Conoce a Dewey leemáslibros, el gato que inspiró el título de mi blog


8 de diciembre de 2015

"UNA REVELACIÓN BRUTAL" de Louise Penny, cuando la avaricia termina por romper el saco.


“Este caso no empezó con el golpe en la cabeza. Empezó años atrás, con otro tipo de golpe. Los asesinos van rumiando; se lo guardan todo, guardan resentimientos. Y esos resentimientos van creciendo.

Los asesinatos responden a emociones. Emociones que se vuelven malignas y se desatan. Lo que mata no se ve. Por eso es tan peligroso. No es una pistola, ni un cuchillo, ni un puño. No es algo que veas venir. Es una emoción rancia, descompuesta. A la espera de una oportunidad para golpear”
Three Pines es una pequeña población de Quebec a pocos kilómetros de la frontera de Vermont, donde nunca sucede nada. Por no tener, no tiene policías, ni semáforos, ni aceras, ni alcalde. Pocos habitantes en un pueblecito tranquilo, que se conocen entre ellos, se hacen compañía, se ayudan. Pero incluso en lugares así, la gente mata por tener lo que no tiene, por codicia.

La aparición de un cadáver de alguien desconocido por todos (o casi todos), y de una cabaña repleta de tesoros oculta en el bosque, vendrá a perturbar esa calma.
El Caos había llegado a Three Pines. Se les venía encima y estaban a punto de verse despojados de cualquier noción de seguridad, calidez o amabilidad
Armand Gamache, Inspector jefe del Departamento de Homicidios de la Sûreté de Quebec y el inspector Jean Guy Beauvoir, serán los encargados de la investigación, de averiguar la identidad de la víctima y el porqué de la existencia de tantos objetos de valor incalculable en medio de la nada.

Pista tras pista, irán ahondando en las emociones de los sospechosos y en sus miserias, discerniendo entre las verdades y las mentiras, escuchando lo que cuentan, pero sobre todo averiguando lo que callan, la eterna dualidad entre el bien y el mal que cada alma lleva dentro. Porque...

¿Acaso puede tener algún sentido matar a alguien que vive rodeado de riquezas y no llevarse ningún objeto de valor? ¿Es posible hacer algo así?

7 de noviembre de 2015

"CICATRIZ" de Sara Mesa


“El placer de sentirse obsequiada, agasajada, de ser objeto de la devoción de Knut, todo eso la está cegando, se dice.

Él se está construyendo una imagen de ella y ella le está dejando hacer. Al final terminará dañándole. Pero cómo evitarlo.

Ella no le ha pedido nunca nada, musita. Lo dice en voz alta, para sí, como si se defendiera en un juicio en el que los dos estuvieran en el banquillo de los acusados: No, nunca le pedí nada”
Sonia conoce a Knut, Knut conoce a Sonia en un foro literario de internet y empiezan a contactar prácticamente a diario.
Le parece que los participantes son más interesantes que en otros sitios: hablan de libros, de películas, intercambian opiniones políticas y chistes revestidos de sarcasmo que la hace sonreír. Se da de alta con un seudónimo masculino. Hay gente que entra a diario, a todas horas, y gente que casi nunca se deja ver; Hay muchos solitarios que buscan seducir, personalidades extrañas que se encelan, se ofuscan, presionan y luchan por el liderazgo en el grupo.

Ella le escribe, comparte opiniones, le cuenta cosas de su vida; a cambio, él le manda algunos libros que roba por y para ella (él es el típico "nini" que vive con sus padres, que no necesita trabajar, porque su oficio de ladrón de guante blanco se lo permite).
Knut admite, consagra gran parte de su tiempo al arte del hurto: libros, pero también otros bienes si es preciso. En cuanto al riesgo, no es algo que haya que minimizar: es cierto que está ahí pero él puede asumirlo perfectamente. Knut se crece en el reto. Sus ganas de complacerla, de hacerla feliz, son mayores cuando más difícil sea ese reto.

Al principio los envíos son esporádicos. Títulos que ella pide, pero sobre todo títulos que él sugiere o que piensa que ella debe leer de inmediato, asumiendo el papel de guía literario.
Eres la única persona que conozco a la que considero mi igual en el terreno del intelecto, le dice. La única con la que me apetece compartir mis lecturas.

La relación que mantiene con él es es radicalmente diferente a todo lo que había conocido hasta ahora, pero lo cierto es que su beca en el Archivo Municipal no le da para mucho y tanto regalo le viene muy bien. Además se siente halagada, porque es tentador ser el centro de atención de alguien hasta ese extremo y recibir sin tan siquiera pedirlo, zapatos, colonias y perfumes caros, ropa interior, lencería cara…

Pero en contra de lo que pueda parecer, no es oro todo lo que reluce: en ocasiones Knut puede resultar demasiado quisquilloso, cargante y llegará el momento en que Sonia sienta el deseo de frenar, de hacer algo para sacarle de su cotidianeidad.  Porque en eso se ha convertido: en una rutina más, a veces pesada, a veces incómoda, aunque muchas otras beneficiosa.
Él siempre está dándole vueltas a todo, ¿no se da cuenta de lo agotador que resulta? Un neurótico, le dice. Un perfeccionista insoportable, un fetichista.

¿Llevará a algún lado esta asfixiante relación que mantienen estos dos?

24 de octubre de 2015

"ZOMBIES DE LENINGRADO" de Javier Cosnava, una novela basada en hechos reales.



“La jauría se ha detenido, olisquea tratando de recuperar nuestro rastro. Desde mi escondite, descubro que el grupo principal lo componen unas veinte personas, seis de ellos machos jóvenes, casi todos tan enloquecidos que enarbolan hachas, navajas y cuchillos.

