Conoce a Dewey leemáslibros, el gato que inspiró el título de mi blog


5 de mayo de 2018

“LLÁMAME POR TU NOMBRE” de André Aciman, mucho más que una bonita historia de amor homosexual


“Él era más yo de lo que yo lo había sido nunca, ya que desde que se convirtió en mí y yo me transforme en él, en la cama hace tantos años, iba a seguir siendo para siempre, mucho después de que hubiésemos tomado caminos muy distintos en la vida, mi hermano, mi amigo, mi padre, mi hijo, mi marido, mi amante, yo.

Durante las semanas que habíamos estado juntos aquel verano, nuestras vidas casi no se habían tocado, pero habían cruzado a la otra orilla, donde el tiempo se detiene y el cielo llega a tocar el suelo y nos entrega un muestrario de lo que nos pertenecía de forma divina desde que nacimos.

Miramos hacia otra parte. Nos lo dijimos todo. Sin embargo siempre lo hemos sabido, y no mencionar nada al respecto ahora lo confirmaba aún más. Habíamos encontrado las estrellas, tú y yo. Y esto sólo se consigue una vez”
Esta es la historia de Oliver, un aspirante a escritor con 24 años que decide pasar el verano en la villa de en un pueblo al norte de Italia donde cada verano, un profesor de universidad (el padre de Elio), ofrece alojamiento y asesoramiento a estudiantes y futuros escritores, a cambio de ayuda en sus quehaceres culturales. Y de Elio, un chaval de tan solo 17 años, en plena adolescencia y despertar sexual.

Elio es un chico muy culto para su edad, pero inexperto en temas de enamoramientos. Pronto empieza a sentir cosas por Oliver, indicios de lo que más adelante se convertirá en su primer y gran amor.
 Había deseado a otros chicos de mi edad con anterioridad y me había acostado con chicas. Sin embargo, hasta que él se bajó del taxi y se adentró en mi hogar, nunca me habría parecido ni tan siquiera remotamente factible que alguien tan contento consigo mismo hubiera querido compartir su cuerpo tanto como yo anhelaba ofrecer el mío.
Al principio, lo pasa fatal, porque está convencido de que no es correspondido. De que Oliver, ese chico terco, frío, imperturbable, que se despide de la gente de una forma tan peculiar (diciendo “luego” en vez de “adiós”) le ignora, que él es invisible ante sus ojos. Y sufre con sus ausencias, preguntándose a cada momento que habrá querido decirle con esto o con aquello, buscándole el significado a cualquier gesto o mirada.
«¡ LUEGO!» . Una palabra, una expresión, una actitud. Nunca había escuchado a nadie utilizar «luego» para despedirse. Me resultó arisco, seco y despectivo, dicho con la velada indiferencia de alguien a quien le daría igual no volver a verte o no saber nada de ti'.
Pero la pasión acumulada y reprimida llega un momento que tenía que estallar y estalla y por fin pueden permitirse darle rienda suelta a su deseo, al amor que surge entre ellos, hondo, potente, poderoso. El tiempo pasa inexorablemente y ambos saben que lo que empieza acaba, que el verano acabará en septiembre. Y de repente comienza la cuenta atrás, la vida a contra reloj, disfrutando y saboreando cada momento juntos, pero al mismo tiempo agobiados por el sufrimiento inevitable de la separación que saben no tardará en llegar y la triste incertidumbre de no saber si volverán a verse algún día.
Me di cuenta de que vivíamos con el tiempo prestado, que el tiempo es siempre prestado y que la empresa de préstamos nos cobra prima justo en el momento en el que estamos en la peor situación para pagar y necesitamos pedir más prestado.

¿Que pasará con ellos? ¿Seguirán juntos para el resto de sus vidas o será de esos amores imposibles que el destino se empeñará en recordarles siempre?

21 de abril de 2018

“ÁCIDO SULFÚRICO” de Amélie Nothomb,la historia de un reality llevado a límites insospechados e inadmisibles


“Mientras trabajaba fatigosamente en la limpieza de escombros, sufrió una crisis de odio pensando en los espectadores. Era una implosión lenta que se iniciaba en la caja torácica y que ascendía hasta los dientes, convirtiéndolos en colmillos.

«¡Pensar que están allí, apoltronados delante de su televisor, saboreando nuestro infierno, probablemente fingiendo que se indignan! Ni siquiera uno de ellos es capaz de venir a salvarnos, eso por supuesto, pero ya no pido tanto: ni siquiera uno de ellos apaga su televisor o cambia de cadena, pondría mi mano en el fuego»”
El último grito en programas televisivos de entretenimiento se llama «Concentración». Por las calles de París se recluta a los participantes de este reality show, que serán trasladados al plató en vagones precintados como los que trasportaban a los judíos durante el exterminio nazi y, después, internados en un campo. 

Ante las cámaras de televisión, los prisioneros son golpeados y humillados. El clímax llega cada semana, cuando los telespectadores ejercen el televoto: desde sus casas pueden eliminar-ejecutar a uno de los participantes. 

Pannonique, una estudiante de gran belleza, es reclutada. Zdena, una mujer sin empleo, se enamora de ella. Una pareja fatal: la víctima y el verdugo. Cuando la audiencia tiene que votar sale a la luz el sadismo inconsciente del público que deplora el horror pero es incapaz de perderse una entrega. Una historia que sirve como crítica de un mundo brutal y crudo de hipocresía biempensante: un mundo en el que incluso la denuncia del sistema pertenece al sistema.

15 de abril de 2018

“EL DESHIELO” de Lize Spitz, un retrato inquietante de la crueldad adolescente


“Puesto que los demás no tardaron en llamarnos «los tres parásitos», en segundo a Pim se le ocurrió ponernos «los tres mosqueteros». No sabíamos exactamente qué era eso, pero el lema «uno para todos y todos para uno» que exclamaba Pim a voz en cuello cuando salíamos al patio de recreo compensaba muchas cosas.

