacado
"Tan pocas cosas personales había habido en mi vida hasta aquel momento que esas eran las importantes para mí aquellos veranos: mis padres, mi hermana, mis juegos, el olor del sol... Eran cosas que percibía como una extensión de mí mismo, en las que los demás no desempeñaban ningún papel. En cambio, el verano de mis doce años, ese yo extendido se redujo bruscamente, y el mundo terso e íntegro que lo contenía se rasgó como el velo del templo. No ocurrió nada que tarde o temprano no ocurra en la vida de todas las personas –esos cambios que, se dice, nos ayudan a crecer–; pero a mí me ocurrió todo de golpe, en unas semanas, y si tenía doce años cuando empezó, seguía teniendo doce cuando terminó: realmente no me dio tiempo a crecer.Por eso quiero contároslo: aunque he escuchado la historia de otras personas –y lo he hecho, os lo aseguro, he escuchado mucho–, nunca he conocido a nadie a quien le ocurriera tan deprisa, tan inesperada, tan precipitada, tan brutal e irreversiblemente lo que me ocurrió a mí."
Sandro Veronesi (Florencia, 1959) es un escritor italiano bastante conocido en su país, así como también un destacado ensayista y periodista. Hasta la actualidad ha publicado ocho novelas, aunque solo cuatro han sido traducidas al español, siendo “Septiembre negro” la última que vio la luz en 2024. Su estreno como escritor fue con “Per dove parte questo treno allegro”(1988) y desde entonces ha obtenido varios premios literarios, entre ellos dos veces el Premio Strega, por “Caos calmo” (2006) y “El colibrí” (2020).
Por cierto, creo que merece mención especial comentaros que con "Septiembre negro", YA SON 400 LAS ENTRADAS PUBLICADAS por aquí (también hay muchas lecturas que solo tengo reseñadas en mi cuenta de Instagram), un número que me parece increíble a pesar de no reseñar tampoco con demasiada frecuencia, pero claro, con el blog activo desde 2010, con 16 añitos de actividad bloguera, igual hasta son pocos.
✔ La trama a grandes rasgos sin spoilers: Ambientada en Italia, entre Vinci y Fiumetto (Versilia) localidad costera de la Toscana, Gigio echa la vista atrás medio siglo después al verano del 72, al de sus doce años, inolvidable y no precisamente en el buen sentido, sino más bien por todos esos cambios drásticos vitales, físicos y mentales, y por un acontecimiento brutal e inexorable que le voló la vida y le dejó secuelas psicológicas que hoy parecen superadas. Gigio exterioriza sus dolorosos e íntimos recuerdos y sentimientos para obtener respuestas a esa pregunta crucial que aún hoy no se ha podido responder:
Primero nos cuenta una serie de pequeños sucesos que sumados, van conformando el cambio, el paso abrupto de la infancia a la adolescencia plena, y cómo todo junto contribuye al estallido de la supuesta bomba que lo pone todo patas arriba.
✔ Los personajes: hay dos familias, los Bellandi y los Raimondi y sus miembros, aunque no todos al mismo nivel, conforman el elenco principal.
✦ El padre, Augusto Bellandi, abogado penalista metido en política, hombre superficial y pragmático, orgulloso, dominante, apasionado del mar y la vela. Dedica casi todo su tiempo libre a su barco, el Tivatù, con el que sale a navegar cada domingo con Gigio.
✦ La madre, Elizabeth O’Nety (Betty), irlandesa y ama de casa, mujer aparentemente tranquila de conducta irreprochable, y su adorada, admirada e inteligente hermana pequeña Gilda, ambas con el pelo de un color rojo intenso y ambas en guerra declarada contra el rutilismo (condición genética que determina el pelo rojo y pecas por la falta de melanina asociada a la mutación de un gen).
● Entre los Raimondi, vecinos de los Bellandi, de casa y de sombrilla, una familia rica:
✔ Varias curiosidades destacables:
● La elección del título “Septiembre negro”: puede que sea un guiño a ese verano funesto que sufren los hermanos y que derivó en un septiembre personal muy negro, pero también se refiere al grupo terrorista Septiembre negro, una facción de La Organización para Liberación de Palestina que atentó en 1972 contra las Olimpiadas de Munich provocando una inolvidable masacre, entre ellos 11 atletas israelíes asesinados.