Cuando capturan una presa, la cortan en rodajas y se la comen a bocados en plena calle.

El hambre ha borrado hasta el último vestigio de alma humana en sus corazones. Así pues, me equivoqué, no son sólo Masticadores sino que también hay lo que en la ciudad conocemos como caníbales asesinos, Come Personas o, en un lenguaje más moderno, zombies”
Érase una vez una ciudad sitiada por las tropas de Hitler, un lugar donde el imposible es la norma, donde uno nunca está seguro y cualquier cosa puede suceder: Leningrado, 1942.

Tres millones de personas encerradas sin comida, condenadas a elegir entre morir de inanición, o convertirse en caníbales Masticadores o zombies asesinos.
En Leningrado hay gente que sobrevive y gente que muere, sencillamente. Esas dos categorías son las únicas que cuentan.
Esto, que podría parecernos el principio de cualquier cuento terrorífico, resulta ser una historia real. La historia que Catarina Werner le relata a su nieto, sobre sus vivencias setenta años atrás en uno de los escenarios más terribles y dantescos de la segunda guerra mundial.

Ella es una de las tres niñas huérfanas (junto a Tania Savicheva y Nina Pechanova) que intentan salir adelante y no ser devoradas en medio de toda esta sinrazón, con la ayuda de Dimitri y Anantoli, dos agentes de la policía secreta rusa.
El hambre es peor que la peor infección zombie que pueda imaginar ningún escritor del futuro.

¿Conseguirán sobrevivir en un mundo donde la realidad supera la ficción?

7 de octubre de 2015

"MR. MERCEDES" de Stephen King



“En mi opinión, muchísima gente disfrutaría haciendo lo que yo hice, y por eso disfrutan con libros y películas (y hoy día incluso programas de televisión) que muestran torturas y descuartizamientos, etc.

La única diferencia es que yo lo hice de verdad. Pero no porque esté loco o furioso. Solo porque no sabía cómo sería exactamente la experiencia, aparte de emocionantísima, dejando “recuerdos para toda la vida”, como suele decirse.

A la mayoría de las personas les ponen unas Botas de Plomo en la niñez y tienen que llevarlas ya siempre. Esas Botas de Plomo se llaman CONCIENCIA. Yo no tengo, y por eso puedo elevarme muy por encima de las cabezas de la Gente normal”
Bill Hodges es un policía retirado y divorciado que ha perdido la ilusión y las ganas de vivir. Pasa el tiempo en solitario, entre copas y programas de televisión, añorando épocas pasadas, sus días de gloria como inspector, sabueso y cazador.

Una mañana cualquiera de su anodina existencia, recibe un sobre sin remite del supuesto culpable de un caso sin resolver que tantos quebraderos de cabeza les trajo tiempo atrás en la comisaría.

Todavía se le ponen los pelos de punta al recordar la catástrofe que en su día dio tanto que hablar, al hombre del mercedes gris robado, llevándose por delante a una muchedumbre que hacía cola en una Feria de Empleo recientemente inaugurada.

Fueron demasiados muertos, entre ellos varias mujeres y un bebé. Varios meses intentando dar con el “Asesino del Mercedes”, un individuo tal vez muy inteligente, o tal vez muy loco.
Brady reconoce que tiene una enfermedad mental, claro que sí: una persona normal no embiste con un coche a una muchedumbre ni se plantea eliminar al presidente de Estados Unidos con un atentado suicida. Una persona normal no mata a su hermano menor. Un hombre normal no se detiene ante la puerta de su madre, preguntándose si está desnuda. Pero a un hombre anormal no le gusta que los demás sepan que es anormal

Y ahora sin esperarlo, el demente le escribe retándole, incitándole a contactar con él en la web “Bajo el paraguas azul de Debbie”, una página para las relaciones sociales donde personas interesantes intercambian opiniones interesantes.

Y por supuesto que Hodges no puede dejar pasar la oportunidad que se le brinda para poder por fin atraparle y al mismo tiempo volver a sentir los maravillosos efluvios de la adrenalina corriendo por sus venas.
Se dice que da igual quién atrape a ese psicópata hijo de puta, pero no es verdad. No da igual. El problema es que sin Mr. Mercedes su vida volverá a ser lo que era antes: la televisión por las tardes y el jugueteo con el arma de su padre

Con la ayuda primero de Jane (hermana de la pobre Olivia Trelawney, dueña del Mercedes) y después de la de su joven vecino negro Jerome y Holly (la prima loca de Olivia y Jane), intentará seguirle la pista por su cuenta, sin ser demasiado consciente del peligro al que todos (no sólo él) estarán expuestos. Porque ya se lo advirtió en su carta:

   ¡Voy a matarte.  No me verás venir!

  ¿Conseguirán el exinspector de policía y sus novatos secuaces dar al traste con los nuevos y  macabros planes de el Asesino del Mercedes?

14 de septiembre de 2015

"Y PESE A TODO” de Juan de Dios Garduño Cuenca



“La contienda pronto fue conocida como la «guerra biológica». Aquel conflicto había empezado para terminar de una única manera: acabar con toda la humanidad.

Según los científicos, dicha guerra no pasaría a los anales de la historia jamás, simplemente porque no quedaría nadie para contarla.

Permitieron crear nuevos genes programados en microorganismos infecciosos para aumentar así su resistencia a los antibióticos y su virulencia y alargar su permanencia en el medio ambiente, que era el principal escollo que había que salvar. Todo ello llevó a la creación de nuevas cepas de agentes biológicos.