Empezamos a utilizarlo tanto si venía a cuento como si no, cuando nos abalanzábamos sobre la portería contraria, cuando recibíamos buenas o malas notas, cuando abríamos una botella de refresco, hasta que acabamos creyendo que nunca habría nada más importante que nuestra amistad y dimos por supuesto que los libros de historia se habían basado en nosotros y no al revés"
En 1988 nacieron tres niños en la pequeña ciudad de Bovenmeer: Laurens, Pim y Eva. Durante la infancia, y debido a la difícil situación familiar que vivía, la niña se volcó en su amistad con sus compañeros. Al llegar a la adolescencia, y azuzados por una incipiente curiosidad sexual, los chicos iniciaron un escabroso juego que tendría graves consecuencias para ellos. Transcurridos trece años de ese último verano juntos en que todo se desbocó, Eva regresa a Bovenmeer dispuesta a ajustar cuentas con el pasado.

27 de marzo de 2018

“EL CIELO ES AZUL, LA TIERRA BLANCA” de Hiromi Kawakami, una historia de amor atípica y original difícil de olvidar.


“-¿Estoy soñando, maestro? -le pregunté.


-Sí, es probable. Podría ser un sueño -me respondió con aire divertido.


-¿Cuándo me despertaré?


-Quién sabe.


-Yo no quiero despertarme.


-Pero si es un sueño, tarde o temprano te despertarás. 


-No quiero despertar -repetí. 
-Yo tampoco -dijo él”
Un profesor de lengua japonesa jubilado y una antigua alumna suya coinciden por casualidad en una taberna después de mucho tiempo. Se sorprenden al comprobar que han pedido los mismos aperitivos: chalota salada, atún con soja fermentada y raíz de loto salteada.

Ambos están solos y entablan conversación, a partir de ese momento desean verse, continuamente se buscan y a veces se encuentran, porque saben donde buscarse, donde encontrarse.
¿Por qué no conseguía sentirme a gusto conmigo misma si estaba acostumbrada a estar sola? Pronto me cansé de viajar sin rumbo. Como tampoco podía salir a pasear junto al río al atardecer me quedaba en casa, holgazaneando y preguntándome si mi vida estaba siendo tan agradable como creía. Divertida. Dolorosa. Agradable. Dulce. Amarga. Salada. Cosquillosa. Picante. Fría. Caliente. Tibia. ¿Qué clase de vida había llevado hasta entonces?
Entre copas de sake, comidas frugales, y soledades compartidas, sus almas se van juntando y casi sin darse cuenta, sienten que se necesitan, se desean. Pero todo sucede despacio, sin prisas, y siempre con la persistente sombra de la gran diferencia de edad (casi treinta años) que les separa cerniéndose sobre sus cabezas, como una especie de agorero trasfondo.

¿Tendrá futuro la curiosa relación surgida entre el anciano Maestro y la treintañera Tsukiko?

17 de marzo de 2018

“La librería” de Penélope Fitzgerald, mucho ruido y pocas nueces


“Su solidaridad tanto con los vendedores como con los libros que envejecían irremediablemente, la convertían en una compradora algo imprudente.

Además, los vendedores llegaban de tan lejos que ella no tenía más remedio que llevarles a la cocina y ofrecerles un té.

Allí, con la esperanza de que tardarían todavía un tiempo en regresar a ese agujero dejado de la mano de Dios, los vendedores se podían permitir el lujo de revolver el azúcar y relajarse un poco”
Florence Green, una viuda solitaria apasionada por los libros y la literatura llega a una pequeña población costera de Inglaterra, Hardborogh, pretendiendo empezar de cero, rehacer su vida. Su sueño de siempre ha sido montar un negocio, en concreto una librería, porque ya de joven trabajó en una y siempre le quedó ese gusanillo en el cuerpo y la ilusión pendiente para un proyecto futuro.

Pero en Hardborogh, el típico pueblo de gente quisquillosa y de pocas aspiraciones culturales nadie quiere una librería, ni vecinos ni comerciantes.

A pesar de ello, y en contra de todo y de todos, consigue hacerse con una casa que lleva años abandonada y hasta según dicen está embrujada, “Old House”, y pide un préstamo para arreglarla un poco.
En Hardborough a los poltergeists se les llamaban “rappers”. Podían estar allí en el mismo sitio durante años, y de pronto desaparecer de un día para otro sin dejar rastro.
Una chiquilla de diez años, Christine Gipping, le ayudará en la empresa contra viento y marea.

¿Será capaz Florence Green de vencer todos los obstáculos interpuestos en su camino y conseguir hacer realidad su sueño o se verá obligada a desistir?

2 de marzo de 2018

"POR ENCIMA DE LA LLUVIA" de Víctor del Árbol, una novela que golpea ahí donde más te duele


“El tiempo podía convertirse en un despilfarro de horas. Miguel empezó a comprenderlo a los pocos días de estar en la residencia. Para evitarlo, el secreto consistía en disimular el tedio aplicando una atención desmesurada a los pequeños gestos.

Observaba a sus nuevos vecinos: algunos estaban enfrascados en sus partidas de ajedrez, en la lectura de un libro o en los paseos alrededor del jardín principal; otros charlaban en corrillos, se gastaban bromas, discutían las noticias que aparecían en televisión o languidecían sentados en un sofá frente a las buganvillas esperando la visita de familiares y disimulando la decepción cuando nadie llegaba.