Pero así como digo una cosa, digo otra: el último tercio de la lectura me resultó frenética, de no poder dejarlo queriendo saber más y más, y el final. . . me encantó, trágico, magnífico. Tras cerrar el libro, sentí la satisfacción por haberlo terminado y la plena certeza de que sin duda mereció la pena.
Los puntos fuertes y débiles de la novela
✔ El comienzo: ya nos da muchas pistas. Ese primer párrafo nos deja la certeza de que algo muy gordo debió de pasar, y eso que probablemente pasó, (aunque durante la lectura a veces te preguntas ¿será realmente fuerte lo ocurrido, o será una triquiñuela del autor para que no dejemos de leer?) ese hipotético dramón ocurrido con los padres capaz de arrasar el mundo del niño protagonista, ahora adulto, que nos lo cuenta, es el pegamento del lector a las páginas ansiando saber más y más.
Para empezar a contaros esta historia, tengo que hablar de mis padres. En aquel tiempo eran los guardianes de mi tranquilidad, y eso significa que eran unos buenos padres. Yo tenía doce años y en mi vida no había nada que fuera ni de lejos tan importante como ellos. Si puede decirse que mi infancia fue un lugar seguro y que yo fui un niño feliz, fue gracias a ellos. Por eso los hechos que voy a narrar me perturbaron tanto: porque, por primera vez, mis padres fueron incapaces de protegerme; es más, fueron una de las causas de la conmoción que sufrí. Por primera vez el mundo me tocó directamente, sin filtros, y el mundo quema, es fuego vivo, y esto yo no lo sabía porque hasta entonces mis padres siempre se habían interpuesto. Pero aquella vez ellos mismos fueron el mundo que me arrasó, así que, si puede decirse que a partir de cierto día no volví a ser feliz –no de aquel modo–, fue culpa suya.
✔ La trama a grandes rasgos sin spoilers: Ambientada en Italia, entre Vinci y Fiumetto (Versilia) localidad costera de la Toscana, Gigio echa la vista atrás medio siglo después al verano del 72, al de sus doce años, inolvidable y no precisamente en el buen sentido, sino más bien por todos esos cambios drásticos vitales, físicos y mentales, y por un acontecimiento brutal e inexorable que le voló la vida y le dejó secuelas psicológicas que hoy parecen superadas. Gigio exterioriza sus dolorosos e íntimos recuerdos y sentimientos para obtener respuestas a esa pregunta crucial que aún hoy no se ha podido responder:
Entendámonos, no es que, con ese muro delante, no haya podido vivir una vida decente: después de todo, si no hubiera sido ese, habría sido otro. Es que me he aburrido de él, digamos, me he cansado de él y quiero ver mis límites luchando contra otro obstáculo. Quiero cambiar de muro. Por eso he pensado que desnudarme, hacer un relato verdaderamente sincero, honesto y escrupuloso puede ayudarme a superar por fin esa pregunta: ¿podía yo cambiar el curso de los acontecimientos? Lo único que necesito es una sílaba: sí. O: no. Y ver por fin qué hay detrás. Lo único que queda por averiguar, como he dicho varias veces, es si yo tenía o no capacidad para resistir a ese suceso o al menos para hacer que fuera menos funesto.
Primero nos cuenta una serie de pequeños sucesos que sumados, van conformando el cambio, el paso abrupto de la infancia a la adolescencia plena, y cómo todo junto contribuye al estallido de la supuesta bomba que lo pone todo patas arriba.
Lo que espero es librarme de este clavo oxidado que llevo incrustado en la cabeza, darle la vuelta a esos dos versos de Auden que he citado al principio y que tanto me gustan, y poder decir algún día que, aunque no podamos olvidar que fuimos infelices, no siempre debemos recordar por qué lo fuimos.
✔ Los personajes: hay dos familias, los Bellandi y los Raimondi y sus miembros, aunque no todos al mismo nivel, conforman el elenco principal.
● Entre los Bellandi tenemos a:
✦ Luigi Bellandi, Gigio, doce años. Es el niño que dejó de ser niño ese verano y el protagonista indiscutible de la historia por más que él mismo pretenda relegar ese protagonismo en Astel, su primer gran amor. Es bilingüe y su obsesión son los deportes y los deportistas de élite: el ciclismo, las carreras de coches, de motos, y el atletismo, de hecho, vive muy de cerca los Juegos Olímpicos de Múnich y el Tour de Francia enganchado a la radio ese verano, que fue el verano de los grandes descubrimientos: el placer de la lectura, el de escuchar buena música y el amor, todos de la mano de Astel y el gusto por el lenguaje y el significado de las palabras. Pero también el descubrimiento de la violencia y el lado oscuro de la vida.