La humanidad había cavado su propia tumba creando o resucitando a seres como aquéllos, que sin duda estarían esparcidos por el mundo, ajenos a cualquier pacto entre países, a cualquier paz”
Es invierno en Bangor (estado de Maine, EEUU) y han transcurrido ya varios meses desde que acabó la tercera guerra mundial, desde que las alarmas anunciando ataques aéreos o marítimos, sonaron por última vez.

Puede que el mundo haya tocado fondo y en un barrio cualquiera, quizás los tres últimos habitantes de la ciudad o incluso del planeta, sobreviven como pueden: Patrick con su perro y sus vecinos de enfrente, Peter y su hija Ketty.
Quizá todo el puto mundo esté lleno de esa especie rara de zombis y hayamos dejado de ser la especie predominante para convertirnos en el plato especial de la casa
Patrick y Peter fueron buenos amigos en un pasado no demasiado lejano, pero ahora, incluso en las extremas circunstancias que tienen que sufrir, no se tratan, ni siquiera se dirigen la palabra.

Y así, en el omnipresente infierno blanco de Maine, ambos por separado, lucharán por salir adelante teniendo que hacer frente a los dolorosos sucesos de sus vidas anteriores.
Una vez puesta en marcha la maquinaria del recuerdo, es imposible pararla; aunque los engranajes se encuentren herrumbrosos y viejos, y chirríen hasta hacer sangrar los oídos, y parezca que puedes meter una palanca y hacerlo saltar todo por los aires deteniendo el diabólico aparato.

¿Qué fue lo que les distanció? ¿Podrán olvidarse de las viejas rencillas del pasado y unirse para luchar contra los zombies, o continuarán alimentando rencores?

29 de agosto de 2015

"LA TRILOGÍA DEL BAZTÁN" de Dolores Redondo

La trilogía del Baztán son una serie de tres novelas protagonizadas por la inspectora de homicidios de la Policía Foral de Navarra, Amaia Salazar. Amaia regresa a Elizondo, para investigar varios casos de asesinatos y enfrentarse de una vez por todas a los fantasmas de su infancia.



"El asesino era capaz de reproducir una y otra vez el mismo crimen en diferentes víctimas. No era espontáneo, no cometía errores chapuceros de oportunista eligiendo víctimas al azar o según las brindaba la oportunidad.

Matarlas sólo era un paso más de los muchos que debía dar para completar su puesta en escena, su plan maestro, su fantasía psicosexual, que se veía arrastrado a repetir una y otra vez sin que su sed se calmara jamás, sin que sus expectativas se colmaran.

Debía personalizar a sus víctimas para hacerlas formar parte de su mundo, para vincularse con ellas y así hacerlas suyas mucho más allá de la mera posesión sexual"
En este primer libro de la saga, Amaia investiga el llamado “caso del Basajaún” (ser místico de la mitología vasco-navarra protector del bosque y preservador de la pureza. Un homínido de unos dos metros y medio de alto, con anchas espaldas, larga melena y pelo por todo el cuerpo al que se le atribuyen cualidades mágicas).

Varias niñas han aparecido estranguladas con un cordel y abandonadas a lo largo de los márgenes del río Baztán. Todas ellas sometidas a un curioso ritual de purificación, con  el vello púbico rasurado, las manos dispuestas en actitud virginal vueltas hacia arriba, y  un txatxingorri (pastelito dulce típico de la zona) sobre la pelvis.

Amaia sentía en aquel bosque presencias tan palpables que resultaba fácil aceptar una cultura druida, un poder del árbol por encima del hombre, y evocar el tiempo en que en aquellos lugares y en todo el valle la comunión entre seres mágicos y humanos fue religión





"Un buen detective de homicidios no tiene una mente simple, y sus procesos mentales no pueden serlo. Pasas horas intentando comprender la mente de un asesino, cómo piensa, qué desea, cómo siente. Después vas al depósito y esperas frente a su obra, aguardando a que el cadáver te cuente por qué, porque sabes que en el momento en que sepas cuál es su motivación tendrás una oportunidad de atraparle.

Pero la mayoría de las veces el cadáver no es suficiente, porque un cadáver es sólo un envoltorio roto y quizá durante demasiado tiempo las investigaciones criminalísticas se han centrado más en intentar descifrar la mente criminal que en la propia víctima.

Durante años, se ha considerado al asesinado poco menos que el producto final de una obra siniestra, pero la victimología se abre paso demostrando que la elección de la víctima nunca es casual”
Han pasado nueve meses y una Amaia embarazada y feliz tiene que hacer frente esta vez al “caso del Tarttalo” (ser mitológico navarro que representa a un cíclope caníbal).

Varios autores confesos de crímenes machistas ya cerrados y archivados, se han suicidado y dejado una nota dirigida a la propia inspectora, con una única palabra: “Tarttalo”. Además, todas las víctimas han sufrido misteriosas amputaciones de miembros después de ser asesinadas.

Al mismo tiempo, a Amaia le asignan también la investigación de las profanaciones de unas iglesias en las que aparecen los huesos de unos cuantos bebés.

A partir de ahí, varios sucesos terribles van saliendo a la luz, sucesos que además están íntimamente ligados a ella.

No es una novedad que existen personas malvadas; no locos, ni trastornados, sólo personas crueles, despiadadas, que disfrutan causando dolor a sus semejantes. El mal influye en estas personas y su comportamiento, y sus enfermedades mentales no son tan sólo enfermedades como en los demás, sino el caldo de cultivo perfecto para el mal. En estos individuos es el mal lo que causa la enfermedad mental y no al revés.



"No hace falta que lo hayas vivido antes para reconocerlo, no es necesario. Hay un instante, un hecho, un gesto, una llamada, una palabra que lo cambia todo.

