Conoce a Dewey leemáslibros, el gato que inspiró el título de mi blog


28 de enero de 2026

"EL SEÑOR FOX" de Joyce Carol Oates


   Pasaje destacado
Portada de la novela El señor Fox de Joyce Carol Oates, Editorial Alfaguara"Pequeña Gatita sabe que ella es la elegida del señor Fox, la amada y apreciada. Porque Pequeña Gatita es especial. Ella es una niña solitaria a la que su Papá abandonó, pero eso fue hace años, el señor Fox es ahora Papá, Osote de Peluche-Papá sujetándole la cabeza más fuerte con ambas manos. Gatita se siente a punto de atragantarse, de jadear, de tener arcadas, de forcejear para liberarse, pero no se atreve, porque no quiere contrariar a Osote de Peluche.

Ahora le acaricia el cabello, la suave piel del rostro, el suave cuello, murmura: Pequeña Gatita, te adoro, este es nuestro secreto, nunca reveles nuestro secreto, yo te amaré para siempre. ¡Sí! Por supuesto que Pequeña Gatita guardará para siempre el secreto. Ama a Osote de Peluche, ama tanto al señor Fox que podría morirse."

Esta reseña es de un libro que acabé en 2025 y está incluido en mi reciente Recapitulación anual. Ya son nueve los libros leídos de la autora y aunque parezca imposible de conseguir, creo que cada vez se supera más y más. “El señor Fox” me ha parecido una de sus mejores novelas de todas las que he leído hasta ahora (no podría decantarme solo por una, aunque tengo mis preferidas, claro) y eso que he disfrutado mucho todas ellas.

Los puntos fuertes de la novela

✔ 
La trama a grandes rasgos sin spoilers: la mayor parte de la historia está ambientada en Wieland, sur de New Jersey, en 2013: el señor del título, Fox, es un profesor muy querido y valorado que da clases a séptimo y octavo en la prestigiosa Academia Langhorne, uno de los colegios privados más selectos del país dirigido a padres de elevado poder adquisitivo. Desde su llegada al centro no ha hecho más que utilizar sus dotes persuasivos y magnetismo para ser considerado el mejor profesor, el más popular, para conseguir que tanto alumnos como padres lo adoren. Además, dirige el Club de Lectura El Espejo que se reúne dos o incluso tres veces por semana, un Club muy selecto en el que solo admite a sus estudiantes preferidos y privilegiados. Inesperadamente, el Señor Fox desaparece sin dejar rastro hasta que su coche es encontrado por los hermanos Healey, destrozado en un barranco. Los restos humanos de un cadáver esparcidos en los alrededores, aparecen semidevorados por los animales, un brazo, una mano sin varios dedos, un torso mutilado, la cabeza. 

El inspector Zwender es el encargado de investigar el caso y recopilar las pistas que le llevarán a increíbles descubrimientos y a saber lo que realmente pasó con el señor Fox. Descubrimientos que también irán sorprendiendo poco a poco al lector ya que al principio se barajan varias hipótesis, ¿suicidio? ¿accidente de coche? ¿asesinato?   
He hablado con el médico forense —dice Zwender—, todavía se inclina por lo de «no concluyente». Le parece que hay demasiado margen de error. Es incluso posible, considerando las pruebas que tenemos, que la muerte de Fox fuera accidental. Quizá no hubo ningún delito. No hay conexión con la página web de pedofilia; eso era un callejón sin salida. No hay conexión con nadie de Wieland. Sencillamente, Fox tomó la carretera equivocada. Se perdió en la reserva. Tal vez buscaba a una chica a la que había conocido por internet y se perdió. Quizá estaba borracho. Sabemos que bebía, hemos visto las botellas.