Además, descubrí la lectura, la de verdad: en lugar de limitarme a leer las tiras de Schultz, de Hart y de Mort Walker y luego pasar directamente al final y ponerme caliente con Valentina , empecé a leer Linus más a fondo. Precisamente en el número de junio apareció la primera entrega de una historieta llamada El Eternauta , que había que leer como si fuera un libro y que me llevaba mucho tiempo. Era larga, compleja, con mucho texto y dibujada de manera casi cinematográfica.
✦ El padre, Augusto Bellandi, abogado penalista metido en política, hombre superficial y pragmático, orgulloso, dominante, apasionado del mar y la vela. Dedica casi todo su tiempo libre a su barco, el Tivatù, con el que sale a navegar cada domingo con Gigio.
Salvo en su trabajo, en todo lo demás era un diletante, en el sentido etimológico del término, que viene de delicere, «seducir, tentar, atraer». Tenía la pasión contagiosa y la alegría de participar, la despreocupación y el ánimo noble del diletante, pero también la superficialidad, la fatuidad, la improvisación y a veces la temeridad. Es importante tener esto en cuenta.
✦ La madre, Elizabeth O’Nety (Betty), irlandesa y ama de casa, mujer aparentemente tranquila de conducta irreprochable, y su adorada, admirada e inteligente hermana pequeña Gilda, ambas con el pelo de un color rojo intenso y ambas en guerra declarada contra el rutilismo (condición genética que determina el pelo rojo y pecas por la falta de melanina asociada a la mutación de un gen).
Gilda Bellandi, de siete años, declinó la invitación diciendo que estaba cansada y que después de comer quería echarse la siesta, la odiada siesta. La mirada heroica que me lanzó cuando ella y mi madre se fueron de la playa dijo de ella lo que nadie se había imaginado aún: hablaba de su inmensa fuerza de voluntad, su sensibilidad, su inteligencia, su resolución, todo lo que en los años venideros había de convertirla en la persona más importante de mi vida. La única que sabía. La única que había entendido.
✦ El tío Giotti es el pariente pobre de los Bellandi, un personaje extraño y peculiar que, aunque más secundario, es también importante por la relación de especial complicidad que mantiene con su sobrino Gigio, compartiendo aficiones deportivas e incluso contagiándoles a él y a Gilda su entusiasmo por el mundo del ajedrez y por Bobby Fischer.
Era tío no sabíamos de quién: de mi padre no, menos aún mío y de Gilda, pero todos los de la familia lo llamábamos tío y era, como digo, la persona más extraña que había visto en mi vida.
● Entre los Raimondi, vecinos de los Bellandi, de casa y de sombrilla, una familia rica:
✦ Lucido, es el dueño de la casa que los Bellandi alquilan en Fiumetto, amante de la tecnología y propietario de una importante empresa de marmolería de Pietrasanta. Su mujer, Mesy es etíope, tiene rasgos nubios y piel muy oscura, es la atracción de la playa. La hija de ambos, Astel, la chica de las trenzas, es un año mayor que Gigio y su primer amor. Una chica bastante madura y con las ideas muy claras para su edad.
Me vi viviendo en un sueño, pasaba más tiempo con Astel que con mi familia. Me despedía de mi madre y de Gilda a las once de la mañana y no volvía a verlas hasta la tarde, y las horas que no pasaba con ellas era otro Gigio Bellandi: comía en casa de Astel lo que preparaba su cocinera, a veces solo para nosotros dos; pasaba la tarde con ella leyendo, escuchando música y bailando, en su casa, en el jardín, jugando con su perro, hablando y conociendo su mundo, sin creerme que yo también formara parte de él. Mis pies no tocaban el suelo –volaba.
✔ Varias curiosidades destacables:
● La lectura está aderezada de una banda sonora de canciones y alusiones al cine de época, un plus extra a la historia que me ha resultado interesante. Gigio traduce las letras de las canciones preferidas de Astel: Cat Stevens, Led Zeppelin o Procol Harum, Roxy Music, David Bowie, Harry Belafonte entre otros…
Me acordé de una canción de Cat Stevens que Astel y yo habíamos traducido, la más bonita, la que nunca me cansaría de escuchar, «Where Do the Children Play»: precisamente hablaba de aquello que me rodeaba.