Y cuando ocurre, cuando llega, cuando es pronunciada, rompe el timón con el que habías creído gobernar tu vida y arrasa los ilusos planes que habías ideado para el mañana mostrándote la realidad.

Que todo lo que parecía firme no lo era, que todas las preocupaciones de la existencia son absurdas, porque lo único absoluto y total es el caos que te obliga a doblegarte sumiso y humillado bajo el poder de la muerte”.
El punto final de la trilogía del Baztán:  “el caso del Inguma” (un demonio que inmoviliza a los durmientes, se bebe su aliento y les arrebata la vida durante el sueño).

En esta ocasión, la muerte súbita (también conocida como “muerte de cuna”) de una niña en Elizondo y el intento por parte del padre de llevarse el cadáver, les resulta sospechosa al equipo de homicidios de Amaia Salazar.

Las investigaciones irán evidenciando un rastro a lo largo de todo el río de muertes en similares circunstancias, algunas cercanas y otras muy lejanas en el tiempo.

¿Cuál será el auténtico origen de los sucesos acaecidos en el valle de Baztán?

21 de junio de 2015

"A CIEGAS" de Josh Malerman



"Hubo momentos, tardes tranquilas, noches tempestuosas, en que Malorie les habló de que llegaría ese día. Sí, había mencionado anteriormente el río. Les había hablado de un viaje.

Tuvo cuidado de no decir nunca que esa sería su «huida» porque no podía soportar que pensaran que sus vidas cotidianas fuesen algo de lo que hubiese que huir.

En lugar de ello, les advirtió que una mañana, en el futuro, los despertaría con prisas y les ordenaría prepararse con el fin de abandonar para siempre la casa. Reparó en que podían detectar su duda, igual que eran capaces de oír cómo se deslizaba una araña por el cristal de una ventana cubierta por cortinas”
Hace cuatro años, el mundo se volvió loco. Al principio las noticias eran confusas, la gente se moría, no habían respuestas.

Después, lo único evidente y verídico eran las víctimas, cada vez más y más numerosas. Víctimas que veían algo, cosas que les empujaba a hacer daño a los demás, para luego herirse a ellos mismos. La única solución eficaz conocida para salvarse, para subsistir, era no ver, no mirar.
 NO ABRAS LOS OJOS. Hay algo ahí fuera. Algo espantoso, que hace que la gente enloquezca y se suicide ante su sola visión. Nadie sabe qué es ni de dónde viene.
Sóla, embarazada, y con su hermana y padres muertos, Malori no tuvo más remedio que arriesgarse a conducir a ciegas: en un anuncio en el periódico, una casa de Riverbridge abre sus puertas a los extraños. Una “casa segura”, dice el anuncio. Un refugio. Un lugar que los propietarios esperan que sirva como santuario ante el creciente número de malas noticias que aumenta a diario.
En su mente, las criaturas se desplazan por campos abiertos sin horizontes. Se acercan a las ventanas de los antiguos hogares y miran con curiosidad a través del cristal. Observan. Examinan. Vigilan. Hacen la única cosa que Malorie no tiene permitido hacer. Mirar...
Y ahora, después de casi cinco años viviendo allí, sabe que ha llegado el momento. Sus dos hijos son muy hábiles detectando e identificando todo tipo de sonidos, los ha adiestrado bien y no pueden quedarse más tiempo encerrados. Deben salir en busca de un futuro, para los tres y para ello tendrán que navegar río abajo a través del apocalíptico paraje en el que se ha transformado todo el entorno.
¿Cuán lejos alcanza a oír una persona? Malorie necesita que los niños oigan entre los árboles, entre el viento, en la orilla fangosa que conduce a un mundo entero lleno de seres vivos. Los niños tienen que escuchar.

¿Será capaz de conducirlos a ciegas, remar a ciegas hacia una vida mejor?

14 de junio de 2015

"PARANOIA" de Franck Thilliez


"Desengancharse del juego era peor que dejar de fumar.

Paranoia era una mezcla adictiva de virtualidad y realidad. Salvo que Paranoia no tenía concepto ni objetivo.

Existía sin existir realmente, vehiculado por rumores, y nadie conocía las reglas ni su fin último. Quizá nadie hubiera jugado a Él ni un solo día.

¿Cómo entrar en Él? ¿Cómo salir? No había respuesta. La única promesa: un día, cuando llegara el momento, el juego estaría ahí y habría un premio de trescientos mil euros para quien osara enfrentarse a sus miedos más íntimos"
Ilan y Chloé son adictos a los juegos de realidad alternativa, unos juegos que surgen en el ciberespacio, pero que utilizan el mundo real como soporte. Su esencia principal radica en ir buscando información para conformar las piezas del puzzle de una historia que se irá viendo afectada por la participación y el camino que vayan tomando los propios concursantes y los acontecimientos.

Algo así es “Paranoia”, un juego perseguido obsesivamente por Ilan y Chloé durante más de un año, antes de que ella se largara sin más después de fallecer los padres de él, una mañana, sin explicación alguna. Fueron muchos meses encerrados todos los fines de semana delante de las pantallas de sus ordenadores hasta casi volverse locos, totalmente empeñados en descubrir si había algo más alla de esa leyenda urbana que circulaba por internet.