 La estructura narrativa: la novela consta de un prólogo que ya permite intuir pequeños matices de lo que nos vamos a encontrar:
Nunca hubo un tiempo en que yo no estuviese enamorada del señor Fox.Nunca hubo un tiempo en que el señor Fox no fuese mi vida. Porque antes de que el señor Fox entrase en mi vida, nuestras almas se conocían en el tiempo anterior, donde no hay tiempo. Porque nacemos de ese saber. Del tiempo anterior, como cuando al despertar por la mañana llevamos el recuerdo de los hermosos sueños que hemos perdido al despertar.En el tiempo anterior somos niños y estamos juntos, no hay «edad» que nos separe.Esto me lo explicó el señor Fox.Y dijo: Cariño mío, nunca habrá un tiempo en el que nuestras almas no estén unidas.Y dijo: Nuestro juramento (secreto) será que moriremos el uno por el otro si así se nos requiere. Nunca revelaremos nuestro secreto, moriremos juntos nuestro secreto morirá con nosotros.

Se intercalan capítulos que describen lo que va ocurriendo con Fox desde que llega a Wieland y es entrevistado por la directora de la Academia Langhorne en 2013, con otros ambientados en 2005 que cuentan como fue el desempeño de su profesión en su anterior colegio el Newell Johnson en Quakerbridge (Pensilvania). 
Treinta y tres años. Su primer trabajo a tiempo completo desde que terminó el posgrado: profesor de literatura de séptimo y octavo en el Colegio Newell Johnson de Quakerbridge (Pensilvania). Frank Farrell es joven, ingenuo y optimista, confía demasiado en su propia bondad y en la bondad de los demás.

Y según avancemos en la lectura, iremos conociendo más datos sobre lo ocurrido allí en el pasado, con una de sus alumnas de 12 años, Miranda Myles, y las circunstancias por las que tuvo que buscarse otro trabajo. 
Su amor por Miranda Myles era muy diferente. Un amor puro, como oro batido en aérea levedad. Lo que sentía por Miranda era lo que Poe sentía por su prima Virginia, que solo tenía siete años cuando la conoció. ¡Siete! A esa edad, una niña es pura belleza e inocencia. Una niña tan pequeña apenas es un ser físico. Es más bien como una muñeca, con una piel suave e impecable. Amor puro. Amor ideal. Amor predestinado. Por respeto a Miranda, se abrió a su amor. No podía rechazarlo; no podía rechazarla a ella.

 Los personajes: Como ya sabemos los que hemos leído a la autora, esta no da puntada sin hilo, claramente sabe cómo construir personajes muy buenos e interesantes. Los más importantes en la trama son:

▶︎ Francis Harlan Fox (también Osote de peluche y señor Lengua): es el protagonista principal alrededor del que pululan los hilos de la trama. Sobre él se profundiza, llegaremos a conocerle bien, la autora se introduce con habilidad en su mente y nos hace partícipes de sus pensamientos y de sus aberrantes ansias pederastas.
El señor Lengua se muere por besar a su manera especial de señor Lengua. El señor Oso de Peluche se muere por acariciar a su manera especial de Oso de Peluche.

Fox es un profesor ideal, carismático e ingenioso que irradia entusiasmo por la enseñanza, de esos que conocen a la perfección las artes de la manipulación y saben cómo meterse en el bolsillo a niños, jóvenes y padres, haciéndoles creer que es ética y moralmente correcto e inquebrantable. Un tipo que encandila y consigue que se enamoren de él tanto niñas/adolescentes como mujeres de todas las edades. Y en realidad, lo que nadie sospecha es que Fox es un auténtico pedófilo, un ser sin escrúpulos que ha acumulado en su ordenador un banco de imágenes que se remonta a finales de los años noventa con cientos de fotos de las que fueron sus pequeñas gatitas/niñas preadolescentes.
Francis Harlan Fox», un nombre ideal para un joven de treinta y tantos años: Con sus ojos azul pálido y su encantadora sonrisa de incisivos separados, Fox es a la vez juvenil y paternal, un tipo ideal para la docencia en secundaria. En el siglo XXI no se busca un patriarca severo y anticuado, sino alguien a quien la autoridad le resulte natural. Salta a la vista que Fox tiene ingenio; pero también es modesto, incluso autocrítico; es gracioso de manera encantadora, como los monologuistas televisivos menos agresivos, que provocan la risa sin forzarla.