A fin de cuentas, allí todos estaban por lo mismo: estaban solos, o como si lo estuvieran, y habían llegado cargados de recuerdos, dolencias y manías.”
Miguel y Helena se conocen en una residencia de ancianos en Tarifa, a una edad en la que creen haberlo vivido todo ya. A Miguel le asusta volar. A Helena le da pánico el mar. Los dos tienen hijos adultos y sienten que les han relegado a un plano casi ornamental. El dramático suicidio de un compañero de la residencia les abre los ojos. No quieren pasar sus últimos días recordando y añorando tiempos supuestamente mejores. Y juntos decidirán emprender el viaje de sus vidas, en el que descubrirán que nada es defi nitivo mientras queden ilusiones que perseguir.

Mientras tanto, en la lejana ciudad sueca de Mälmo, la joven Yasmina, hija de inmigrantes marroquíes y que sueña con ser cantante, vive atrapada entre el cuidado de su autoritario abuelo Abdul y el desprecio de su madre, para quien Yasmina es una vergüenza porque trabaja para un sueco de pasado turbio. Y vive un romance secreto con el subcomisario de la Policía sueca, un hombre mayor e importante.

Estos tres personajes dibujan una historia sobre el sentido del amor y sobre lo extraordinarias que pueden llegar a ser las personas comunes.

14 de enero de 2018

Reseñas 2x1: "VEINTE" de Manel Loureiro y "VAINILLA Y CHOCOLATE" de Sveva Casati

¡Hola a tod@s!
Antes que nada contaros que últimamente dispongo de muy poco tiempo para leer y reseñar, por eso he decidido llegado el caso (como en esta ocasión), juntar dos entradas (o más) en una sola. Además, os cuento que he añadido una nueva pestaña "Los abandonados" al gadget "Mi biblioteca" (en la sidebar derecha del blog) donde iré poniendo esos que no consigo terminar, que no me enganchan desde el principio y al final se quedan en el camino, como me ha ocurrido con el penúltimo libro que leí (más bien que intenté leer) "Maldad" de Tammy Cohen, que ya ha pasado a engrosar dicho listado.

Ahora mis impresiones sobre estos dos:


“El cerebro humano, incluso para quienes no envejecían, no estaba preparado para acumular siglos de experiencia. Llegaba un momento para algunos de ellos en el que la mera acumulación de días, el ver nacer, crecer y morir a generaciones y la falta de nuevos alicientes se volvía demasiado insoportable.

Sus mentes empezaban a derrapar por vericuetos cada vez más intrincados hasta que llegaban a un punto donde ya no tenían vuelta atrás. La decadencia había diezmado las filas de los Ancianos un siglo atrás, dejando apenas a un puñado con vida ”

Me gustan las distopias, disfruto con ellas, no sé muy bien porqué. Todo aquello que me haría infeliz en mi propia vida real, me gusta verlo reflejado en historias narradas con presentes y futuros caóticos.

"Veinte"es la primera obra de Manel Loureiro que leo, un autor gallego experto en argumentos apocalípticos, y auguro que no será la última.

¿Qué me ha parecido? ¿Me ha gustado?

Sí, me ha gustado esta novela que destaca quizás por la gran cantidad de personajes importantes y secundarios que tiene. Cada uno con sus peculiaridades, su papel determinado en una trama curiosa, creo que original, que trata un tema que aunque nos parezca lejano, ajeno, descabellado ¿quién sabe si en los tiempos que corren podría suceder?

Recomendable sobre todo a los amantes de las distopias y de los libros de acción, pero que probablemente hará disfrutar a todos los lectores. Porque si algo no falta es eso, mucha acción, muchas aventuras.






"Vainilla y chocolate" es un libro que me recomendaron (una usuaria de la biblioteca me dijo que le había gustado mucho) y me pilló en una de esas veces en las que me apetece cambiar de tercio, leer otras cosas que no sean distopias o thrillers, por lo que me aventuré de lleno en ella. Y me estampé...

Es una novela que no llega a ser romántica (aunque algo de romanticismo sí tiene) y que trata sobre algo que nos suena bastante: Penélope es una mujer casada que tras toda una vida aguantando a Andrea, decide abandonarlo, dejarle con sus tres hijos, el perro, la gata y todo el peso de la casa para que el solito se las apañe.

Y es que 18 años aguantando infidelidades de un marido que pasa de todo lo relacionado con el hogar, con los niños, es como para hartarse. Penélope ya se ha hartado y por eso huye a la casa de su abuela donde pasaban los veranos de su infancia, pone tierra de por medio para que ambos puedan darse un respiro y reflexionar sobre su relación, sobre su pasado, sobre su futuro.

¿Qué me ha parecido? ¿Me ha gustado?

Bueno..., la verdad es que no mucho. Al principio si me parecía que podría cuadrarme, pero según pasaba las hojas, se me iba haciendo pesado. Varias veces estuve tentada de relegarlo al apartado de los "abandonados", pero me picaba la curiosidad y quería conocer lo que pasaba al final con estos dos

Y yo confieso..., conseguí terminarlo leyendo la tercera parte del argumento rápidamente, saltándome párrafos y quedándome con lo que de verdad me interesaba saber. Pero la acabé.

El caso es que esta novela suele tener muy buenas críticas, suele gustar. Pero yo soy rara de narices, algunos ya me conocéis. O quizás no era el momento. No sé.

¿Habéis leído alguno de estos libros? Contadme contadme...

21 de noviembre de 2017

“MIDDLESEX” de Jeffrey Eugenides, un hermafrodita en busca de su propia identidad


“Me educaron en sentido femenino, y yo no albergaba duda alguna de que fuese una niña. Mi madre me bañaba y me enseñaba a lavarme.

A juzgar por todo lo que ocurrió después, me atrevo a pensar que, en el mejor de los casos, aquella instrucción en higiene femenina tenía un carácter rudimentario. No recuerdo alusión directa alguna a mi aparato genital. Me restregaba con fuerza.