Y ahora, después de un año sin verse, ni saber nada el uno del otro, Chloé regresa con más pistas y las claves para poder entrar en el juego y, aunque Ilan ya está desenganchado y completamente rehabilitado, no podrá resistirse a las ganas de volver a vivir ese tipo de experiencias junto a su ex, pero sobre todo al jugoso premio de recompensa (trescientos mil euros) que Paranoia ofrece al vencedor.
Lo he conseguido, por fin he encontrado la entrada del juego. He encontrado la entrada de Paranoia. El juego existe, es real. Y está en Francia
Nueve concursantes encerrados en un antiguo y conocido hospital psiquiátrico aislado en plena montaña y una auténtica pesadilla por delante…

«Paranoia, el juego de las posibilidades ilimitadas. Por trescientos mil euros, ¿te atreverías a enfrentarte a tus miedos más íntimos?» 

¿Conseguirá alguno de ellos llegar hasta el final?  ¿Podrán discernir entre el mundo real y ficticio sin llegar a caer en las redes de "Paranoia"?

23 de mayo de 2015

“NI DE EVA NI DE ADÁN” y “NOSTALGIA FELIZ” de Amélie Nothomb



“El concepto de libertad es un tema tan manido que las primeras palabras me hacen bostezar. La experiencia física de la libertad es otra cosa.

Uno debería tener siempre algo de lo que huir, para cultivar esa maravillosa posibilidad. De hecho, siempre hay algo de lo que huir. Aunque sólo sea de uno mismo.

La buena noticia es que se puede huir de uno mismo. La parte de uno de la que huimos es la pequeña cárcel que el estado sedentario instala en cualquier parte. Uno prepara el petate y si te he visto, no me acuerdo: el yo se siente tan sorprendido que se olvida de dárselas de carcelero. Uno puede librarse de sí mismo igual que puede librarse de sus perseguidores”.

 Hasta entonces, la única forma de vida en pareja que había conocido había sido con mi hermana. Pero ella era mi doble hasta tal punto que no podía considerarse vida de pareja, más bien la existencia, exenta de búsqueda, de un ser perfecto"
1989: Amélie regresa al país del Sol Naciente. Dieciséis años ya sin su Japón, su amado y añorado Japón.
El fin de semana, conseguí salir de Tokio por primera vez. Un tren me llevó hasta la pequeña ciudad de Kamadura, a una hora de la capital. El redescubrimiento de un Japón antiguo y silencioso hizo que se me saltaran las lágrimas. Bajo aquel cielo inmensamente azul, los pesados tejados de teja en forma de arco y el aire inmovilizado por el hielo parecían decirme que me habían estado esperando, que me habían echado de menos, que, con mi regreso, volvía a restaurarse el orden del mundo y que mi reinado duraría diez mil años.
Durante su estancia, se propone perfeccionar su defectuoso japonés a cambio de impartir clases de francés. En un bar conoce a Rimri,
ávido lector de Stendhal que sueña con entrar en la orden del temple.
Poco a poco maestra y alumno intiman y viven su particular historia de amor, compartiendo entre otras cosas, unas cuantas peripecias tan típicamente japonesas, como pueden ser la subida al monte Fuji, o el ataque de los voraces mosquitos tokiotas en septiembre.
La tradición afirma que todo japonés debe subir al monte Fuji por lo menos una vez en su vida, so pena de no merecer tan prestigiosa nacionalidad. Yo, que deseaba ardientemente convertirme en nipona, veía en aquel ascenso una genial astucia identitaria
Recibía la enorme carga de amor de aquella masa zumbadora con una resignación que, una vez superado el suplicio, se transformaba en indulgencia. La sangre me cosquilleaba de placer: en el fondo, hay un lado voluptuoso en lo que nos martiriza, porque en el fondo uno podía llegar a resignarse con entusiasmo 

Que tal le irá a esta parejita tan peculiar? ¿Se quedará a vivir Amélie para siempre en Japón con su querido Rimri, o regresará a Bélgica?

17 de mayo de 2015

“LA HIPÓTESIS DEL MAL” de Donato Carrisi


“Quizás la respuesta esté en el significado de la hipótesis del mal.
-¿Entonces ¿estás diciendo que esas personas han sido asesinadas sólo porque se lo merecían?
-No, tampoco es eso. La respuesta está en el significado de la hipótesis del mal.
El bien y el mal a veces son el resultado de una convención, pero sobre todo no existen de manera absoluta. La hipótesis del mal de hecho dice que el bien de algunos coincide siempre con el mal de otros, pero es válido también lo contrario.
-Es algo parecido a afirmar que haciendo el mal también se puede hacer el bien, y que para hacer el bien a veces es necesario hacer el mal.
Mila nunca lo había pensado: los nazis, las sectas milenaristas, los extremistas rastafaris, hasta los cristianos durante las cruzadas se sirvieron de la hipótesis del mal para justificar sus ideas y sus empresas. Lo llamaron el mal necesario…”
Carrisi recupera para esta ocasión a la que ya fue su protagonista en la conocida novela “Lobos”. Mila Vasquez, una mujer policía con una psique complicada, que arrastra traumas antiguos y numerosas heridas de guerra todavía sin cerrar.