▶︎ P. Cady: la directora de la Academia Langhorne. Su entrevista de trabajo con el profesor para optar al puesto, el diálogo que mantienen ambos, es muy interesante, no tiene desperdicio porque deja en evidencia el absoluto poder manipulador del hombre. Comprobamos con escepticismo y verdadero asombro como la mujer va cambiando poco a poco su opinión sobre él, cómo se la va llevando a su terreno. Comienza la entrevista recelando de Fox (este ha enseñado en cuatro colegios distintos en nueve años, raro raro. . .) con auténtica desconfianza y convencimiento de que todo en él es falso y la termina cambiando totalmente de parecer, virando hacia la admiración e idealización del personaje y su consiguiente contratación. 
Nada de lo que dice este hombre es ni remotamente auténtico, genuino. Todo en «Francis Fox» es una actuación; P. Cady lo sabe.

P. Cady, es de las primeras en caer en sus redes, engatusada, también Katy Cady, la amiga más antigua de Francis Fox que además es sobrina de P. Cady, y la bibliotecaria de Wieland, Imogene Hood, otra de las mujeres que acaban suspirando por el profesor. 
Con frecuencia ha sucedido en la vida de Francis Fox que acaba decepcionando a las mujeres adultas con las que entabla amistad. Pero él no las engaña, de eso está seguro. Son ellas las que están ansiosas por hacerle favores, prepararle comidas, comprarle regalos, prestarle dinero en ocasiones sin que se lo pida; no es culpa suya… La mayoría de las veces, al final ellas lo perdonan. En la vida de una mujer solitaria, un Francis Fox sigue siendo un premio.

▶︎ La pequeña gatita del señor Fox, su capricho preferido actual, es también protagonista de la historia, la adorable Genevieve Chambers, de doce años. Fox está muy obsesionada con ella, aunque no sabe cuánto le durará el interés, si el año escolar, un semestre, o como a veces le ha ocurrido, solo un mes. 
El resto del tiempo, Pequeña Gatita apenas come. La prueba es que el señor Fox puede sentir sus costillas, sus clavículas y los huesos de las muñecas. Pequeña Gatita sabe, teme, que el señor Lengua no querría lamer, chupar ni hacerle cosquillas si sus pechos como ciruelas fueran más grandes, y si le empezaran a crecer pelos en las axilas, aunque fueran finos y sedosos y más suaves que el pelo de su cabeza. Porque el señor Fox ha expresado su escrupulosa aversión por las niñas mayores que van a noveno y a los cursos superiores.

Todas sus pequeñas gatitas, las elegidas, tienen entre doce y trece años, las de menos de doce no le interesan y el límite por arriba son los catorce, edad a partir de la cual las chicas ya comienzan a ser medio adultas y no le resultan atractivas. A todas las adormece “para jugar con ellas” en su despacho. 
A los catorce años, la fatal tosquedad mamífera suele instalarse de forma inexorable: los diminutos botones mamarios comienzan a engrosarse; las caderas, los muslos y las piernas, incluso en las preadolescentes más ligeras, empiezan a crecer. El exquisito rostro de niña se pierde, y emerge el rostro adolescente, más lleno, con sus autoindulgentes morritos e imperfecciones. Brotan pelos en las axilas y la entrepierna, erizados en las piernas como diminutos alambres, repulsivos para alguien con los exigentes gustos de Francis Fox.