Al aparato de Capítulo Once lo llamaban «colilla». Pero para lo que yo tenía ahí abajo no había palabra alguna. Mi padre era aún más remilgado. En las raras ocasiones en que me bañaba o cambiaba los pañales, Milton procuraba desviar la vista””
Middlesex nos habla de la familia Stephanides, desde el año 1922, cuando Desdémona y Leftie (los abuelos del protagonista) se ven obligados a huir de una Grecia tomada por los turcos, hasta la actualidad de Calíope Helen Stephanides (Callie para los amigos), que ya tiene 41 años y está enamorado de una mujer a la que teme perder, por culpa de su dualidad sexual.

Él mismo (¿o podríamos decir ella misma?) nos irá relatando a la vez que deja plasmado por escrito, todos los pormenores de su vida y de algunos de sus antepasados. Nos cuenta que nació chica y fue educada como tal, hasta que en la madurez sexual, su aspecto físico empezó a cambiar.
Yo nací apolínea, una niña de rostro luminoso y enmarcado en bucles. Pero, al aproximarme a los trece años, un elemento dionisíaco empezó a invadir sigilosamente mis rasgos. Mi nariz, delicadamente al principio y luego no tanto, empezó a arquearse. Mis cejas, espesándose más, también se curvaron. Algo siniestro, artero, literalmente «satírico» se deslizó en mi expresión.
La culpa de todo la tiene una mutación transmitida de generación en generación que desencadena “El síndroma de deficiencia de 5-alfareductasa” en su cuerpo.
El síndrome de deficiencia de 5-alfa reductasa es un falsificador muy hábil. Hasta que llegué a la pubertad y los andrógenos me inundaron el torrente sanguíneo, resultaba difícil distinguir las diferencias que me separaban de las demás niñas. El pediatra nunca observó nada anormal.   
En definitiva, ella y sus padres descubren por diagnóstico médico su condición hermafrodita, sus dos sexos y todos la presionan para que se opere y se convierta únicamente en hombre o en mujer.
Uno de cada dos mil niños nace con genitales ambiguos. En Estados Unidos, con doscientos setenta y cinco millones de habitantes, eso arroja una cifra de ciento treinta y siete mil intersexuales. Pero los hermafroditas somos personas como todo el mundo.

¿Conseguirán convencer a Callie? ¿Qué identidad sexual le escogerán para la operación, la masculina o la femenina?

1 de octubre de 2017

“MÚSICA PARA FEOS” de Lorenzo Silva, una preciosa historia de amor con banda sonora


“Pensé, también, que todas las canciones que él me mandaba eran, año arriba o abajo, de esos 80 que a mí me vieron nacer y en los que él había vivido su adolescencia y juventud.

En cierto modo pertenecíamos a mundos diferentes, y la música que escuchábamos y nos enviábamos lo delataba. Su sensibilidad se había educado en tiempos más ingenuos que los míos. La música que a mí me había saludado en el despertar a la vida adulta era menos pura, más resabiada: a la producción, con mucho más aparato tecnológico, se sumaba una especie de cálculo de los intérpretes, que era todavía más visible cuando hacían versiones de melodías antiguas”
Tres años han pasado desde aquel viernes cualquiera en el que Mónica salió de fiesta con su amiga Alba, sin otra pretensión que pasar el rato, ligar un poco, y bailar mucho en algún antro de mala muerte. Pero no contaba con que a veces la vida te sorprende y te pone en bandeja la felicidad, la oportunidad de salir a flote, de conocer a alguien especial.
Porque esa noche, en vez de estrellarme, encontré lo único hermoso y limpio que de veras he tenido
Y la vida sorprendió a Mónica, esa noche en la que conoció a Ramón, un hombre bastante más mayor que no para de mirarla mientras baila y que se ofrece a acompañarla a casa rechazando la invitación de subir a tomar algo.
Son las reglas. No se puede disparar contra quién no está en condiciones de dispararte a ti. No sería un blanco legítimo. Mejor si no has bebido. Voy a hacer una cosa. Voy a darte mi teléfono. SI te parece bien, mándame un sms con un lugar y una hora, para el sábado que viene. Y te lo piensas, y si entonces aún quieres, vas. Y si yo quiero, iré.
Ramón es una hombre sensible, misterioso, que prefieres expresar sus sentimientos a través de las canciones, pero tiene un secreto: su profesión. Mónica es periodista y él es . . ., eso no se lo desvela ni ese día, ni al siguiente, ni al otro.  Más adelante, cuando tengan más confianza, quizás lo hará.
He traído una canción. Quería que la oyeras un poco más tarde, pero creo que es mejor que te la ponga ahora. ¿Te dejas? No soy bueno con las palabras. A veces me cuesta decir lo que siento, y prefiero que alguien lo diga por mí. Escucha, por favor. 
Y cuando mejor están, él entonces le comunica  que debe irse por razones de trabajo, a no se sabe donde, ni a hacer qué cosa. Para entonces, algo muy especial ya ha surgido entre ambos y no hay vuelta atrás.
Lo que quiero contar, dejando a la imaginación y la preferencia de cada cual los detalles concretos, son las sensaciones con que se fue armando mi convicción de que aquel hombre era el hombre. De que aun enigmático y hasta cicatero en darme cuenta de su vida, era limpio y era de verdad y, por encima de todo, yo quería estar con él
Ninguno quiere separarse del otro, pero solo serán unos meses, unos meses que seguramente se harán eternos, con una letra distinta cada día, una música que los unirá para siempre.
La ausencia es aire, que apaga el fuego chico y aviva el grande
¿Cuál será el secreto de Ramón, su profesión? ¿Será algo tan malo como para hacer cambiar a Mónica su opinión respecto a él?

22 de septiembre de 2017

“LA MALA HIERBA” de Agustín Martínez, ¿nace o se hace?


“Sé qué se siente al ver a tu madre con un disparo en el pecho, helada, y la piel pálida de la que brotan manchas violetas, flores de muerte. Sé qué se siente al mirar a tu padre borbotear sangre y, después, encontrarlo atado a una máquina que respira por él.

