Conoce a Dewey leemáslibros, el gato que inspiró el título de mi blog


20 de junio de 2017

DOS DE SUSPENSE: "NO APAGUES LA LUZ" de Bernard Minier y "ENCUÉNTRAME" de Gilly Macmillan


De las profundidades de la noche y del sueño ascienden voces que no querríamos oír nunca. 

Son como recordatorios de los miedos de la infancia, cuando, una vez apagada la luz y cerrada la puerta, cada objeto de la habitación, cada forma podía convertirse en monstruo; cuando, desde nuestra cama (ese barco salvavidas cercado por las olas inquietantes de la noche) éramos dolorosamente conscientes de nuestra vulnerabilidad y de nuestra pequeñez.

 Esas voces nos recuerdan que la muerte forma parte de la vida y que la aniquilación nunca queda lejos”
Christine Steinmeyer, una conocida locutora de radio recibe el día de Navidad una carta sin firmar de alguien que dice querer suicidarse, pidiéndole ayuda. En un principio piensa que puede ser o bien una broma de mal gusto, o un error en el destinatario, es decir, que no vaya dirigido a ella. Pero poco después, un desconocido la llama en directo a la emisora acusándola de ser una asesina, de haber dejado morir a una persona. A partir de entonces todo se le complica, su vida se vuelve un infierno y el mundo se vuelve contra ella. De la noche a la mañana lo pierde todo: su novio, su perro, su trabajo, sus amigos. Christine está sola.

Por otra parte, el comandante Martin Servaz vive su baja laboral en un centro para policías deprimidos. Tiene 40 años, está divorciado, y adora la música clásica (amante de Mahler por encima de todas las cosas) La única persona que lo visita es su hija y allí dispone de todo el tiempo del mundo para recordar los hechos que le llevaron a su situación actual.
Se trataba de policías que, después de pasar años frecuentando las orillas de lo inmundo, habían acabado desmoronándose. Que ya no soportaban seguir siendo tratados día tras día de maderos, de pasma, de perros, de sicarios, de canallas. La mayoría de los que estaban allí se habían metido el cañón de su arma de servicio en la boca al menos una vez.
Un día, Servaz recibe una carta con la llave de una habitación de hotel en la que hace un año una artista conocida se suicidó y empieza a investigar por su cuenta, hasta que su camino se cruza inevitablemente con el de Christine.

¿Quién pone tanto empeño en destrozarle la vida a Christine? ¿Porqué?



“Un secuestro se puede producir por muchas razones, incluyendo el deseo de poseer al niño, la gratificación sexual, un objetivo económico, una forma de castigo o el deseo de matar.

Las investigaciones indican que cuando el menor es asesinado, la motivación puede ser: la emoción, porque el secuestrador busca vengarse de la familia; el impulso sexual, porque el agresor busca una gratificación sexual con la víctima; o el beneficio económico en los casos en los que se pide un rescate.”
Benedict Finch pasea tranquilamente con su madre y su perro por el bosque, una tarde cualquiera de domingo. Rachel Jenner nunca hubiera imaginado que su hijo pudiera desaparecer en un abrir y cerrar de ojos por un pequeño descuido de ella, por dejarle volar un poco.

A Ben y a su perro parece que se los hubiera tragado la tierra y encima Rachel se siente tan culpable… Todos, los medios de comunicación y hasta su propia familia, parecen señalarla con el dedo, haciéndola sentir una mala madre. ¿Se tratará de un secuestro? ¿De un asesinato? 
Nosotros no somos quienes creemos, ¿lo son los demás? Si el riesgo de que los demás nos juzguen mal es tan grande, ¿cómo podemos estar seguros de que la opinión que nos forjamos de alguien tiene algo que ver con la persona que realmente hay en el fondo? ¿Deberíamos confiar en alguien solo porque sea una figura de autoridad o un miembro de nuestra familia? ¿Nuestras amistades y relaciones personales tienen verdaderamente una base sólida?
El inspector James Clemo (Jim) forma parte del equipo de policías encargado de solucionar el caso y comprobar las pistas y los sospechosos que van surgiendo: gente cercana al entorno de Ben, de su colegio, sus amigos, o incluso dentro del propio círculo familiar. Cualquiera puede ser el culpable, no se puede descartar a nadie.
Estábamos en ese punto en el que el caso se apodera de ti: es agotador, pero es adictivo y nunca tienes suficiente. Los nervios están a flor de piel y te alimentas básicamente de adrenalina y cafeína. Es difícil hacer nada normal porque siempre tienes el caso en la cabeza. Es como una droga.

“No apagues la luz” es una recomendación de una buena amiga lectora, que más o menos ya conoce mis gustos. Una amiga que sabe que disfruto con los thriller macabros, violentos, sangrientos, intensos, con aquellos que consiguen hacerme estremecer. Y la verdad es que esta tercera entrega de la serie con Servaz como protagonista, me ha gustado (me enteré de que hay dos antes ya acabado el libro, pero se pueden leer por separado. El único problema es que no se entenderán bien las referencias a la anterior vida del policía, a los casos anteriores, pero no te impide enterarte bien de todo).