▶︎ Los hermanos Healy: el mayor es Marcus, 22 años, guapo, bruto, machista, y el pequeño, el empático Demetrius, 20 años, alto y desgarbado, tímido con las chicas, se dice de él que tiene pocas luces. Trabajan juntos descargando maderas viejas con el camión de su padre, Lemuel Healy, en el vertedero Wieland. Lemuel además es bedel a tiempo parcial en la Academia Langhorne, ocupándose de la limpieza ayudado por el servicial Demetrius. Ambos hermanos son los que encuentran el coche despeñado en el barranco.

▶︎ Hay dos alumnas de Fox, las rechazadas, que también tienen un peso importante en la trama: Mary Ann Healy, es la prima pequeña de Marcus y Demetrius, que estudia becada en el colegio. Siente fijación por Fox, pero claramente no puede ser una de sus posibles gatitas ya que es demasiado madura para su edad. Y la chica del pelo rojo óxido, Eunice Pfenning, ya con 13 años, hija única con pocos amigos, poco femenina, siempre malhumorada, tímida, regordeta y con problemas de salud. Desde la separación de sus padres vive con su madre Kathryn.

 Dos curiosidades sobre la lectura: aunque pueda parecer increíble, Fox realmente no se considera un pedófilo y se describe como una persona progresista que siente verdadero asco por ese tipo de individuos. Peculiar esa contradicción entre cómo el señor Fox se ve a sí mismo y lo que realmente es. Mirad. . .
Las niñas de las que Francis se enamora son exclusivamente suyas, pues uno de sus atractivos es que son preadolescentes, es decir, presexuales. No son crías, porque a Francis Fox no le interesan los niños pequeños. De todas las perversiones, la pedofilia le resulta la más ofensiva, como a cualquier ser humano decente. Además, los niños pequeños son aburridos. De hecho, si existe lo opuesto a un pedófilo, ¡ese es Frank Farrell! Aunque tampoco es un pedófobo, desde luego. Por ejemplo, Farrell siempre ha despreciado Lolita, de Nabokov. Sabe que esa famosa novela es una especie de manual para pedófilos, pero a él le pareció aburrida, pretenciosa y ofensiva, cuando no ridícula y punto. Solo un pervertido enfermo se comportaría como Humbert Humbert. Estúpido nombre, estúpido estilo literario. Obligar a una niña de once años a tener relaciones sexuales…, repugnante.

Además de los clásicos paréntesis a los que la autora ya nos tiene muy acostumbrados, me llama la atención algo que creo es novedoso en su prosa o que al menos yo no recuerdo haber visto, y es el uso habitual del signo &. Aunque tampoco abusa de ello, lo usa en contadas ocasiones:  
Bien a gustito en la silla giratoria que chirría la muy tonta & que tiene el cojín color capullo de rosa con morritos para besarlos & es apenas lo bastante grande para sentarse dos apretujados & calentitos como tostadas de canela cuando Osote de Peluche rodea con su (musculoso) brazo la (fina) cintura de Pequeña Gatita lento & sinuoso como una serpiente con la más cosquilleante lengua roja-veloz; & con la puerta del despacho de Osote de Peluche cerrada prudentemente porque ya no es horario de oficina en el colegio & nada de luz se filtra por el vidrio esmerilado de la puerta, total privacidad garantizada.

Resumiendo: “El señor Fox” me ha parecido un libro muy bueno, eso sí, nada fácil ni cómodo de leer por ser a mi modo de ver, una auténtica radiografía, casi un manual de uso del perfecto pederasta. La autora consigue meterse en la psique del monstruoso señor Fox, la psique de un auténtico depredador sexual, desentrañando sus oscuros pensamientos y permitiéndonos conocer de qué manera elije a sus víctimas reales y potenciales, como actúa y cómo intenta pasar desapercibido engañando y manipulando a todo el que le considera una persona seria, responsable y comprometida con su profesión.

Los pedófilos como Fox dependen de la ingenuidad de quienes los rodean. Son como parásitos que se introducen en los seres vivos, se esconden en sus entrañas y los devoran desde dentro. Para cuando la víctima se da cuenta, ya es demasiado tarde. . .