Sé qué se siente cuando todas las miradas se vuelven hacia ti como si hubieras apretado ese gatillo. Sé qué es la soledad y la vergüenza. Sé cómo pueden empujarte a poner fin a tanto sufrimiento.

Cuando estás segura de que ya no podrás soportar más dolor y ni siquiera notas la horquilla que has abierto y se clava en tu carne. Cuando estás tan cansada que sólo quieres apagar la luz de una vez por todas”
Un coche viaja rumbo a Portocarrero, un pueblo perdido en el desierto de Tabernas (Almería). En él viajan tres miembros de una familia. Un matrimonio que quiere comenzar de nuevo porque hace tiempo que ya no se entienden: él, Jacobo, ha perdido su trabajo y no sabe como salir adelante, ella, Irene, deseosa de reconstruir su vida junto a su marido y su hija, de que todo vuelva a ser como antes. Y una adolescente, Miriam, enfurruñada en el asiento trasero, porque se ha visto obligada a dejarlo todo atrás, su instituto, sus amigos, su ciudad y para colmo ahora son pobres.
Intentaron vender todo aquello que tenía algún valor: la lavadora, el frigorífico, la televisión, el portátil de Miriam. Y, después, desaparecer en ese desierto con la esperanza de que allí podrían retomar sus vidas. Eso se murmuraban mientras la casa se vaciaba, se colaba en maletas y cajas como si fueran sumideros. Ella había cumplido los cuarenta y tres años, él tenía uno más. ¿Realmente estaban a tiempo de empezar nada?
Pretenden instalarse en el viejo cortijo abandonado que los padres de Irene les dejaron en herencia a ella y a su hermano Alberto, que también vive en Portocarrero. Un caserío en las afueras del pueblo al pie de la nada, de paredes encaladas y ventanas que cierran mal, y en la que el frío y el calor del desierto se cuela por todas partes.
Vio gatos dormitando en alféizares. Vio perros famélicos cruzando la carretera sin mirar a los lados bajo un sol que, como no llegara pronto a algún lugar con aire acondicionado, terminaría por deshacerla. Vio un cartel de «supermercado», pintado con letras negras en la tapia de una casa abandonada. Una flecha señalaba su ubicación. Después de un tiempo avanzando por ese extraño decorado, se dio cuenta de que había sido absurdo temer que algún vecino se acercara a ella cuando se le caló el coche. Portocarrero parecía deshabitado
Pero allí las cosas no hacen más que empeorar hasta límites insospechados, sobre todo a partir de esa noche, en la que unos desconocidos se cuelan en la casa, matando a Irene y dejando malherido a Jacobo. Miriam se libra porque se había quedado a dormir a casa de Carol, su nueva amiga.
Eran casi las doce cuando esos hombres entraron por la puerta de la cocina. Irene había bajado y los vio irrumpir. Bajo la bata de algodón, estaba desnuda. Dos disparos y ella murió en el acto. Jacobo sólo recibió uno, el que le atravesó el pulmón. Quedó inconsciente y lo dieron también por muerto. El cortijo estaba aislado; nadie vio nada
Después de unos meses en el hospital, Jacobo se despierta con noticias escalofriantes: ha perdido a su mujer y Miriam está detenida acusada del asesinato de su propia madre.
Su memoria se había roto. Recuperarse físicamente ya no le parecía tan difícil como reconstruir pieza a pieza lo que había sido su vida. Hay detalles insignificantes grabados en mi memoria, pero el conjunto de lo que sucedió aquella noche permanece como una figura mal ensamblada, brazos y piernas en lugares imposibles, el monstruo del pasado arrastrándose hacia mí, rogándome que le dé forma con un balbuceo incoherente, mitad llanto, mitad grito. La puerta de la cocina no cerraba. Por esa puerta entraron. Puedo verme escupiendo sangre en el pasillo
Y en el pueblo, a raíz de unas conversaciones filtradas a la prensa de whatsapp entre Miriam y sus amigos donde ella desea la muerte de sus padres y fantasea con matarlos, todos creen que es culpable y Jacobo pasa de ser una de las víctimas, a ser el padre de «la asesina del WhatsApp». ¿Cómo aceptar algo así, que su hija los odiaba tanto como para desear matarlos, como para desear destruirlos?

Nora Cuevas, la abogada que se ofrece a llevar el caso de Miriam parece ser la única que tiene una fe inquebrantable en ella y luchará hasta el final para conseguir demostrar su inocencia.
¿Qué quiere decir Probono? Probono es el trabajo que hacemos las abogadas gratis. Porque son casos que afectan al bien social y nadie se hace responsable de ellos, ¿me entiendes? Algo así como una labor de ONG

¿Podría ser que lo que empezó siendo una fantasía de adolescente, un simple divertimento, acabara convirtiéndose en un verdadero y macabro plan?

5 de septiembre de 2017

“EL CUENTO DE LA CRIADA” de Margaret Atwood, ¿ciencia ficción o presagios de futuro?


“Me gustaría creer que esto no es más que un cuento que estoy contando. Necesito creerlo. Debo creerlo. Los que pueden creer que estas historias son sólo cuentos tienen mejores Posibilidades.

Si esto es un cuento que yo estoy contando, entonces puedo decidir el final. Habrá un final para este cuento, y luego vendrá la vida real. Puedo decidir dónde dejarlo.Esto no es un cuento que estoy contando.También es un cuento que estoy contando, en mi imaginación, sobre la marcha.Contando, más que escribiendo, porque no tengo con qué escribir y, de todos modos, escribir está prohibido.

Pero si es un cuento, aunque sólo sea en mi imaginación tengo que contárselo a alguien. Nadie se cuenta un cuento a sí mismo. Siempre hay otra persona"
Había una vez un planeta devastado y tan contaminado que ve reducido a niveles ínfimos su tasa de natalidad, y unos políticos teócratas que, amparándose en un ataque terrorista islámico, deciden asestar un golpe de estado a los EEUU y crear en su lugar la nueva República de Gilead.