● La elección del título “Septiembre negro”: puede que sea un guiño a ese verano funesto que sufren los hermanos y que derivó en un septiembre personal muy negro, pero también se refiere al grupo terrorista Septiembre negro, una facción de La Organización para Liberación de Palestina que atentó en 1972 contra las Olimpiadas de Munich provocando una inolvidable masacre, entre ellos 11 atletas israelíes asesinados.
● Se alude a un hecho real e impactante ocurrido en el 69, al asesinato del niño Ermanno Lavorini de la edad de Gigio, desaparecido y encontrado enterrado bajo la arena en Marina di Vecchiano, un hecho que conmocionó a todo el país sobre todo por ser el primer secuestro de un niño en Italia y por estar salpicado de connotaciones políticas y sexuales.
✔ El punto débil de la novela, que para mí también haberlo haylo: la trama conlleva bastantes alusiones al mundo del deporte y deportistas. Reconozco que me han resultado excesivas e innecesarias esas páginas enteras hablando de ese tema sobre el que no entiendo ni me interesa demasiado. Me han saturado y las he leído por encima, rapidito.
Pero un momento: el que celebra la victoria no es Bitossi. El que ha ganado el Campeonato del Mundo lleva un maillot gris oscuro, agita la bandera italiana, es italiano, pero no es Bitossi. Es Marino Basso. El campeón del mundo es Marino Basso, Bitossi ha llegado segundo. Merckx cuarto. Bitossi ha adelantado a Merckx, ha adelantado a todos, pero llega Basso, su compañero de equipo, y justo en la meta lo supera por una rueda. Ahí está la foto de llegada: por una rueda. Ahí está Bitossi, llorando. ¡Ay qué dolor, qué dolor inmenso! Sí, un dolor inmenso nos invade en silencio a todos, a sus familiares, a sus fans, a nuestros barrios, a Versilia, a Toscana y a toda Italia, porque todos amamos a Bitossi. Si él hubiera ganado, habríamos ganado todos.
Pero así como digo una cosa, digo otra: el último tercio de la lectura me resultó frenética, de no poder dejarlo queriendo saber más y más, y el final. . . me encantó, trágico, magnífico. Tras cerrar el libro, sentí la satisfacción por haberlo terminado y la plena certeza de que sin duda mereció la pena.
Resumiendo: “Septiembre negro” es la historia de un drama personal y familiar ocurrido un verano funesto en la vida de un niño de doce años, el relato de una serie de sucesos que marcaron la vida del protagonista. Una historia contada sin rencor desde el intimismo y la sinceridad absoluta, sobre el despertar sexual del niño al adolescente y lo que perdió en el camino, pero también todo lo que sumó y descubrió aquel fatídico verano.
Aunque no siempre podemos recordar por qué fuimos felices, no olvidamos que lo fuimos.
Aunque no siempre podemos recordar por qué fuimos felices, no olvidamos que lo fuimos.
Aunque no podamos olvidar que fuimos infelices, no siempre debemos recordar por qué lo fuimos.
¿Os recomiendo esta novela? Por supuesto, por varios motivos: por todos los puntos destacables que os he contado arriba, pero también porque en general, es una novela que me ha gustado y está muy bien escrita, con una prosa rica, detallada (quizás en exceso) y un lenguaje depurado y muy cuidado.
Esta novela ha sido un "Debate a tres", la hemos leído y debatido a tres bandas en nuestro club de lectura particular. Si tenéis curiosidad por ver otros enfoques, otras perspectivas distintas, u os apetece saber si Mariana y Rosa han disfrutado la novela más que yo o difieren de mi punto de vista, podéis hacerles una visita y leer sus reseñas AQUÍ Y AQUÍ, seguro que no os arrepentiréis.
Mi nota esta vez, a pesar de ese pequeño "pero" que le puse, y para que no quede duda de que merece mucho la pena, también va a ser la máxima:

¡Hola, Marian!
ResponderEliminarOtra novela más para nuestra saca, es genial seguir sumando muy buenas lecturas y entretenidos debates 😍
Peculiar esa narración de Gigio deteniéndose deliberadamente en los detalles para posponer el dolor. Ese gesto de "frenar la historia" se convierte casi en un motor de lectura, cuanto más se demora Gigio en las minucias felices, más nos ha mantenido pegadas al libro queriendo saber qué le pasa.