¿Os recomiendo esta novela? Por supuesto, por varios motivos: por todos los puntos destacables que os he contado arriba, pero también porque considero a Carol Oates, la puta ama del suspense, una maga de los enredos que sabe ahondar en esos temas peliagudos que por desgracia siempre están de actualidad en la sociedad actual, como los ya comentados además del racismo, la misoginia, el machismo, el abuso sexual, y lo hace con esa manera suya tan característica de escribir, de transmitir. No puedo hacer más que recomendárosla, aunque con cierta precaución ya que considero que no es para todo el mundo y puede herir ciertas sensibilidades¡No os la perdáis! 

Esta novela ha sido un "Debate a tres", la hemos leído y debatido a tres bandas en nuestro club de lectura particularSi tenéis curiosidad por ver otros enfoques, otras perspectivas distintas, u os apetece saber si Mariana y Rosa han disfrutado la novela tanto como yo, podéis hacerles una visita y leer sus reseñas AQUÍ y AQUÍ, seguro que no os arrepentiréis

Mi nota esta vez es la máxima, para variar, dicho sea irónicamente: 



20 comments:

  1. ¡Hola, Marian!
    Uf, qué complicado... La verdad es que yo las novelas sobre pedofilia las llevo un poco mal. Nunca he sido capaz de leer Lolita o similares porque es un tema que me resulta muy duro, pero entiendo que es necesario visibilizar estas prácticas nocivas y criminales incluso en la ficción, para identificarlas, evitarlas y condenarlas como lo que son: una atrocidad.
    Me alegra mucho que disfrutaras de la lectura, como te digo, aunque es duro, me ha interesado la forma que tiene la autora de abordar el tema principal, así que me la apunto.
    🌼🌻🌷
    Un beso desde Saqueadores de Palabras

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    1. ¡Hola María! entiendo que el tema pedofilia lo lleves mal, le pasa a muchos lectores y pienso como tú, que es necesario darle visibilidad a esas prácticas tan atroces. Te diré que la novela está abordada de tal forma y con tal enfoque que aún siendo el tema que es, no hace sufrir demasiado al lector. Yo te animo a leerla, claro y me alegro que te la lleves anotada.
      Un beso!

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  2. Hola!!! se ve un buen libro. Creo que le daría una oportunidad. Gracias por tu genial reseña *-*

    Un beso desde Plegarias en la Noche

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  3. Leyendo tu reseña, se ve de maravilla la actitud del señor Fox y es alucinante. Alucinante cómo tras los problemas del pasado vuelve a caer en su... no sé cómo llamarlo (vicio, enfermedad, desviación...); alucinante esa idea de que odia a los pedófilos (¿creerá realmente que él es otra cosa?). Sí, llama la atención cómo puede tener esos fallos siendo como es sumamente inteligente. La conversación en la que convence a Cady de que es el indicado para el puesto es algo impresionante, como ya mencionamos en nuestro debate. Ella iba avisada y en contra y sin embargo cae en sus redes con todo el equipo y eso que ella tampoco es tonta.
    En fin, poco se puede añadir (o mucho, pero no es el momento), tan solo recomendar la lectura de esta maravilla.
    Un beso.

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    1. La verdad es que sí, es alucinante ver el poder manipulador del hombre, me lleva a preguntarme si ese será un rasgo común en los pedófilos, el tipo del que todo el mundo habla maravillas y que le creen incapaz de algo así. Y como digo en la reseña, esa conversación/entrevista es genial, vas viendo como poco a poco ella va cambiando su opinión sobre él ¡alucinante!
      Una maravilla de lectura, sí, y una genialidad de autora que todo el mundo debería leer
      Un beso.