Una República que supone un retroceso de varios siglos, propiciando una sociedad donde solo los hombres tienen voz y voto, donde las mujeres fértiles son capturadas y pasan a ser las criadas de altos cargos del Gobierno, con el único fin de dar hijos a la República. Deben vestir de rojo, con toca blanca de uso obligado, para que se las distinga bien, para que todo el mundo sepa que son ellas las encargadas de procrear, no por devoción sino por obligación.
Le dispararon al presidente, ametrallaron el Congreso, y el ejército declaró el estado de emergencia. En aquel momento culparon a los fanáticos islámicos. Fue entonces cuando suspendieron la Constitución. Dijeron que sería algo transitorio. Ni siquiera había disturbios callejeros. Los periódicos fueron sometidos a censura y algunos quedaron clausurados, según dijeron por razones de seguridad. Dijeron que se celebrarían nuevas elecciones, pero que llevaría algún tiempo prepararlas. 
Y una criada llamada Defred que en primera persona nos irá contando como era su vida antes de ser separada de su marido y su hija y como es su vida ahora en la casa que le ha sido asignada, siendo violada cada mes por el Comandante Fred en presencia de su Esposa Serena Joy durante "La Ceremonia", para intentar darles el hijo que ellos no pueden tener.
El tiempo es una trampa en la que estoy cogida. Debo olvidarme de mi nombre secreto y del camino de retorno. Ahora mi nombre es Defred, y aquí es donde vivo.Vive el presente, saca el mayor partido de él, es todo lo que tienes.Tiempo para hacer el inventario.Tengo treinta y tres años y el pelo castaño. Mido uno setenta descalza. Tengo dificultades para recordar el aspecto que tenía. Somos matrices dé dos piernas, eso es todo pero tengo ovarios sanos. Me queda una posibilidad.
Cada dos años pueden cambiar de casa, con un máximo de tres oportunidades. Si después de tres casas no han producido ningún hijo serán ejecutadas o enviadas a las temidas Colonias a limpiar residuos radiactivos, donde van directamente las “No mujeres” (las no fértiles), a esperar la muerte.
Las infames Colonias están compuestas por poblaciones flotantes utilizadas principalmente como equipos prescindibles de eliminación de sustancias tóxicas, aunque la que tiene suerte puede ser asignada a tareas menos peligrosas, como la recolección del algodón o la cosecha de la fruta.
Aunque también hay mujeres relegadas a las labores del hogar (las Martas) y las Tías, encargadas de entrenar y comer el coco a las criadas.

¿Conseguirá Defred quedarse embarazada y evitar ser enviada a Las Colonias? ¿Volverá a ver a su marido y a su pequeña hija Hannah?

27 de agosto de 2017

“EL BUENO DE OLIVER” de Liz Nugent, un demonio con piel de cordero


“Con los años aprendí a camelármelas. No es tan complicado si eres atractivo, eres capaz de parecer listo y posees un humor irónico.

Actúa como si no te hubieras percatado de su presencia. Luego, poco a poco, empieza a mostrar interés, como si ella fuera un espécimen en un laboratorio.

Aguijonéala un poco con un atizador, manteniendo en todo momento las distancias. Ignórala durante periodos prolongados para ver cómo reacciona y luego dale un buen meneo. Casi siempre funciona"
Oliver Ryan ha agredido brutalmente a su esposa Alice. Ahora ella permanece en coma en un hospital de Dublín y nadie sabe si despertará algún día. Él es un escritor de libros infantiles muy conocido que ha firmado siempre bajo el seudónimo de Vincent Dax. “Es un tipo normal”, “nunca pensé que pudiera ser capaz de algo así,” son expresiones que escuchamos habitualmente en boca de gente cercana a un agresor e incluso a un asesino. Pero Oliver no es normal. Todos creen que le conocen, pero nadie sabe realmente como es.
Soy consciente de que no soy la persona más fácil del mundo. Me lo ha dicho Alice. No tengo amigos, por ejemplo. Los tenía, hace muchos años, pero no funcionó. Nos distanciamos y los dejé marchar, voluntariamente, imagino. Los amigos no son más que gente que te recuerda tus fracasos.
Una infancia complicada en un internado rodeado de miseria y pobreza, con importantes carencias afectivas, sin madre y con un padre que le ignora por completo que incluso le repudia. Y un verano fatídico, el del 73, en el que sucedieron cosas, muchas cosas, algunas buenas, otras terribles.

Todo va forjando su carácter, le convierte en un tipo con doble cara: encantador, atractivo, atento, embaucador, a los ojos de los demás, Pero egoísta, manipulador, envidioso, y cruel, para todo aquel que profundice un poco en su verdadero ser. Una joyita de hombre . . . De los que piensan:
Aunque yo no debería haberlo hecho, ella tampoco debería haberme provocado.
Sus allegados y conocidos, le cuentan al lector sus impresiones, sus vivencias con Oliver, algunos más sorprendidos que otros ante la brutal agresión que él mismo ha reconocido haber propiciado.

¿Que pudo llevarle a cometer tal atrocidad? ¿Se tratará de un hecho puntual, o uno más que añadir a su larga lista de secretos inconfesables?

10 de agosto de 2017

"LAS TRES PASIONES” de Elif Shafak, entre el devoto y el ateo ¿existe un punto intermedio?


"La cuestión imperante sobre si existe Dios suscita uno de los debates más tediosos, improductivos y desaconsejables en que se han enzarzado personas por lo demás inteligentes. Demasiadas veces hemos constatado que ni los creyentes ni los ateos están dispuestos a abandonar la hegemonía de la certeza. Su aparente discrepancia es como un estribillo que se repite sin cesar.