Sin duda una novela que hemos disfrutado mucho aún con esas referencias deportivas tan detalladas. Muy buena tu sección de curiosidades 😊
Un beso fuerte.
¡Hola Mariana! sin duda una novela muy buena a pesar de esas descripciones deportivas que nos regala Gigio, es entendible, porque él está obsesionado con el deporte en todos los sentidos, y nos muestra que está muy enterado de lo que se cuece en ese mundillo. Todos esos acontecimientos que Gigio nos va contando y que se anteponen al estallido de la bomba, es lo que mantiene al lector pegado a las páginas, aunque uno se pregunte sí realmente será tan gordo lo ocurrido.
EliminarEs una lectura muy disfrutona que hemos disfrutado, valga la redundancia, en compañía y que como dices se suma la saca de nuestras lecturas conjuntas.
Me alegra que te haya gustado la sección de curiosidades 🙂
Tre besos 😜!!!!
Hola, Marian.
ResponderEliminarCon Veronesi tropecé al leer el Colibrí, demasiado drama todo el tiempo pero lo peor es que su forma de narrar se me hacía pesada. Un poco como el ejemplo que pones del deporte. A mí el deporte d élite también me gusta mucho, no todos, pero sí algunos y además soy muy exagerada pero al leer ese párrafo de ejemplo he pensado lo mismo, está pesado.
Lo que pasa es que la época y la historia pinta muy bien. A veces me pasa cuando empiezan diciendo que hay algo horrible que pasó, que pienso como tú, ¿estará a la altura o sólo será un cebo? Por la sensación que te ha dejado la lectura, está claro que sí funcionó.
Tiene pinta de que lo voy a intentar . Voy a ver qué dicen tus compis de lectura.
Besines
¡Hola Norah!
Eliminarlo de que haya demasiado drama todo el tiempo no me importa, de hecho es un aliciente en mis lecturas, pero sí, el tema deportivo se me hizo bola (como dirías tú, jeje) y lo que hice fue pasar esas páginas deprisita y ya..., es lo que puedes hacer tú si llegado el momento le das la oportunidad a la novela, yo te diría que sí, que se la dieras, total por probar...
En este caso funcionó, sí, el último tercio de lectura es de esos de no poderte despegar del libro por lo que merece sin duda mucho la pena leerlo, porque ¿quien sabe?igual a ti el tema deportivo no te molesta e incluso como no te disgusta el tema, pues lo valoras y te supone un aliciente.
¡Besines!!
Qué buena novela es "Septiembre negro", qué buen escritor es Sandro Veronesi. Como sabes leí "Septiembre negro" hace dos o tres meses. Me encantó. Creo que pocas veces se ha presentado la transición a la madurez con tanto acierto. Jamás había leído con tanta claridad el enorme desconocimiento que los adultos tienen de los niós o adolescentes que tienen a su cargo. Por otra parte Veronesi sabe entreverar perfectamente esta transición del joven Gigio con los acontecimientos que suceden en su entorno: atentados del grupo Septiembre negro en las Olimpiadas de 1972, el racismo mezclado con la envidia que supone la belleza etíope de la señora Raimondi, la importancia de la música rock en los jóvene y del Cine en los mayores... Sí, Veronesi es un magnífico escritor.
ResponderEliminarDices que te ha parecido excesivas las referencias al mundo del deporte. Sí, puede que sean muchas, pero creo que son oportunas para entrar en lo que es la mente de un adolescente, de este chico Gigio que por ahora no sabe si es mejor o más divertido besarse con Astel o ver y disfrutar de las victorias de Bellandi, el ciclista ídolo local. Como bien dice cuando Bellandi triunfa o fracasa el triunfo o fracaso es colectivo, total, de todo un país; sin embargo cuando te enamoras el triunfo o el fracaso es puramente individual, personal. He ahí la diferencia entre un joven adolescente casi niño o un joven adolescente ya entrando en la madurez.
De Veronesi leí "El colibrí" anteriormente y a pesar de lo que sobre esa novela dice Nora Bennett a mí no me desagradó, aunque sí, había en ella demasiado drama (ja, ja...)
Un beso grande
¡Hola Juan Carlos!
Eliminarsí, sé que leíste esta novela, de hecho nos animamos a meterla en nuestro Debate gracias a tu reseña, por cierto en cuanto pueda, me vuelvo a tu blog a leerla de nuevo ahora que tengo reciente la lectura.