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  4. Hola, Marian:
    Tengo este libro esperándome desde el día de Reyes pasado. No hago más que leer buenas opiniones sobre él, la tuya es la que más me ha gustado pues es extensa y está muy bien justificada.
    Según te leía me venía a la cabeza "Lolita" de Nabokov, luego he visto que la misma Oates y el mismo Señor Fox, claro, también la tienen muy en cuenta.
    Sobre los profesores, especialmente de Literatura, desde hace tiempo se ha tendido una cierta red de sospecha. Antes era la misma Iglesia quien avisaba de los peligros de la literatura y de quienes la extendían y justificaban, o sea, los profes. Y desde Nabokov los profesores, especialmente hombres, son vistos por buena parte de la sociedad con cierta prevención. Como dices en la reseña "esos [los profesores] que conocen a la perfección las artes de la manipulación". He sido durante muchos años profesor de Lengua y Literatura y sé que los profesores (hombres y mujeres) ejercen sobre los jóvenes -niños y adolescentes especialmente- influencia y confusa atracción. Dicho atractivo e influencia el buen profesor ha de saber conducirlos, encauzarlos, 'manipularlos' de la persona que habla a la asignatura que imparte. Esa es la única manipulación admisible. Lo otro es inadmisible.
    De Oates he leído dos novelas (La hija del sepulturero y Mama) que me gustaron. No sé por qué pero ninguna más. Esta, prometo que sí la leeré ¡y muy pronto!. Además al ver que la habéis leído en "Debate a tres" pues con más razón.
    Un beso grande, Marian

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    1. ¡Querido Juan Carlos!
      me alegra que te haya gustado mi reseña (aunque si te animas a leer también a Rosa y a Mariana, seguro que también te aportan opiniones muy valiosas sobre la novela, nuestros Debates fuero productivos). La verdad que desconocía lo que me dices de los profesores, lo de que son vistos con cierta prevención y sospecha ¡madre mía!
      Es cierto que los profes ejercen cierto poder, influencia e incluso a veces atracción en sus alumnos, pero ese "poder de manipulación" como dices, bien dirigido y encauzado puede conseguir logros en las asignaturas que imparten, y en el comportamiento y educación de los chavales en general, claro.
      Pesaba que habías leído algo más de Oates, yo te recomendaría unos cuantos, esta mujer es de las buenas y aunque seguro unos libros son mejores que otros, pues todos merecen mucho la pena. Por eso, me alegra saber que este te está esperando en la estantería, ¡anímate pronto!
      Otro beso enorme para ti también!!!

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  5. ¡Hola, Marian!
    ¡Qué lectura tan genial hemos hecho las tres! Como bien dices, Joyce Carol Oates es de las buenas y sus novelas siempre atrapan y te dejan prendada. Sin duda impresiona la personalidad de Fox y como nos describe su manipulación con todos, pero lo que encontré también muy poderoso fue como la autora pone en evidencia la complicidad de la comunidad. La forma en que tantos alrededor de él optaron por permanecer encantados, por creer en el mito en lugar de enfrentarse a la verdad. Es que en sus novelas, por lo menos las que yo he leído, Oates siempre se interesa y pone en evidencia cómo el mal se mueve silenciosamente, a menudo revestido de encanto e intelecto. No estamos frente a simples villanos, si no que encontramos en ellos seducción y podredumbre a partes iguales. Reflexiono y no creo haber leído nunca a otr@ escritor@ que capture ese magnetismo emocional, sobre todo cuando está teñido de peligro, con una precisión tan aterradora como lo hace ella. Claro que seguiremos leyéndola y debatiéndola, ha sido un gusto poder compartir contigo y con Rosa todas estas emociones literarias.
    Un beso fuerte.

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    1. ¡Hola Mariana!
      sí, una lectura y un Debate genial. Para mí el personaje de Fox es literariamente uno de los mejores que me he encontrado, fascinante a la par que terrorífico. Solo de pensar cuantos Fox podría haber por ahí sueltos haciendo de las suyas y encandilando a todo el mundo es como para echarse a temblar ¿verdad?
      A por mas lecturas conjuntas a disfrutar...
      Otro beso fuerte para ti!