Ahora se encuentra inmersa en un proceso de mejora personal (en el pasado se autoinflingía heridas, por el dolor que no conseguía sentir por las víctimas de la maldad de los demás), lo está intentando, ya lleva un año sin cortes.   
Cortarse era la única manera que Mila conocía para recordarse a sí misma que en el fondo, era humana.
Pero Mila todavía es incapaz de sentir empatía hacia los demás, ni ningún tipo de emoción que no sea la rabia. Por eso, el estado de total alienación afectiva en el que se encuentra, sigue impidiéndole comprender las necesidades de cualquier ser querido, de alguien atormentado. Eso no ha cambiado…

Trabaja confinada en el Limbo (Departamento de Personas desaparecidas), esa sala con las paredes repletas de fotografías de vivos que no saben que están vivos, y de muertos que no pueden ser enterrados, porque quizás nunca murieron.
Los que estamos en el Limbo no vamos a la caza de ladrones o asesinos; nuestro enemigo es el vacío y está hecho de aire y de sombra. Cuanto más lo miras, más real te parece. Se traga a las personas y ya no las devuelve, o por lo menos no como eran antes. El vacío en cambio un día empieza a hablarte y para algunas personas puede volverse atrayente. Empiezas a cederle parte de ti. Pero no se puede convivir con el vacío, con el vacío no se negocia. Al final serás tú quién le abrirá la puerta de tu casa, como si fuera un amigo que sólo viene a saludarte. Él entra y empieza a saquearlo todo
Un nuevo caso emerge entre las sombras: seis asesinatos en menos de cuarenta y ocho horas con una conexión evidente entre las víctimas y ciertas personas desaparecidas hace veinte años, que están regresando ahora, sólo para matar.
Desaparecer no siempre es una liberación: al principio la oscuridad te sacude, después te captura, y te deja ir sólo bajo sus condiciones

¿Fueron desapariciones forzosas o voluntarias? ¿Porqué motivo regresan ahora sólo para hacer el mal? ¿Quién se encuentra detrás de todo esto?

3 de mayo de 2015

“LOS VIAJEROS DE LA NOCHE” de Helene Wecker


"¿Qué eres? -preguntó él. Ella no contestó, ni dio señal de haberle entendido.
 Volvió a probar: -No eres humana. Estás hecha de tierra.
Al fin, ella habló: -Y tú, de fuego.
La sorpresa fue tal que sintió como si le dieran un golpe justo en el pecho, seguido de un temor intenso. Retrocedió un paso.
-¿Y tú cómo lo sabes?
-Tu cara brilla. Como iluminada por dentro. ¿Es que no lo ve nadie más?
-No- contestó-. Nadie.

-Pero tú también me ves a mí -continuó ella. 
-Si. -Los de mi especie vemos la verdadera naturaleza de todas las criaturas; así es como nos reconocemos cuando nos encontramos, sin importar la forma que hayamos adoptado”"
Érase una vez…, dos criaturas mitológicas y fantásticas, que se encuentran por azar en el Nueva York de finales del siglo XIX.

Ella es Chava, una gólem hecha de arcilla pero con aspecto de piel y tacto de piel, que se ha quedado sola al morir el amo que le dio la vida por encargo. Tiene un extraordinario acceso a las almas de las personas, así como el poder de escuchar sus ansias, sus miedos y sus necesidades.
“Tendrá la fuerza de doce hombres. Te protegerá sin pensárselo y dañará a otros para conseguirlo” 

Él es Ahmad, un genio que ha estado mucho tiempo atrapado en un frasco de aceite. Nacido hace mil años en el desierto de Siria, acaba de ser liberado accidentalmente.
“A los genios se les puede encerrar. Y a veces está en su poder conceder deseos, aunque es muy poco habitual. Pero cada uno de ellos está hecho de una chispa de fuego, del mismo modo que los hombres están hechos de carne y hueso. Pueden adoptar la forma de cualquier animal. Y algunos, los más fuertes, poseen la capacidad de penetrar en los sueños de los hombres”.

Como ni los genios ni los golem duermen nunca, Ahmad y Chava aprovecharán para recorrer juntos la ciudad de noche. Sus conversaciones girarán en torno al amor, la amistad, la libertad, incluso a la religión y las creencias de los personas de carne y hueso. Y surgirá entre ellos una amistad tan atípica como curiosa.

¿Conseguirán adaptarse a la gran ciudad y salir adelante en un mundo no apto para los seres de fuego y arcilla? ¿Podrán ocultar su verdadera naturaleza?

5 de abril de 2015

"LA ÚLTIMA DECISIÓN" de Raquel Rodrein


"Si pudiese volver atrás y deshacer todo aquel sinsentido, a simple vista parecía tan sencillo… Un sueño realizable, una utopía fácil de conquistar.

¿Quién no hubiese aceptado semejante desafío? ¿Qué ser humano no aspira a alcanzar ese anhelado estatus de eterno bienestar, prosperidad, seguridad y despreocupación?

Pero se equivocó. No consistía en eso la felicidad. Debía volver al punto de partida. Deseaba tener algo que hacer, necesitaba a la persona que amaba y quería esperar mucho más de la vida. Se habían dado cuenta demasiado tarde y habían caído en la trampa como vulgares ratas de alcantarilla"
Glasgow, año 2009: William Crowley, profesor universitario y conocido escritor acusado de asesinar a un alumno suyo, recobra el conocimiento en un parque, después de estar más un año entero desaparecido. Pero resulta que el pasaporte encontrado en el bolsillo de su pantalón indica que no es William Crowley, sino un tal James Ramsay, también en busca y captura por haber matado supuestamente a su esposa Laura Weisz. Detenido por la policía, confundido y aturdido, asegura no entender nada de lo qué le está pasando.

Carmel (California), año 2006: David Kessler y Rebeca Dawnson viven su particular romance y comparten su sueño de restaurar Forrest House, una antigua mansión que desde siempre ha hechizado a David. Ambos guardan un secreto, ambos son partícipes de un juego tan misterioso como macabro, con herméticas reglas que bajo ningún concepto pueden ser quebrantadas.