¿Qué me ha parecido? ¿Me ha gustado?

Sí, la novela es de las que te enganchan y no te sueltan, de las que te atrapan. A veces me he sentido un poco agobiada por Christine, porque no puedes evitar ponerte en su lugar y sufrir con ella, con todo lo que le está pasando. Pero eso me gusta, me encantan esas novelas que te meten en su argumento y te sumergen en las profundidades de las vidas de l@s protagonistas.

En varias ocasiones he pensado: ¡madre mía!! ¡es un horror que te sucedan cosas así!  No me gustaría estar en el pellejo de Christine…, de esta chica que es víctima de acoso, engaño, manipulación y ensañamiento por alguien que se ha propuesto convertir su vida en una auténtica pesadilla.

Por otra parte la figura de Martín, un poli inteligente, mordaz, con bastante mal genio, y hundido en la miseria de los sucesos acaecidos en su pasado, me ha transmitido a veces ternura, y mucha lástima. Me ha gustado el personaje y muy probablemente me animaré a seguir con la próxima entrega de la saga, e incluso ¿quién sabe? a leer los dos primeros que me faltan ("Bajo el hielo", 2011 y "El círculo", 2013).

Os recomiendo esta novela que se lee muy rápido, sobre todo a los amantes de los thrillers psicológicos donde nada ni nadie es lo que parece ser y sobre todo os aconsejo que…,
Nunca, bajo ningún concepto, ¡APAGUÉIS LA LUZ!



Es la primera novela de Gilly MacMillan. Una novela cuya reseña leí en uno de los blogs que suelo visitar y del que me suelo llevar ideas y recomendaciones para futuras lecturas y estoy encantada de haber conocido a esta autora inglesa.

¿Os imagináis que paseáis por el bosque con vuestro hijito y vuestro perro, ambos echan a correr hacia un columpio cercano que en ese momento no se ve y cuando llegas el columpio se está moviendo, pero perro y niño se han esfumado? Les llamas, gritas sin cesar sus nombres, te desesperas y nada, no aparecen por ningún lado. Angustioso, desesperante… y lo peor es que siempre te culparás por ello, por haberle perdido de vista tan solo un segundo. Así es como empieza esta novela, con la desesperación de una madre desconsolada.

¿Qué me ha parecido? ¿Me ha gustado?

Me ha encantado. La historia y los capítulos se dividen en dos hilos argumentales, dos puntos de vista diferentes: el de Rachel que cuenta todo lo que pasó y sintió cuando le arrebataron a su hijo y el del deprimido inspector Clemo que le cuenta a su psicóloga como fueron los detalles de la investigación, como lo vivieron los miembros del equipo y como le afectó a él particularmente el caso de Ben Finch. Totalmente recomendable.

Mi puntuación para ambas novelas es la máxima:

9 comentarios:

  1. ¡Hola guapa!

    Pues ambos libros entran dentro de mis preferencias, así que no descarto leerlos en algún momento.

    Besitos.

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    1. ¡¡Hola!! Ambos son buenos libros de suspense, de esos que te mantienen en vilo y con muchas ganas de saber el final
      Besos

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  2. ¡Hola! Pues ahora mismo estoy un poco saturada de crímenes así que no se vienen a la lista. Podría apuntarme el segundo, que me gusta mucho la sensación y el punto de partida, espero que a acabe bien porque lo que me da miedo de estas lecturas es estar sufriendo todo el libro para que al final la cosa acabe en desgracia. Ya echaré un vistazo al final.
    Besos

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    1. ¡Hola!! Pues fíjate, a mi me gustaría saturarme de crímenes y de este tipo de novelas, pero ufff, me encantan. Son adictivas y me cuesta salir de este tipo de géneros. Dices que te gustaría saber si el final te lo hará pasar muy mal.

      ¡¡¡CUIDADO, SPOILER, NO SEGUIR LEYENDO SI PIENSAS LEERLO Y SI NO ERES NORAH BENNETT!!!! A lo largo del libro te pones en el lugar de la pobre madre y algo sí puede ser que sufras. Pero te diré que el final es chulo y que merece la pena leerlo, creo que te compensará.
      Besos

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  3. Pues no he leído ninguno de los dos, así que ya mismo me los estoy apuntando, que tienen muy buena pinta.
    Besotes!!!

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  4. Me inclino más por la segunda que por la primera, pero vamos, tengo un montón de lecturas pendientes y además, la semana pasada que he estado en Madrid, he comprado más libros en español, lo que aumenta mi lista de espera.
    Besotes

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    1. ¡Hola!! Sí, ya vi a través de tu blog que andabas por los madriles, soportando estoicamente los calores del lugar.

      Bueno, la verdad es que no sabría por cual decantarme, los dos me han enganchado y gustado
      Un beso

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  5. Hola!
    Ambos tienen muy buena pinta, me gusta tu forma de halar sobre ellos ^^

    Un saludo!

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    1. ¡Hola! Me alegra que te guste lo que cuento sobre ellos. Si eres de las amantes del género, seguro que te gustarán.
      Besos

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