Conoce a Dewey leemáslibros, el gato que inspiró el título de mi blog


26 de marzo de 2019

“LOS ASQUEROSOS” de Santiago Lorenzo


“Todos somos candidatos a asquerosos. Pero puesto Manuel de espaldas a todo, de culo ante el mundo entero, no sería ilegítimo considerar que el verdadero asqueroso puro de toda esta feria fuera él. A muchos hombres y mujeres, el Manuel del exilio cerrado y ciego les resultaría un asocial, un indeseable. No un asqueroso más, sino el que más.”No se equivocarán.

Pero él será el asqueroso singular cuya asquerosía nadie tendrá que sufrir. A Manuel, metido en su celda estanca, no le va a padecer nadie. El vicio se trocará en virtud porque solo computará beneficiados (él) y ningún perjudicado. Su apartamiento no ocasionará damnificados ni acarreará perjuicios, por causa de fuerza mayor.

El efecto que su asquerosidad despliegue, será el mismo que el causado por una broca sin taladro, sin toma de corriente, sin operario ni pared que agujerear. Con lo que su carga estará siempre desactivada, por no tener campo humano contra el que expandirla. Él será quizá otro asqueroso. Pero la suya, sin destinatario, es la forma menos indigna de serlo”

Manuel acuchilla a un policía antidisturbios que quería pegarle. Huye. Se esconde en una aldea abandonada. Sobrevive de libros Austral, vegetales de los alrededores, una pequeña compra en el Lidl que le envía su tío. Y se da cuenta de que cuanto menos tiene, menos necesita.

Un thriller estático, una versión de Robinson Crusoe ambientada en la España vacía, una redefinición del concepto «austeridad». Una historia que nos hace plantearnos si los únicos sanos son los que saben que esta sociedad está enferma. Santiago Lorenzo ha escrito su novela más rabiosamente política, lírica y hermosa.

9 de marzo de 2019

“REINA ROJA” de Juan Gómez Jurado


“En mi país —jadeó Alicia—, cuando se corre tan rápido como lo hemos estado haciendo y durante algún tiempo, se suele llegar a alguna otra parte…

—¡Un país bastante lento! —replicó la Reina

—. Aquí hace falta correr todo cuanto una pueda para permanecer en el mismo sitio. Si se quiere llegar a otra parte hay que correr por lo menos dos veces más rápido.

*LEWIS CARROL, "Alicia en el país de las maravillas."
Antonia Scott es especial, muy especial. No es policía ni criminalista. Nunca ha empeñado un arma ni llevado una placa, y, sin embargo ha resuelto decenas de crímenes. Pero hace un tiempo que Antonia no sale de su ático de Lavapiés. Las cosas que ha perdido le importan mucho más que las que esperan ahí afuera. Tampoco recibe visitas.

Por eso no le gusta nada, nada, cuando escucha unos pasos desconocidos subiendo las escaleras hasta el último piso. Sea quien sea, Antonia está segura de  que viene a buscarla. Y eso le gusta aún menos.