Ni siquiera es exacto llamar debate a esta batalla de palabras, puesto que los participantes, al margen de sus puntos de vista, son conocidos por ser intransigentes en sus posiciones. Donde no hay posibilidad de cambio, no hay una base para un verdadero diálogo"

“Creo que Dios viene en muchas piezas y de muchos colores. Puedo construir un Dios pacífico, amoroso. O construir un Dios furioso, castigador. O no construir nada. Dios es un juego de Lego"
Año 2016, Estambul. Nazperi Nalbantoglu (Peri para los amigos) y su familia han sido invitados a una fiesta de la alta sociedad a la que ella y su hija Deniz llegan con mucho retraso, después de haber sufrido un terrible percance: en medio del monumental atasco, una chiquilla abre la puerta trasera del coche, coge el bolso y Peri ni corto ni perezoso sale corriendo tras ella sin pensar en lo peligroso que ello podía resultar.

En esa fiesta, todavía con el miedo y la certeza de haber estado a punto de perder la vida, los recuerdos del pasado afloran poco a poco, cobran vida de nuevo. Su infancia y adolescencia, teniendo que soportar las peleas continúas entre unos padres de creencias religiosas opuestas, eternamente confrontados y ella, la indecisa, la que nunca se decanta por nada.

Los años de universidad en Oxford, compartiendo habitación con sus dos mejores  amigas: la despreocupada Shirin, la devota Mona, y ella de nuevo a medio camino, una musulmana moderna con demasiadas preguntas e incertidumbres sobre la religión, la fe y Dios.

Y el recuerdo que más le duele: el de su querido, excéntrico y polémico profesor Azur del que todo el mundo le aconsejó mantenerse alejada, del que se enamoró y al que también acabó traicionando. 

Pero es esa tarde de 2016, en esa casa y después de tantos años, cuando Peri siente de nuevo la necesidad de hablar con él y con Shirin, y suplicar su perdón, el de ambos.
¿Quién es el profesor Azur? -¿No lo sabes? -Shirin se relamió los labios como si tuviera algo dulce en la boca-. ¡Aquí, Azur es una leyenda viva! -¿De qué da clase? Una sonrisa se dibujó en los labios de Shirin. -De Dios. -¿En serio? -En serio. Él mismo tiene algo de Dios. Ha publicado nueve libros, y siempre está participando en mesas redondas o dando conferencias. Es toda una celebridad, te lo advierto. El año pasado la revista Time lo nombró entre las cien personas más influyentes del mundo
¿Porqué traicionó Peri a Azur? ¿Le habrá perdonado ya?¿Cómo acabará la fiesta?

23 de julio de 2017

"1Q84 libro 3", de Haruki Murakami, mi regreso al mundo de las dos lunas


“Ambos, callados, se agarraban de la mano encima del tobogán. Habían vuelto a ser niños de diez años. Un niño solitario y una niña solitaria. En un aula una vez acabadas las clases, a principios de invierno. En aquel entonces ninguno de los dos tenía la fuerza ni los conocimientos para saber qué ofrecerle al otro, qué buscar en el otro.

Nunca nadie los había amado y nunca habían amado a nadie. No habían abrazado a nadie, nadie los había abrazado.

Ni siquiera sabían adonde los iba a conducir aquello. Se habían adentrado en una habitación sin puertas. No podían salir de allí, aunque, por esa misma razón, nadie más podía entrar”
En el mundo de dos lunas 1Q84, la secta religiosa Vanguardia se ha quedado sin su líder y “la voz” ha dejado de hablarles.
Ahora, la misión más importante a la que se enfrenta la comunidad es encontrar a un nuevo profeta. Si la voz dejase de hablarles para siempre, la comunidad perdería su razón de ser.
Como están convencidos de que Aomame lo ha asesinado, contratan a Usikawa, para que averigüe su paradero. Usikawa es un investigador privado un tanto peculiar: con la cabeza deforme, los ojos saltones y las piernas cortas y arqueadas, pero tenaz, con un olfato innato y muchos recursos para moverse libremente al margen del sistema, fuera de la ley.
Señor Ushikawa, reflexione un poco. Sólo somos una comunidad religiosa. Perseguimos la paz del alma y los valores espirituales. Vivimos en medio de la naturaleza y nos dedicamos a la agricultura y a la práctica ascética. ¿Quién podría vernos como enemigos? ¿Y en qué les beneficiaría el asesinato de nuestro líder.
Ella está escondida en un apartamento que le han proporcionado la anciana del albergue para mujeres maltratadas (“la Señora”) y su guardaespaldas Tamarú, donde cada martes, unas personas desconocidas le llevan comida y todo lo necesario para cubrir sus necesidades. Aunque vive en completa soledad, no se siente sola y nunca ha perdido la esperanza de poder reunirse algún día con su querido Tengo, al que hace más de veinte años que no ve. Si supiera lo cerca que está de él…
Aomame a veces tenía la impresión de haberse quedado sola en un planeta inhabitado. Como aquella película sobre un mundo tras una devastadora guerra nuclear. ¿Cómo se titulaba? La hora final. A pesar de todo, Aomame, muy concentrada, seguía vigilando. ¿Qué sentido tiene seguir viviendo sola en un mundo carente de lógica, un mundo con dos lunas de diferente tamaño y donde esa Little People gobierna el destino de todos?
Por otra parte, Tengo Kawana también la busca, incansable. Pero la muerte de su padre le obliga a abandonar Tokio por unos días.
A Tengo le costaba creer que, en aquel mundo frenético semejante a un laberinto, los corazones de dos personas, los corazones de un niño y una niña, hubieran permanecido inalterados y unidos pese a haber transcurrido veinte años.
Mientras tanto, Usikawa seguirá en pos de los dos, reuniendo pistas, recopilando datos sobre sus vidas pasadas y actuales, con único fin: presentárselos en bandeja a los miembros de Vanguardia.