Un juego propuesto por una mente retorcida capaz de hacerse pasar por un buen samaritano que ofrece a otros la posibilidad de poder ver cumplidos todos sus sueños.
“No podrás permanecer más de un mes en el mismo lugar. Tendrás que cambiar no solo de ciudad sino también de país. El último día de cada mes tendrás que cumplir con una tarea ineludible: harás las maletas y desaparecerás, pero podrás elegir tu destino sin preocuparte jamás de nada. Una vida sin privaciones, tendrás todo lo que quieras a tu alcance. Una vez elegido el destino, nosotros nos encargaremos de todo y solo tendrás que seguir instrucciones”

Y un manuscrito creado por William mucho tiempo atrás, que cobrará vida, con unos personajes irreales que cuadrarán a la perfección con los de carne y hueso. Una ficción trasladada a la realidad. Una auténtica locura, porque…, el juego aún no ha terminado y ahora todos corren peligro.

¿Qué une a William, David y Rebeca? ¿Cual será esa última decisión?

13 de marzo de 2015

"VESTIDO DE NOVIA" de Pierre Lemaitre


“No le han hecho falta ni dos años para volverse loca, ni una noche para volver a ser una criminal, ni dos horas para convertirse en una mujer acorralada, con su cortejo de miedos.

Ante esa perspectiva, siente vértigo, como si entrase, sin esperanza de volver, en otro mundo hostil; un mundo del que no sabría nada, donde todo sería un riesgo, donde la espontaneidad no tenía cabida: hacer cosas nuevas continuamente.

Ya no estará segura en ninguna parte, ya no habrá ningún sitio donde pueda decir cómo se llama. Sophie ya no es nadie, sólo una fugitiva, alguien muerto de miedo que vive como un animal, pensando sólo en la supervivencia, que es lo más opuesto a la vida”"
Sophie Duguet vive en París. Tiene 30 años, y varias muertes a sus espaldas, en su conciencia. Una asesina en serie que ya no puede ni comer, ni dormir, porque sus muertos vuelven día tras día, noche tras noche, nunca se difuminan en su cabeza. Se apaga, se debilita, se derrite, se va quedando descarnada. Dentro de poco, será transparente…

En su vida, el llanto no es nada excepcional: las lágrimas la acompañan a menudo, desde que está loca. Sophie pierde la cuenta de sus años de locura. Hace tanto tiempo ya...

Al principio sólo eran despistes. Luego los despistes se convirtieron en rarezas. Y al cabo de unos meses, su vida era un completo desbarajuste. Se le olvidaban las citas, los detalles. Perdía cosas, las llaves, la documentación, el coche, y las encontraba al cabo de varias semanas en los sitios más insospechados, más inverosímiles. Se quedó sin varios amigos, e incluso la detuvieron por robar artículos que no recordaba haber metido en la bolsa de la compra.

Fue entonces cuando decidió apuntarlo todo, hasta el más mínimo detalle. Pero también perdía las notas, las libretas.

Aquellos extravíos le fueron contaminando poco a poco todos los aspectos de su vida y comenzó, como una alcohólica a tapar las carencias, a hacer trampas, a disimular para que nadie se diera cuenta de nada.

Un terapeuta le sugirió que ingresara en el hospital. Se negó, hasta que la muerte decidió subirse al carro de su locura.

¿Que le está pasando a Sophie? ¿Cómo es posible que alguien pueda tener tan mala suerte? ¿Se estará volviendo realmente loca?

19 de febrero de 2015

"TE LLEVARÉ CONMIGO" de Niccolò Ammaniti


"Un instante. Un maldito instante. El maldito instante en que el fanfarrón decide subirse al pretil.

El maldito instante en que tiras la piedra desde el puente. El maldito instante en que te inclinas a coger los cigarrillos, te incorporas y delante de ti, al otro lado del parabrisas, hay una figura boquiabierta despachurrada sobre las bandas blancas.

El maldito instante que ya no vuelve. El maldito instante capaz de cambiarte la vida. El maldito instante en que Pietro reaccionó y pisó el cable y tiró y el casete cayó en el agua con un simple... Plof"
Un maldito instante... Puede que toda nuestra vida gire en torno a un maldito instante, un fatídico momento, ese lapsus fatal que todo lo cambia, que te acompañará siempre. ¿Quién no ha sufrido algo así?

Dos son los protagonistas principales de esta historia, un niño y un adulto.

El niño se llama Pietro, tiene doce años y problemas de integración en el colegio, dificultades para relacionarse. Un chico introvertido, con un padre alcohólico violento y una madre enferma de los nervios,  atiborrada de medicinas. Pietro, el perdedor nato, el último de la fila, el infeliz sin amigos…
“A Pietro no le gustaba jugar al baloncesto, ni al voleibol, y aún menos al fútbol. No es que no lo hubiese intentado. Ya lo creo que lo había intentado, pero entre la pelota y él debía de haber un problema de incomprensión. Él quería que la pelota hiciera algo, y ella hacía justamente lo contrario. Según Pietro, cuando comprendes que hay un problema de incomprensión entre algo y tú, es mejor dejarlo. Además le gustaban otras cosas. Por ejemplo la bicicleta. Y le encantaban los animales. No todos. Algunos. Los que la gente dice que son asquerosos le gustaban muchísimo. Culebras, ranas, salamandras, insectos, esa clase de animales”.

El adulto es Graziano, Graziano Biglia. Carga a sus espaldas cuarenta y cuatro tacos y una merecida fama de ligón de playa. El sex symbol de Ischiano Scalo, el pueblo donde acontece la trama y a donde regresa Graziano, tras dos años de ausencia en Roma con Erica, su proyecto de noviazgo. Un noviazgo que nunca consiguió llegar a buen puerto. 

Y en algún punto del camino, el adulto y el niño se cruzan, entrelazan sus vidas.

    ¿Qué o quién unirá sus destinos? ¿Será para bien o para mal?