No niego que las referencias al deporte y deportistas sean oportunas, que lo son, pero sinceramente creo que, si no hubiera estado leyendo junto a dos personas más, igual en esas páginas enteras de referencias que me sobraban (se podría haber hecho mas breve, no tan extenso), igual me habría dado un arrebato y habría abandonado, pero si lo hubiera hecho, me habría perdido ese final apoteósico y grandioso. A veces tengo demasiado poca paciencia, jeje.
Por cierto que yo pienso que el niño de doce años, entró de forma abrupta en la adolescencia pero no en la adultez, como dice la sinopsis y decís algunos de vosotros. Pienso que con doce años, por mucho que las circunstancias te lleven a perder la niñez tan de golpe y a madurar más deprisa, pues todavía falta mucho para ser adulto, ¿no? En fin, igual estoy equivocada
Puede que en algún momento me anime con El colibrí, aunque eso que dice Norah..., no sé, me da que igualmente habrán demasiadas descripciones excesivas, no sé, ya veré
¡Un beso enorme para ti también!!!
¡Hola Rosa! sí, sé que a ti no te molestaron esas descripciones y referencias a deportes y deportistas, todo lo contrario y eso está guay porque no tenemos porqué tener las mismas sensaciones con lo que leemos juntas, molan las diferencias de opinión entre nosotras.
ResponderEliminarRespecto a lo de las Olimpiadas de Munich, realmente no es que tengas ninguna importancia relevante en la trama, pero me apeteció nombrarlas como una curiosidad de la trama y como algo que le mostró al niño la violencia gratuita del mundo.
En fin, una maravillosa lectura que hemos disfrutado y debatido juntas
Un beso.
Muchas gracias por tu reseña. No conocía ni el libro ni el autor, pero me lo apunto porque creo que puede gustarme. Un abrazo.
ResponderEliminarDe nada! yo tampoco había leído nada de él hasta ahora, aunque de oídas sí le conocía. Me alegra que te lo lleves apuntado
EliminarUn abrazo.
hola
ResponderEliminarno conozco a Veronesi, vamos, quiero decir que no tenía ninguna información sobre él. Mis italianos -no clásicos, claro- son casi todos autores de libros de intriga, como Camilleri. Pero, en fin, no creo que me interese el tema. Para el salto de la infancia a la adolescencia, ya he leído bastantes cosas, y, como dicen en México, "ya estuvo suave". Eso sí, tu reseña, como de costumbre, es muy buena y, casi me dan ganas de intentarlo.
Besotes
¡Hola Sorokin! ¡gracias! el tema a mi siempre me resulta interesante, aunque es cierto que hay mucho escrito sobre ello, pero claro, escrito desde distintos ángulos y perspectivas. Pero entiendo que no todos los temas apetecen ni interesan, me pasa igual.
Eliminar¡Besos!
Me la anoto totalmente, qué tendrá septiembre que siempre trae cambios?
ResponderEliminarUn besazo!
Siii, eso trae Septiembre entre otras cosas, cambios...
Eliminar¡Esos!
¡Hola! Siempre es bueno descubrir nuevos autores y qué mejor, si nos trae una historia que atrapa al lector. Me gustan las tramas en las que poco a poco, vamos descubriendo acontecimientos duros que pasaron en la vida del protagonista y como repercute en el presente. Me la apunto y ya te contaré qué me pareció. Gracias por la reseña. ¡Besos!
ResponderEliminar¡Hola Marita!
Eliminarme alegra mucho que te apetezca descubrir a esa autor y que su novela te resulte atractiva. Sí..., ya nos contarás que te pareció, espero que la disfrutes
¡Besos!
Hola! Veronesi me cautivó en "Colibrí" y por ello guardé "Septiembre negro" para leer despacio. Como despacio y bellamente explica su verano de vacaciones. El ritmo desesperadamente lento de la entrada de la historia me situo en mis vacaciones de verano cuando todo sucedía lentamente y muy lejos de los adultos. Con ese suceso del protagonista que guarda y que nos explica a ritmo vertiginoso en el último tramo de su novela me dejó sorprendida y con ganas de seguir leyendo. Gracias por tus magníficas reseñas. Un abrazo
ResponderEliminar¡Hola! es my probable que acabe leyendo El colibrí, quizás más adelante. Veo que entonces has disfrutado de la lentitud del ritmo de ese Septiembre negro y que sus páginas te llevaron de vuelta a tus veranos de la infancia, esa es una de las cosas mágicas que tiene la lectura. Ese último tramo de la historia es una maravilla, te pega más aún a sus páginas sin remedio
Eliminar¡Gracias a ti por pasarte por aquí y comentar!!