¿Se encontrarán algún día Tengo y Aomame? ¿En que mundo: en el real, en el de las dos lunas, o en el de los sueños? ¿Qué será de Vanguardia?

9 de julio de 2017

"LA CASA ENTRE LOS CACTUS" de Paul Pen y una familia perfecta... ¿o tal vez no?



“Papá detuvo el vehículo frente a la casa. Era la única vivienda levantada hasta donde alcanzaba la vista.

Durante el crepúsculo, cuando la fachada adquiría la misma tonalidad morada que el resto del terreno, parecía camuflarse y desaparecer entre los cactus.
Como si no existiera.


Papá bajó de la camioneta y la cerró con un portazo. Las niñas trotaron hacia él. Lo abrazaron por la cintura, en una pierna cada una.”
En algún momento de los años sesenta, en algún lugar del Desierto de Baja California (México), emerge como salida de la nada, una casa rodeada de rocas y cactus. Alberga una modélica familia, o al menos eso es lo que aparentan ser: el matrimonio formado por Elmer y Rose que un día decidieron alejarse del mundanal ruido para criar y "cultivar" a sus hijas en la casa entre los catus.
O a lo mejor lo increíble es que los humanos nos apelotonemos en ciudades. Que vivamos puerta con puerta, sin espacio. Que todo el mundo se meta en los asuntos de todo el mundo cuando tenemos este espacio libre a nuestra disposición para vivir más libres y tranquilos. Sin dar explicaciones a nadie de nada. Hace mucho, antes incluso de tener a las niñas, mi marido y yo nos cansamos de la vida acelerada y decidimos dar a las niñas una vida mejor. Una vida más real. Más tierra y menos asfalto.

Todas ellas tienen nombres de flor: Iris la mayor (16 años), Melissa, y las gemelas Dahlia y Daisy, sin olvidarnos de Edelweiss que ahora está muerta y enterrada en el desierto.

No están acostumbrados a recibir visitas, tan solo la maestra que les da clases va por allí una vez a la semana. Por eso, la llegada inesperada de Rick, un apuesto excursionista que parece buscar únicamente refugio y cobijo, produce un gran revuelo entre las chicas.
Como si la visita de un desconocido fuera un suceso normal y no algo que ocurría por segunda vez desde que Melissa recordaba. Y en aquella otra ocasión sólo mamá y papá atendieron al sacerdote que ofició en español una misa por Edelweiss.

En contra de sus deseos, Elmer y Rose, no pueden evitar que el muchacho se quede a pasar la noche y pronto descubrirán que no es quien dice ser, y que su estancia allí quizás no sea un hecho fortuito, una mera casualidad y deciden desenmascararlo, sin sospechar que tal vez el destino les termine desenmascarándoles a ellos, sacando a la luz secretos inconfesables del pasado, verdades, mentiras, injusticias cometidas. Y se preguntarán...

¿De verdad todo vale al pretender evitar la destrucción de tu idílica familia?

29 de junio de 2017

“LA MUJER DE LA LIBRETA ROJA” de Antoine Laurain, ¿destino o casusalidad?


“Laurent continuaba sentado en el suelo, rodeado de objetos, sumido en la lectura de la libreta Moleskine roja que contenía los pensamientos de la desconocida a lo largo de decenas de páginas, a veces tachados, subrayados o en mayúsculas.

La caligrafía era elegante y ligera. Debía de haberlos escrito por capricho, seguramente en terrazas de cafés o durante trayectos en metro.

Laurent estaba fascinado por aquellas reflexiones que se sucedían, aleatorias, conmovedoras, alocadas y sensuales”
Laure es víctima de un atraco una noche cuando regresaba a casa. Un desconocido le arrebata su bolso malva y al resistirse, ella se golpea en la cabeza.
El bolso ya no estaba allí. Estaba lejos, en las calles, arrebatado, volando en brazos de aquel hombre que había huido corriendo, que lo abriría y encontraría sus llaves, su documentación y sus recuerdos. Toda su vida. Sintió que los ojos se le llenaban de lágrimas ardientes. El miedo, la desesperación y la ira se entremezclaban con el temblor de las manos. 
Despierta del coma unos días después, sin sospechar que un desconocido lo ha encontrado, ha hurgado en sus retazos de vida y ha intentado por todos los medios dar con ella.
Un hombre no hurga en el bolso de una mujer; hasta las tribus más primitivas debían de obedecer esa regla ancestral. Seguro que los maridos en taparrabos no estaban autorizados a buscar una flecha envenenada o una raíz que mordisquear en el bolso de piel curtida de sus esposas. Laurent nunca había abierto el bolso de una mujer y nunca habría imaginado que pudiera tener tantos recovecos. Era más complicado que diseccionar un pulpo. 
Y es que desde que Laurent Letellier, librero de Le Cahier Rouge, se ha erigido como el guardián temporal de ese bolso abandonado encontrado en la calle, su única ilusión y propósito ha sido buscar a su dueña. A la dueña de todos los efectos personales que hay dentro, pero sobre todo de la libreta roja, escrita con sus gustos, deseos y miedos.
Había abierto una puerta que conducía al espíritu de la mujer del bolso malva, y aunque no era del todo apropiado leer las páginas de la libreta, no podía soltarla. Se acordó de una cita de Sacha Guitry: "Mirar a alguien que duerme es como leer una carta dirigida a otro"
 Ningún documento que la pueda identificar, tan sólo sus pertenencias.
¿Cómo sería aquella Laure a quien le gustaba comer en un jardín, le daban miedo las hormigas rojas, soñaba que hacía el amor con su animal de compañía transformado en hombre, llevaba un pintalabios de color coral y tenía un libro dedicado por Modiano? Laurent se encontraba ante una mujer rompecabezas.

¿Conseguirá Laurent encontrarla y devolverle el bolso malva con sus cosas?