31 de enero de 2015

"TE PROMETO UN IMPERIO" de Juan Vilches


Un hombre joven y apuesto, de cabello rubio y profundos ojos azules, miraba fijamente a la elegante dama que permanecía sentada en un sofá en el otro extremo de la sala. Sin pestañear. Como si la vida le fuera en ello.

Alrededor de ella, como un enjambre de abejas, varios caballeros seguían su conversación completamente embelesados. Aquella misteriosa dama de mirada fría y serena, ejercía un extraño magnetismo sobre los hombres del que resultaba muy difícil escapar.

En un momento dado, el atractivo joven, ante el asombro de todos, se arrodilló y empezó a gatear en dirección al sofá. Los atónitos invitados se cruzaban miradas de perplejidad y estupor. No podían creer lo que veían. Todos estaban pendientes del grotesco espectáculo. Todos, salvo ella, que disfrutaba ignorándole por completo. Al llegar el hombre a sus pies, ella le acarició la cabeza como si fuera un perrillo. Por el amor de la enigmática dama, aquel hombre sería capaz de dejarlo todo. Absolutamente todo. Incluso un Imperio "
En 1940  (plena segunda guerra mundial), los duques de Windsor (Eduardo VIII  y su esposa Wallis Simpson) llegan a España para alojarse en el hotel Ritz de Madrid. Una España que arrastra todavía las secuelas de su propia contienda, inmersa en la hambruna y la miseria.

Por el amor a Wallis (una plebeya divorciada con un pasado cuestionable), la mujer de su vida y su actual esposa, Eduardo se vio obligado unos años antes, a renunciar al trono de Inglaterra en favor de su hermano Jorge VI, por la tajante oposición del Gobierno inglés, y la Familia Real británica a permitirle contraer matrimonio con ella.

En Madrid pretenden llevar una vida tranquila, contando con la expectación y la admiración del pueblo, pero todo se tuerce cuando Sinclair, el ayudante de campo del duque, aparece asesinado de un tiro en la cabeza en su habitación del hotel.

Por una parte Franco y el gobierno español prefieren retenerlos en España con objeto de defender sus intereses políticos, pero las altas esferas inglesas, prefieren su inmediato retorno a Londres.

El comisario Fontecha y el capitán Arturo Sotomayor (miembro del ejército español) serán los encargados de llevar a cabo la investigación del caso. Un caso que, a priori se prevé complicado, con escasas pistas y algún que otro sospechoso dentro del séquito de los Windsor.

¿Cuales habrán sido los verdaderos objetivos del asesino?  ¿Quizás matar al propio duque o a Wallis?  ¿Se habrá equivocado de víctima?

18 de enero de 2015

"TÚ Y YO" de Niccolò Ammaniti




“No empecé a hablar hasta los tres años y la conversación nunca fue mi fuerte. Cuando un desconocido me dirigía la palabra, le contestaba sí, no, no lo sé. Y si insistía, le contestaba lo que quería oír. Las cosas, una vez pensadas, ¿qué necesidad hay de decirlas?

Para hacerme jugar, mis padres me traían niñeras. Pero yo prefería jugar solo. Cerraba la puerta y me imaginaba que mi habitación era un cubo que erraba por el espacio desolado.

Los problemas llegaron en la escuela. Guardo pocos recuerdos de esa época. Me acuerdo del nombre de mis maestras, de las adelfas del patio, bandejas de papel de plata llenas de espaguetis humeantes del comedor. Y de los otros. Los otros eran todos los que no eran mi madre, mi padre y mi abuela Laura.
Lorenzo tiene catorce años, una edad tan difícil..., la plena adolescencia. Aunque él siempre se ha sentido especial, muy distinto a “los otros”, un desadaptado. Catalogado por los psicólogos de padecer un trastorno narcisista, incapaz de sentir empatía por los demás, e indiferente ante todo lo que quede fuera de su entorno afectivo.

Pero también es muy inteligente y sabe como pasar desapercibido, la única manera de que le dejen tranquilo.
“En no sé qué parte de los trópicos vive una mosca que imita a las avispas. Tiene cuatro alas, como todas las de su especie, pero las superpone de manera que parecen dos. Tiene el abdomen de rayas amarillas y negras, antenas, los ojos saltones y un aguijón de mentira. No hace nada, es buena. Pero, vestida como una avispa, infunde miedo a aves, lagartos y hasta a seres humanos. Entra tranquilamente en los avisperos, uno de los lugares más peligrosos y vigilados del mundo, y nadie la reconoce. Ya sabía lo que tenía que hacer. Imitar a los más peligrosos.”

Fingiendo ser uno de ellos, consigue engañarlos a todos, incluso a sus padres.
“Pero cuanto más representaba la farsa, más diferente me sentía. El abismo que me separaba de los otros se ahondaba más y más. Cuando estaba solo era feliz, con los otros debía actuar. Esto, a veces, me horrorizaba. ¿Tendría que imitarlos toda la vida?”

Llegando a inventarse incluso que Alessia Roncato, la chica más guapa del instituto, le ha invitado junto con otros compañeros a esquiar en la montaña. Está acorralado, ya no hay marcha atrás. ¿Qué puede hacer? Seguir con la farsa…

Lorenzo decide esconderse en el sótano de su casa y aprovechar para pasar su semana de vacaciones consigo mismo, lejos de todos, de “los otros”.

Todo va bien hasta que su hermanastra Olivia, nueve años mayor que él de la que poco sabe y hace mucho que no ve, se presenta en su guarida en busca de cobijo y ayuda. Ella le mostrará otra visión del mundo, su propio mundo, con todas sus miserias y debilidades.

¿Cómo será la convivencia entre ambos? ¿Cambiarán las cosas para Lorenzo?