Un abrazo!
¡Hola Marian!
ResponderEliminarMe apunté la novela por la reseña de Rosa, y es que las novelas de formación siempre me han llamado la atención, y aunque yo no soy muy deportista, veo que la referencias no son demasiado molestas y se llevan bien aunque no seamos muy aficionados, sobre ese acontecimiento brutal, tengo algunas ideas, que pueden tener que ver con Astel o igual no..pero despierta mi curiosidad. En la biblioteca la tienen, así que posiblemente me anime, aunque no sé si para este año. Un abrazo.
¡Hola Mar!
Eliminara mí me gusta el deporte, pero practicarlo, mucho menos verlo, salvo alguna que otra excepción (¿quién no vio o escuchó la final del Mundial de España? 😊)
Lo de las referencias literarias y su molestia pues es subjetivo, fíjate que a Mariana y a mí sí que nos fastidiaron, pero a Rosa no, eso ya depende de cada lector. Lo que sí que coincidimos las tres, fue en que el resultado final es muy satisfactorio, ese tercio de lectura es trepidante de no poder parar de leer. Me alegra que te llame la atención, no es el tipo de libro que sueles leer, pero me da la sensación de que por´ía gustarte.
Un abrazo!
¡Hola! Qué reseña tan completa, me la apunto sin dudar. ¡Un saludo!
ResponderEliminar¡Me alegra! Saludos!
EliminarConozco de nombre a Sandro Veronesi por su novela el Colibrí, que barajé leer en su momento, pero finalmente se quedó durmiendo el sueño de los justos en mi lista de pendientes. Septiembre negro también parece interesante. Veo que a pesar de no habértelo parecido en algún momento de la lectura (por el tema del deporte y demás) feliz y vertiginosamente te ha llevado a buen puerto.
ResponderEliminarFelicidades por esas cuatrocientas entradas. Es genial comprobar con el paso del tiempo lo conseguido poco a poco.
Besos
¡Hola Lorena! muchas gracias!!
Eliminarla verdad que cuatrocientas entradas no es que sean muchas entradas pero sí es el tiempo que llevo con el blog, desde 2010, muchos años resistiendo en estos tiempos en los que los blogs ya no son moda, todo el mundo se ha pasado a las redes sociales y quedan pocos blogueros
Me alegra mucho verte por aquí, no sabes cuanto...
Espero que te animes con Septiembre negro
¡Besos!
Hola, Marian.
ResponderEliminarMe ha gustado lo del debate a tres, ja ja
Muchas gracias por la reseña, ¡apuntado!
Yo escribo poesía infantil. Te invito a visitar mi blog también, tengo problemas con las actualizaciones.
Un abrazo y feliz día.
¡Hola Marisa! me alegra que te lleves la novela apuntada. Lo del Debate fue una idea muy chula que se nos ocurrió, es divertido leer entre amigas y poder comentar nuestras experiencias con las novelas.
EliminarSí, ya me pasé por tu blog y vi que escribes poesía infantil 😊
Un abrazo y feliz día para ti también.
¡Hola, Marian!
ResponderEliminarMe ha gustado mucho tu reseña y la recomendación en sí.
No tenía en el radar al autor, pero el libro suena bastante bien, me lo apunto sin duda alguna.
Ya te sigo.
Saludos desde El Tornado Literario.
Un fuerte abrazo.
¡Hola Héctor!
EliminarBienvenido al blog!! pues me alegra mucho que te haya gustado mi reseña y que el libro te llame la atención.
Me paso a visitarte por tu blog! ¡Gracias por seguirme!
¡Besos!
Thank you so much for sharing your review. Warm greetings from Montreal, Canada ❤️ 😊 🇨🇦
ResponderEliminarThanks to you for visiting my blog from Montreal
EliminarRegards!
Pues pese a ese tema del deporte, se nota que lo has disfrutado mucho. Creo que ya lo tenía apuntado por otra reseña, así que ahora voy a la libreta y lo subrayo.
ResponderEliminarBesotes!!!
Me alegra, Margari!
EliminarBesotes