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  6. Pues toca un tema duro sobre el que me cuesta leer, lo admito, pero me parece que voy a hacer una excepción, que veo que merece y mucho la pena. Extraordinaria reseña.
    Besotes!!!

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    1. ¡Muchas gracias Margari!! me alegra que te haya gustado
      Besotes!!!

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  7. ¡Hola, Marian!

    Siempre te relaciono con esta escritora porque sé que te encanta, pero en esta ocasión creo que no le voy a dar una oportunidad a la novela porque desde que soy tía no llevo bien este tipo de tramas. Creo que tendrá que pasar bastante tiempo para que empiece a fijarme en ella. Pero eso sí: me ha encantado tu reseña.

    ¡Un beso!

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    1. ¡Hola Laura!
      yo también soy tía y te entiendo, aunque a mi no me pase, no me afectan las lecturas duras, creo que separo perfectamente realidad y ficción en mi cabeza y no tengo problema, pero entiendo que es una novela que a algunos se le puede hacer complicada de leer. No sé sí has leído alguna cosa de la autora, pero aunque esta no sea el caso, creo que es de las que te encantaría y tendrías que conocer
      ¡Un beso!

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  8. Buenas, me alegra verte de vuelta!!
    Toca un tema duro, sí, aunque no por ello deja de resultar interesante por esa gran dosis de misterio que mencionas. De todas formas, con Oates no me anoto más libros de los varios que ya tengo apuntados. Cuando me estrene con alguno de los que tengo por casa, otro gallo cantará. Ayy, es que son tantos los autores pendientes... Estupenda reseña.

    Un beso ;)

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    1. ¡Hola Ray! bueno..., nunca me he ido, lo único que las reseñas son mas espaciadas por aquí, aunque todo lo sigo reseñando por Instagram. Pues fíjate que estoy segura de que esta autora te gustaría y a Moniki también. No puedo hacer mas que recomendártela.
      Un beso!!

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  9. Hola Marian!!. Vengo de las reseñas de Rosa y Mava y es que a esta novela le tengo echado el ojo desde que vi que se publicaba. Me encanta Joyce Carol Oates y eso que todas sus novelas me han parecido turbadoras y desasosegantes. En cuanto al Señor Fox, el problema es que nadie piensa que sea un pedófilo, siempre creemos que este tipo de depredadores lo llevan reflejado en la cara y si un hombre es magnético y atractivo nadie sospecha de él lo que les deja el campo libre para cometer atrocidades y siempre contra seres vulnerables y desprotegidos. La verdad es que da miedo. En cuanto pueda hacerme con ella caerá seguro. Un abrazo.

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    1. ¡Hola Mar! me alegra que le tengas echado el ojo a esta novela si además te gusta la autora. Fíjate que a mí, lo que más me gusta de ella es que sea perturbadora y desasosegante, jeje.
      Me encanta como explicas lo que ocurre con la gente así, con los tipos de esa calaña, que nadie se imagina lo que es capaz de hacer. Sí, da miedo.
      Un abrazo.

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  10. ¡Hola! Me alegra saber que disfrutaste de este libro, aunque como bien dices, no es una lectura fácil, ya que es dura e incomoda por momentos. La manera en que la autora nos mete dentro de la mente de este hombre, hizo que me enganchara desde la primera página, y aunque tuve que parar en algún momento, tomar aire y seguir, me gustó mucho leerla. Gracias por la reseña. ¡Besos!

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    1. ¡Hola! exacto, dura e incómoda en algunos momentos, pero ya sabes que a mí me gusta que las lecturas me incomoden y me remuevan. Es fascinante como esta autora se mete en las mentes de sus personajes, incluso de este pedofilo de libro que es Fox, algo complicado de conseguir
      ¡Gracias a ti por pasarte y comentar!!
      ¡Besos!

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